He llegado a una edad en la que prácticamente lo he vivido todo.

Es muy difícil que ante mis ojos aparezcan cosas novedosas.

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Hablo del quehacer político y los trucos del poder.

La era de la Inteligencia Artificial, Oculus, y equipos VR, es otra cosa.

Si me siento un momento a recoger mis pensamientos y buscar entre ellos algunas hebras que puedan atar discursos Avant-Garde,   para los que aspiran al poder, o los que quieren promover cambios, quizás encuentre un par de ideas que les puedan ayudar en su propósito.

Sin embargo, esos, los que están en el tinglado, son tan inexpertos y pipiolos, que únicamente alcanzan a elaborar opiniones, razonamientos e inventivas estancadas en el pasado. Y por consiguiente, ignotos y carentes de una imaginación de vanguardia.

Por eso, el electorado se fastidia de escucharlos, pero sobre todo, se agota de soportar engaños.

Los ígnaros, no aceptan las ideas novedosas, es más, no las comprenden. Contimenos podrían comunicarlas.

Avanzar entre los zarzales electorales que se avecinan, no requiere de portar equipo de vanguardia.

De hecho, ya no hay tiempo para confeccionar un modelo ganador.

Se peleará con lo que se tiene. Y lo que se tiene está a la vista de todos.

La ciencia de la prospectiva no se equivoca.

Veamos.

1. Para la consulta del 10 de abril, estamos conscientes que el evento no guarda mayor relevancia que la de crear la sensación de que el presidente está haciendo bien su trabajo, pese a la persistente oposición de sus detractores que no salen de un círculo viscoso que no produce alteración a su objetivo transformador.

2. Para las elecciones del 5 de junio próximo, muy difícil que le ganen a Morena en cuando menos 4 de los 6 estados en disputa: Hidalgo,  Oaxaca, Quintana Roo, y Tamaulipas.

Muy difícil que le ganen al PAN en Aguascalientes. Y en el aire la moneda entre Morena y el PRI, en Durango.

No lo digo yo. Capaz que hasta me catalogan chairo. Lo dicen las encuestas más serias.

3. La imposible guerra nuclear que aterroriza a los blandengues.

Desde que tengo uso de razón he sobrevivido al temor de que el mundo se pueda acabar, y nada, que todavía palpita.

Lo más reciente es la amenaza de un conflicto bélico nuclear que acabaría por explotar al planeta. Mientras los rusos les dejan caer miles de misiles a los ucranianos durante un mes y días. Y nada, Kiev aún tiene muchos edificios en pie, y calles muy limpias en sectores que aun no reciben la metralla del orate de Putin.

Tres millones de desplazados le darán un sentido diferente al concepto migratorio y el reacomodo geopolítico que está en construcción, es todo lo que pasará.

Sí, vivimos en un planeta en convulsiones, muy violento. Con turbulencias terribles, pero entre las cuales, aprendemos a surfear.

Conforme pasan los días, la guerra pasa a un segundo plano.

El mundo ya se distrajo con lo del mundial de Qatar; con el plan estatal de desarrollo de Maru Campos; con la visita de Adán Augusto López Hernández en su pre campaña presidencial; con el proyecto de Cruz Pérez Cuéllar, para el 24; con la persistente e interminable lucha de los llanteros de Unión Ecológica, contra los corruptos de la aduana… ah, con la quinceañera del viernes pasado, hijita de Nacho Carmona. Felicitaciones, por cierto.

Ya todos en su propio canal.

Por eso, cuando veo que VIVA  A.C. un grupo de cristianos pretende crear un partido a escala nacional, y dice: «MÉXICO requiere de un cambio verdadero. Y añade, buscamos un México unido, que realmente encuentre el bien social, para luego consignar: iremos al rescate de los principios y valores de nuestra sociedad.»

No puedo pensar en un proyecto exitoso con un discurso arcaico.

Otro círculo viscoso.

Raul Ruiz
Raúl Ruiz
Abogado, amante de las letras y analista político

Abogado. Analista Político. Amante de las letras.

CARTAPACIO, su sello distintivo, es un concepto de comunicación que nace en 1986 en televisión hasta expanderse a formatos como revista, programa de radio y redes sociales.

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