La clase política, en contubernio con la oligarquía, han ido maquillando paulatinamente las leyes para quedar cubiertos por un imperceptible manto llamado… impunidad.
Los "coyotes" del poder, fabrican candidaturas con seres de reblandecido cacumen y cuando están en el poder, succionan los beneficios que otorga el tráfico de influencias. Usándolos. - Raúl Ruiz