Crónicas del Poder

“… 4T: Aldea de mentiras y plagios…”

- Publicidad - HP1

 Recientemente se desarrolló un muy importante evento de Comunicación promovido por la Universidad de Guadalajara, en el cual y en la dimensión académica y cultural adecuadas, se plantearon posicionamientos a través de discursos de reconocidos personajes del mundo intelectual que habitan la atmósfera de las ideas en México, desde escritores, pasando por académicos, comunicadores y comentócratas.

   Entre ellos y de manera destacada, Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura que por cierto recién acaba de afirmar que indudablemente AMLO pretende reelegirse, recordó en su intervención que “…la historia de América Latina no ha cambiado mucho ya que hemos experimentado, por desgracia, a lo largo de nuestra historia, esa falta de democracia que significa fundamentalmente la libertad de expresión…”, luego continuó en respuesta a preguntas de varios reporteros sobre lo que pensaba de Andrés Manuel López Obrador actual presidente de México: “…No me gusta la figura de un presidente comentando los artículos de la prensa, atacando a reporteros, transgrede esa función y creo que en lugar de aumentar, reduce su popularidad…”, . Al igual que Vargas Llosa expositores de la Mesa “Pensar el periodismo” como Ivabelle Arroyo, Christopher Domínguez, Jorge Castañeda, Enrique Krauze y Salvador Camarena coincidieron en que se viven tiempos difíciles para el periodismo en México y que es muy cuestionable asegurar que en México existe la libertad de expresión. Por su parte Álvaro Vargas Llosa y Castañeda aseguraron que el fenómeno no sólo se ha dado en América Latina, mencionaron que otros países en los que la libertad de expresión se ha visto mermada han sido Estados Unidos en la época de Trump, al igual que Polonia y Hungría.

   A propósito de la libertad de pensamiento, expresión y el fenómeno de la honestidad intelectual implicada, es de subrayarse la situación desafortunada que ocurre con la persecución que ha establecido la FGR, escalada por el personaje titular de la misma que es Alejandro Gertz Manero, sobre 31 Académicos-Investigadores del Conacyt, por pretendidas causas que no han sido avaladas por los jueces correspondientes, rechazadas en sendas ocasiones pero replicadas por la “ferocidad” parecida a “vendetta” que se observa en el personaje cuestionado por plagio intelectual, el mencionado fiscal Gertz Manero, amigo del presidente AMLO.

   De entrada se afirma categóricamente que la libertad individual es un elemento indispensable de la democracia, sin libertad no hay democracia posible. Limitar la libertad, querer acallar académicos y perseguirlos usando la fuerza del Estado para encarcelarlos es un atentado a la libertad académica y por ende atenta contra la democracia misma. La vendetta de la Fiscalía General contra académicos de Conacyt entra en esa categoría y como ciudadanos que deseamos vivir en democracia debemos exigir que se detenga.

   Signos malos para el tiempo democrático son aquellos donde coinciden las genuflexiones serviles a dictadores de gobiernos autocráticos y populistas, en los cuales se está permanentemente intimidando o bien hostilizando a la prensa no oficialista, donde por supuesto el discurso de polarización reina en aras del ruin divisionismo de la República. 

   En este escenario específico, se presenta lo que ya se conoce como “El Conacyt de AMLO”, un organismo que ha sido recurrentemente penetrado por personajes como María Álvarez-Buylla y John Ackermann que se han atrincherado en la institución cometiendo toda serie de serviles desfiguros para poner al servicio de AMLO y la 4”T” un proyecto que se constituyó en su momento en pieza fundamental del desarrollo del pensamiento investigativo en México.

   En este sentido, ante la polémica referida, dado que  México tiene tantos narcotraficantes con los cuales lidiar,  los críticos se preguntaban el miércoles por qué el gobierno ha buscado encarcelar a 31 académicos, profesores y científicos en la principal prisión de máxima seguridad del país. El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador ha acusado a los profesores universitarios de violar una ley que prohíbe a los miembros de un consejo asesor recibir dinero de un fondo del gobierno para la ciencia.

   Pero esa ley fue aprobada en 2019, y los científicos recibieron los 2.5 millones de dólares antes, cuando era legal. El dinero tenía como fin promover discusiones científicas y aquellos involucrados han negado que los fondos fueran ilegales o se utilizaran de forma indebida.

