El presidente de EEUU, Joe Biden, trató de asegurar que un conflicto entre Occidente y China no es inevitable, a pesar de la presión de la cumbre del G7 para contrarrestar las amenazas de Beijing en la región de Asia Pacífico.
Entre los migrantes que esperan en la frontera suroeste para entrar a EEUU, los hay tanto de países de la región, como Cuba y Venezuela, como de lugares más remotos, como Afganistán y China.