Ya lo he tratado en varios trabajos anteriores. Tanto el tema del micropoder, como el de la hirviente corrupción que priva en la Aduana Fronteriza de Ciudad Juárez.
A la humanidad le confunde el profundo egoísmo que le debilita y le enferma, esclavizándola en la creencia paupérrima de ser la destinataria única de la organización y de las transformaciones incesantes del cosmos y de la naturaleza.
Vea bien esa foto. Es el momento justo cuando los Diputados de la comisión votaron a favor de los proyectos de alumbrado público.
Diputados vendidos, cuál meretrices al mejor postor.
El valle agrícola que se ubica al sureste de Ciudad Juárez fue, para miles de habitantes de esta frontera y otros lugares, un paraíso en medio del árido escenario color desierto que la bordea al sur y oeste...
En un país donde la democracia es incipiente, pero crece de manera incesante, lenta, pero tersa, surgen los contrapesos para darle equilibrio y robustez a la política nacional.