El escrito que hoy presento lo escribí en julio del 2012, cobra hoy vigencia debido a que los mentores, aunque suene a pleonasmo, en este sexenio son como dice la canción de los 70’s, «Los consentidos del profesor». Lo cual es muestra de viveza del presidente debido a que sabe que ese importante gremio lo puede hacer tambalear del poder y posiblemente tumbar de él, ¿y los intereses de la niñez? esos al parecer no importan. Por esa razón se le dio reversa a la Reforma Educativa, devolviendo todo tipo de canonjías y poder desmesurado al magisterio.

La increíble y triste historia del magisterio desalmado…

La paráfrasis salta a la vista por obvia, con el título de la novela de Gabriel García Márquez «La increíble y triste historia de la Cándida Eréndira y su abuela desalmada». Alarmado, decepcionado «Triste, cansado y sin ilusiones» leo, la nota de avancenoticias.com en donde se nos informa que el 70% de los Maestros evaluados están REPROBADOS.

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Abundando la bella Roberta Garza en su columna de Milenio «Juventud en Éxtasis» dice que sólo 309 profesores de los 130,000 que tomaron el examen del quinto concurso nacional de plazas docentes, alcanzaron el 100% de reactivos acertados. Esto nos da un demoledor .23% de Maestros de excelencia ¿Y el 99.77% restante? ¿Es esto nuevo o sorpresivo? Absolutamente NO, para los que estamos medianamente informados no es ninguna novedad.

Nuestro magisterio se ha convertido en un doloroso y penoso cáncer terminal, lo peor del caso es que es inextirpable ya que se haya localizado en el cerebro del paciente (El país) cuyo diagnóstico es el siguiente; «Mortal si se le extrae, y mortal si se le deja».

Necesaria y justa aclaración: No todos los Maestros están reprobados, sólo el 70%, y de que hay buenos Maestros, los hay. Mi reconocimiento y apoyo a ese 30% de docentes que en sus espaldas cargan todo el peso de la Educación en México.

Los que tenemos más de 45 años encima, recordamos a nuestros queridos Profesores (As) los cuales eran unos «Señorones» y casi en su absoluta mayoría eran: Humildes, honrados, cultos, bien intencionados, honorables, con amor a su profesión y por ende a la niñez y juventud, con vocación, limpios, esforzados, idealistas y un largo etcétera.

Podíamos acudir a ellos en busca de conocimientos, guía moral, consejos y consuelo, en algunos casos suplían la figura paterna o materna ¿Qué fue de aquellos hombres y mujeres sabios? Son cosas del pasado, hoy, lo moderno es que atraídos por la poca exigencia académica, los altos sueldos y prestaciones, además de pocas horas y días de trabajo. Ingresan en las filas del magisterio, verdaderos patanes antítesis de los antes mencionados. ¿Es necesario ser más explícito?

Anécdota:

Hará cosa de 10 años impartiendo la materia de «Ciencias de la Comunicación» en la preparatoria Gral. Francisco Villa de Ascensión Chih. Llegan al aula cinco jovencitas en su labor de promocionar a la Normal Rural Ricardo Flores Magón de Saucillo Chih. Me piden permiso para hablar con el grupo (Quinto semestre) les pregunto ¿Pidieron permiso en la dirección? Si, me responden ¿Las dejo solas o me quedo? Si gusta quédese Profesor (No debí hacerlo, ya que lo que escuché me llenó de espanto) palabras más, palabras menos.

He aquí, el mensaje «Muchachas (Es una Normal sólo para mujeres) venimos a invitarlas para que entren en la Normal R… La institución es gratuita, contamos con internado, salimos con plaza federal, el trabajo es muy fácil, tenemos muchas vacaciones, muchas prestaciones, buen sueldo…»

Y en ese tenor siguió la invitación ¿Con esa mentalidad son las personas indicadas para educar a nuestra niñez? Nunca se habló de vocación por la Educación, de la maravilla que es enseñar las primeras letras de nuestro alfabeto, de ser partícipes y promotores de la luz que es la cultura para esos formidables seres que son los niños.

Lo más seguro es que se me encuadre como un enemigo de la Educación ¡Nada más falso! Ya que considero ser exactamente lo contrario. Un apasionado de la cultura y las letras. Estoy a favor de esos buenos Maestros que como en antaño nos educaron con amor y rectitud. A fin de cuentas ¿A quién si no a ellos, se les debe el poco o mucho conocimiento obtenido? No tenemos con qué pagarles. Me declaro en contra de: Los haraganes, ignorantes, viciosos… no se ofendan conmigo, ofendanse con quien envilece su noble tarea

Libro recomendado de la semana

Hoy corresponde a, «Muerte en el Cabo», de la autora (me encanta leer a escritoras) estadounidense, Mary Higgins Clark. La novela reúne ocho historias de intriga psicológica al mejor estilo de esta creativa literata. Cada cuento posee una inesperada vuelta a la tuerca y hay en las ocho historias un tenue hilo conductor que vuelve más interesante su lectura. El relato final es precisamente el que le da el nombre al libro y sin demeritar a los restantes es un epílogo notable, cerrando con broche de oro esta amena publicación. Muerte en el Cabo demuestra una vez más, como dijera Sidney Sheldon, que Mary Higgins Clark es: «Una narradora de historias magistral».

«Educad a los niños y no tendréis que castigar a los hombres»
– Pitágoras

«Donde hay Educación no hay distinción de clases»
– Confucio

«Por la ignorancia se desciende a la servidumbre, por la Educación se asciende a la libertad»
– Diego Luis Córdoba

Jose Cruz Pérez Rucobo
José Cruz Pérez Rucobo
Periodista y Crítico Político | + posts

Lic. en Economía por la UACJ. Me dedico al comercio como medio de subsistencia y al periodismo y crítica política como ejercicio lúdico. Soy un hombre de izquierda por naturaleza, cualquier cosa que ello signifique.


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