El título de este artículo puede parecer cruel o incluso grosero. Sin embargo, explicaré el porqué del mismo. La reflexión del título se hace debido a que, cientos de profesionistas titulados, aparentemente preparados no tienen un empleo y otros miles de extranjeros reciben permisos de empleo en el país ¿acaso los profesionistas mexicanos no pueden cubrir esos puestos laborales?

Mensualmente la estadística del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) permite analizar en términos generales cómo se comparta el empleo formal en México y los datos de la actual administración federal son poco alentadores, aunado a ello, informes recientes afirman que cientos de profesionistas mexicanos no cuentan con un empleo.

Si bien de enero a mayo de 2019, se siguen generando empleos formales en el país, dicha generación de empleos ha registrado una desaceleración respecto a años anteriores. Además,

- Publicidad - HP1

image 2De acuerdo a datos recabados por el Congreso Iberoamericano de Calidad Educativa (CICE), en México hay 884,237 personas con estudios universitarios y sin trabajo, lo cual evidencia la falta de oportunidades para los profesionistas mexicanos.

En contraparte, cada año se aprueban en el país miles de permisos de trabajo para extranjeros, en 2018 fueron más de 51 mil permisos, sin contar que no todas las nacionalidades requieren permisos especiales para laborar en el país.

En los últimos 7 años, en México se han otorgado más de 333 mil permisos de trabajo para extranjeros, las principales nacionalidades que exportan talento a nuestro país son Venezuela, España, Estados Unidos, China y Cuba.

La llegada de venezolanos y cubanos podría justificarse por las condiciones políticas y sociales propios de estos países, sin embargo, la llega de talento español, chino y estadounidense se asocia por la llegada de empresas e inversiones extranjeras, que junto con sus negocios traen su propio personal calificado, según sus requerimientos.

¿México no tiene ese talento, o no es capaz de formarlo?

México tiene grandes retos, especialmente en materia de programas sociales y capacitación. Primero que nada, se debe dejar de premiar las políticas clientelares de asignación de recursos sólo por conseguir votos y destinar los recursos a fortalecer el sistema educativo, no sólo en cantidad, sino calidad.

El país requiere formar profesionales en carreras innovadoras, de alta tecnología y que representen las áreas de oportunidad futuras. Mucho se dice que en el país hay talento y lo que no hay son oportunidades, sin embargo, las tendencias actuales reflejan que se está formando a profesionales que no satisfacen a las necesidades del mercado laboral actual y mucho menos son competentes para las tendencias laborales del futuro.

yo
Nancy Carbajal
Columnista • Economista

Lic en Economía de la UACJ y Candidata al Grado de Maestra en Ingeniería Económica por la Universidad la Salle. Columna semanal sobre temas de economía, finanzas, política y sociedad.


Las opiniones expresadas por los columnistas en la sección Plumas, así como los comentarios de los lectores, son responsabilidad de quien los expresa y no reflejan, necesariamente, la opinión de esta casa editorial.