El comunismo ha cambiado de nombre y se ha mimetizado para seguir atrapando incautos, luego se llamó marxismo, socialismo, fascismo, populismo de diferente nombre, pero sigue vivo y destruyendo civilizaciones.
Cientos de mexicanos no daban crédito a lo que veían sus ojos. Desde “la laguna”, como se le llama esta parte del mar Adriático, se observa una ciudad devastada como no ocurría desde 1966 cuando una crecida del mar hundió temporalmente la emblemática ciudad italiana.