   Un juez en la prisión del Altiplano rechazó el miércoles la solicitud de los fiscales de emitir órdenes de arresto contra los académicos. Pero todo el episodio dio peso a las acusaciones de que el gobierno de López Obrador ha tratado de politizar la vida académica en México.

   Enrique Graue, el Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, señaló que los cargos eran “un despropósito” y “algo inconcebible”.

   No ayuda el hecho de que el fiscal general de México, Alejandro Gertz Manero, decidió presentar los cargos más graves posibles como: lavado de dinero, crimen organizado y malversación en contra de personas que no tienen antecedentes criminales y que son respetados en sus profesiones y trató de enviarlos a la prisión más temida del país, que normalmente es utilizada para los capos del narcotráfico. Hay espacio disponible en la prisión del Altiplano debido a la política de López Obrador de ya no perseguir a los líderes narcotraficantes. Que los académicos deban estar allí es otra cuestión.

   La fiscalía los acusa de haber creado una organización sin fines de lucro para gastar el dinero. La oficina de Gertz Manero defendió los cargos el miércoles, señalando que los académicos “utilizaron recursos federales destinados a la investigación científica para favorecer a dicha empresa privada en su compra de muebles, vehículos, inmuebles, salarios y servicios directos”. La Fiscalía General de la República aseguró que volverían a presentar los cargos.

   Pero tampoco ayuda que la actual directora del consejo científico del gobierno, María Álvarez-Buylla, defendió hace unos meses el hecho de que se le otorgara a Gertz Manero un lugar entre los investigadores más prestigiosos del país, pese a que fue acusado de plagio en una tesis biográfica de hace décadas. Gertz Manero dijo que citó adecuadamente sus fuentes en la bibliografía.

   Pero eso no es lo único que Álvarez-Buylla, quien por cierto y por elemental decoro acaba de deslindarse de la “vendetta” de Gertz Manero, ha hecho para causar enfado entre los académicos durante su periodo al frente del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, el Conacyt.

    Ha criticado a algunos investigadores por presentar reportes en inglés, a pesar de que es el idioma común en algunos campos técnicos y ha dicho que deberían hablar en español. Critica la “ciencia occidental” y la “tecno-ciencia” que ha estado “mercantilizando el conocimiento” y ha pedido “procesos colectivos de generación de conocimiento” más apegados al progreso social. “La ciencia occidental es la que ha producido los avances más deslumbrantes y, quizás, más inútiles, como la llegada a la Luna”, manifestó Álvarez-Buylla en 2020.

   Una petición publicada en el sitio Change.org que ha reunido más de 12 mil firmas señala que “el fiscal general está tratando de atemorizar a quienes, desde la comunidad académica, han expresado pública y abiertamente sus diferencias con las actuales políticas del Conacyt”.

   Este miércoles, López Obrador señaló que los académicos no tenían nada que temer, pese a la temible reputación de la prisión y al hecho de que algunas personas esperan años en la cárcel para que concluyan sus juicios. “Se presume que hubo malos manejos de recursos en el Conacyt”, dijo el mandatario. “Sin embargo, esto lo va a resolver el juez y el que nada debe, nada teme”, añadió.

   De hecho, un juez falló el miércoles que los fiscales no habían mostrado pruebas de que las acciones de los académicos puedan considerarse como delitos.  Lo que tenemos es un ataque directo del Populismo a las instituciones generadoras de información y conocimiento verdadero, el asalto populista para entronizar la mentira como hábitat del régimen de AMLO y su séquito de aduladores.

   Pobre México, tan lejos de la Verdad y tan cerca del tabasqueño.

Sergio Armendariz SQD
Sergio Armendáriz
Comunicador Social en Organismos Privados y Públicos

Comunicador en Radio, TV, Prensa Escrita y Portales Electrónicos. Académico Universitario. Funcionario Educativo. Miembro Consultivo en OSC.


Las opiniones expresadas por los columnistas en la sección Plumas, así como los comentarios de los lectores, son responsabilidad de quien los expresa y no reflejan, necesariamente, la opinión de esta casa editorial.