Ya de regreso de la Capital del Mundo y encontrándonos con una realidad, que a fuerza de contrastes involuntarios, obligan a reflexionar…

Menuda sorpresa nos llevamos la mañana de ayer al conocer la destitución del Secretario Ricardo Realivazquez Domínguez de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal y la presentación de su reemplazo, el Comisario Raúl Ávila Ibarra, viejo conocido de esta ciudad en tiempos inefables recientes.

El movimiento, según propias palabras del alcalde Armando Cabada en su informe de gobierno, fue respaldado por el gobernador Javier Corral Jurado y negociado en el centro del país, para que presentará su solicitud de licencia y pudiera incorporarse a las filas municipales bajo las órdenes del munícipe.

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Un movimiento inesperado, pero que llama la atención porque, como he dicho antes, tiempos son formas y la forma es fondo en política.

Anunciar el cambio, que suponía una bomba mediática, el día justo de su Informe de Gobierno y a la mañana siguiente del Informe de Gobierno del alcalde Alfredo Lozoya, hace pensar, sin temor a equivocarme, que llevaba la intención de robar los reflectores de su más aventajado competidor por la silla grande del estado grande.

También llama la atención por el discurso impositivo que revela un cabildo sobajado y sometido, cuando dice el alcalde Cabada, en su propio discurso oficial, que el movimiento fue respaldado por el gobernador, negociado y autorizado en México por Alfonso Durazo. Le toma protesta como encargado del despacho y cita que habría de proponerlo al cabildo, pero felicita y encarga la seguridad de los juarenses…

En política, el orden de los factores sí altera el producto.

Anticipamos la respuesta enfáticamente positiva del cabildo, no le queda de otra los tres niveles de gobierno respaldan el movimiento. ¿Cuál propuesta?

Ya que hablamos del Informe de Gobierno, no me equivoqué en la columna pasada cuando anticipe que el informe sería atendido solo por invitados especiales, que llenaron la sala y medios afines que se sumaron a la cobertura unificada, por simplicidad técnica por supuesto, no vaya Usted a pensar que por control del contenido…

La salutación compleja. Al ser todo el público presente invitados especiales, hubo la necesidad de saludar a todos.

A los más importantes por su nombre en una primera etapa donde se permitió el aplauso y coba. Luego una interlocución del alcalde iniciando su perorata sobre la organización del municipio en cinco gabinetes, para continuar con las salutaciones.

Está vez, pidiendo la reserva del aplauso para el final de la presentación en la que citó algunos nombres por cortesía, no quería sorpresas…

Adivinó Usted, en este grupo se encontraban, entre muchos otros, los alcaldes Maru Campos, de Chihuahua y Alfredo Lozoya de Parral a quien se le reconoce haber estado en persona puntualmente.

Luego a los grupos presentes para obviar tiempo, incluyendo a las logias masónicas, en claro estira y afloja contra Lozoya por la atención de este grupo…

El formato trillado de siempre de un monólogo interminable, se hizo presente destacando el discurso a la vieja usanza priista de antaño, con ese ritmo candente que hipnotiza.

En el contenido en cinco partes obvias, una por cada “gabinete”, alternando entre el monólogo y el video con la danza de números alegres que resaltaban los logros acumulados en los tres años de su gestión, minimizando el del más reciente.

El programa debió tener un ajuste de última hora, o así me lo pareció, después de conocer por la prensa y voz de aquel anonadado Rodolfo “el güerito” Martínez, sobre la rendición de cuentas conjunta de la ciudadanía y el Alcalde Lozoya de un modelo de informe innovador y altamente ciudadano, allá en Parral.

La participación de ciudadanos para externar preguntas al alcalde parecía una buena solución, para ciudadanizar el formato, pero cuando eliges como ciudadanos participantes a invitados especiales para que funjan (finjan) el papel cuestionador con preguntas sembradas a modo, pierde toda credibilidad.

Fue notorio que Rogelio González Alcocer, se llevó la rifa del tigre al tener que cuestionar sobre la insistencia del alcalde por el Juárez Iluminado cuando ya había consenso con la cámara que representa a través del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

Luego en lo que pareció más un destape que un informe, Doña Alejandra Carrillo de Cabada, presentó su trabajo al frente del DIF.

Concluyendo con el mensaje reiterado del Gobernador Corral sobre la magnánima inversión de más de 6 mil mdp que recibirá nuestra lacerada ciudad, seguido del anuncio por el cual se suma irrenunciablemente a rescatar a Ciudad Juárez.

Fue justo en ese momento cuando resonó esa frase que quedará tatuada en el independiente juarense para la posteridad: “…porque falta visión sobre la ciudad, porque falta colocar el interés general por encima de los particulares”. Amén.

Cuando una bolsa está vacía, llenándola de piedras menos luce….

David Gamboa
David Gamboa
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Lic. en Mercadotecnia por la UVM. Es un profesional del Marketing Digital y apasionado de las letras. Actualmente es Editor y Director General de Juárez a Diario y Consultor en temas mercadotecnia.