Las cosas se ponen color de hormiga.

El problema del agua en la presa de Las Vírgenes, no tendrá arreglo mientras no retorne la cordura.

«¡El gobierno nos quiere quitar el agua! Lo quiere hacer con los militares. Eso es lo que quiere el gobierno. Y no quiere dialogar.» Gritan los campesinos reunidos frente a los elementos de la guardia nacional que les impide el paso.

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En redes sociales, tendenciosamente, publican fotografías viejas donde se mira la presa casi vacía; cuando todos sabemos que está rebosante.

Luego un vídeo de un hombre mayor que se acerca a la valla de soldados con protección táctica de cascos, caretas y escudos. Listos para repeler un enfrentamiento.

Aparece solo, voltea a la cámara y dice:

«No nos permiten entrar siquiera a ver cómo está la presa.

¿Verdad que no nos permiten el paso?»

Reta a uno de los guardianes, quien queda inmóvil mirando hacia el horizonte, pero sin repeler el intento de pasar.

«Así nos trata el gobierno de México, pero vamos a ir por más gente, intentaremos cruzar. Va a haber un enfrentamiento, a menos que venga Corral a arreglar veste problema».

Y cortan el vídeo.

El problema no es el agua. Ni la intención del gobierno federal por despojar al campesinado del vital líquido para regar sus sembradíos.

El problema es que se quiere crear el caos con intenciones políticas.

Veamos.

Los especialistas venidos desde la CONAGUA, aseguran que todo se puede resolver, pero el grupo opositor no quiere razonar.

México tiene que pagar por decreto signado el 3 de marzo de 1943, cierta cantidad de metros cúbicos por año y con éste, serían 2, que no paga.

El ciclo anterior, por escasez, y este año… Por necedad.

Agua, hay suficiente para pagar y para los campesinos y sus sembradíos. ¡Y sobra!

Pero se empecinan en violentar la situación para golpear al presidente López Obrador, y de pasadita al superdelegado, Juan Carlos Loera, a quien tuvieron retenido toda la noche, aquel mal día que acudió a negociar con la turba violenta, misma que chamuscó tres vehículos oficiales y según las crónicas del momento.

El gobernador envió las fuerzas estatales para su rescate casi al amanecer.

Insisto, el «problema» no se va a solucionar con la movilización de campesinos manipulados por Mario Mata y Yako Rodriguez, más las fuerzas opositores de AMLO, y la displicencia del gobernador Javier Corral Jurado.

Por cada solución que se proponga, habrá otros tres problemas obstaculizando la paz.

La solución será cuando se acepte que se abran las compuertas para dotar primero, el agua para los campesinos chihuahuenses; y segundo, se permita hacer el pago correspondiente al compromiso bilateral con los Estados Unidos.

De otro modo, esto subirá de tono hasta llegar a una desgracia.

Por lo pronto, la alcaldesa Maru Campos compra la «causa campesina» y pública en su muro: «mi apoyo solidario a los campesinos chihuahuenses que trabajan, que crean, que hoy defienden el agua de las presas. Repruebo la acción represora del gobierno de México. La guardia nacional debe combatir delincuentes, no personas honestas y trabajadoras.»

Debo decir, que todos los tratados y convenios que se firman con los Estados Unidos en el mundo, son leoninos y a conveniencia de los gringos. Pero eso no los hace ilegítimos.

Son injustos pero legales.

Por su parte, Juan Carlos Loera publica en su muro: «Con mentiras y politiquería manejan los conservadores el tema de las presas. Lo cierto es que los agricultores tienen su agua asegurada, no les faltará y tendrán grandes cosechas.»

Voy por mis palomitas.

Raul Ruiz
Raúl Ruiz
Abogado, amante de las letras y analista político

Abogado. Analista Político. Amante de las letras.

CARTAPACIO, su sello distintivo, es un concepto de comunicación que nace en 1986 en televisión hasta expanderse a formatos como revista, programa de radio y redes sociales.

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