El título de este artículo, como los mayorcitos lo habrán adivinado, corresponde a una pequeña parte de la canción «Tu y las nubes» del eximio compositor guanajuatense José Alfredo Jiménez. Viene a colación por el talante capitalista de mi hijo Norberto Pérez Lara desde la tierna edad de cuatro años y esa es precisamente su filosofía de vida. Hoy, tiene 28 y es recontra capitalista. Mi hijo fue un niño precoz y a los cuatro años ya leía, de mi parte en un acto de cierto abuso, a los seis años le di a leer libros del ruso norteamericano Isaac Asimov, de ciencia y física cuántica obviamente, por cierto, ganó cuanto concurso académico de matemáticas y ajedrez en que participó. Recuerdo que a los cuatro años lo inscribimos en un colegio de Cd. Juárez (Alex, hoy CarloMagno) y sus ilusiones no era ser Maestro de dicha institución educativa, sino propietario, le encantaba el uso obligatorio de la corbata y su uniforme lo conservaba impecable, ordenado y limpio. Creció y desde los ocho años empezó a increpar mi pensamiento de izquierda y socialista, sostuvimos agrías discusiones al respecto, recuerdo sus palabras, «No entiendo el por qué de tu discurso al poner siempre al pueblo por delante, ¿qué tienes tú del pueblo que tanto defiendes? Ese y más argumentos esgrimía a los que no podía darles respuesta de forma airosa, curiosamente me desarmaba en mi propio terreno, la retórica. Ahora que de joven mejor ni les platico, me iba peor». Hoy, veinte años después, me voy enterando que él siempre tuvo la razón, no me apena admitirlo, me enorgullece. Mi hijo emigró a Argentina donde se casó y tiene dos hermosas nenas (Emilia Valentina y Josefina) es el mejor vendedor de DirecTv de esa austral nación, gana bien, vive bien y tiene grandes proyectos empresariales, además de hablar varios idiomas. Como anécdota, al principio batalló bastante y le comentaba a su madre, «No soy pobre, estoy pobre de momento pero voy a salir adelante» (y así lo hizo). ¿Y yo? Sin tener derecho a pensión alguna, pese a haber trabajado toda la vida, sin casa propia y hasta los casi 65 años, asimilo el error de haber tenido la ideología equivocada donde se deidifica la pobreza y se desprecia a la riqueza, se dice que, «Aquel que no fue comunista de joven está perdido, pero aquel que de viejo sigue siendo comunista, está completamente perdido».

Lo material no importa, «Sólo lo espiritual».- ¿quién dijo esa sandez, Pito Pérez o un predicador desde el púlpito? No exactamente, la expresión viene del nuevo rey del humorismo en México, el ínclito ysq, es decir, el hombre que lleva los destinos de esta nación sale con esas zonceras, de no creerse. Eructa esas barbaridades con el desparpajo de quien como dijo Jesús en el calvario, «No sabe lo que hace», sabedor además que sus alelados fanáticos habrán de festejárcelo… eso y más. El hombre que se obsesionó durante 18 años con el poder, ¡que espiritual! ¿y si dejara que alguien que esté preparado, académica, mental y políticamente ocupara su alta e inmerecida investidura? Como dicen algunas mujeres, «No lo haga por nosotros, hágalo por los niños». Más aún, ¿y si pagamos los impuestos con plegarias y estampitas del «Detente»?image

¿Han notado la similitud entre el amloísmo y el peronismo en Argentina? Ambos, sin una ideología definida, basadas sólo en el capricho de un solo hombre, la gente lo amó y ama a este en forma frenética, irracional con fanatismo ciego. Aunque, aquel (Perón) era inteligente, este pobre sujeto (sin gracia alguna) no. Otra semejanza, Perón le cumplía a los trabajadores, este a sus mascotas. La gran diferencia fueron las esposas, Argentina amó a Evita Duarte de Perón una brillante y bonita primera dama, mientras que aquí… ahí anda esa pobre dizque Doctora en Letras y ni escribir sabe, tirando dedo (seña obscena, vulgar), como podemos ver, ¡un mundo de diferencia! La clase no se vende ni se compra, se trae Per Se

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¡Estos hijos no los tiene ni Obama! Intrépidos y osados empresarios, de la nada y sin haber trabajado en su vida, los hijos de ysq son ahora prósperos magnates con su jet propio, unos verdaderos portentos, dueños de una chocolatera, una refresquera y una cervecera. Fuertes candidatos al premio Nobel de Economía. Estos «Apreciados» varones conocidos como los Trivagos, llevan una vida de ensueño, se hospedan en los hoteles más caros del viejo continente y departen con el Jet Set internacional, ¿no sienten el legítimo orgullo de esa noble estirpe mexicana? ¿Y si nombramos a ysq «Empeorador» vitalicio, plenipotenciario, inmutable y divino?

«Aún hay obtusos que creen que ser anticapitalista es vivir en una cueva e ir descalzo, que ridícula es la ignorancia prepotente»
– Pablo Hasél

«La riqueza material viene y va, pero la riqueza intelectual y espiritual que adquieres con el tiempo, la conservarás toda tu vida»
– Eduardo Alighieri

«Tus hijos no tendrá éxito gracias a lo que hayas hecho por ellos, sino a lo que les hayas enseñado a hacer por sí mismos»
– Ann Landers

Jose Cruz Pérez Rucobo
José Cruz Pérez Rucobo
Periodista y Crítico Político

Lic. en Economía por la UACJ. Me dedico al comercio como medio de subsistencia y al periodismo y crítica política como ejercicio lúdico. Soy un hombre de izquierda por naturaleza, cualquier cosa que ello signifique.


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