VOCES LIBRES | Nuestro “Marx”

Crónicas del Poder

“…El “hombre nuevo” de la “4T” …”

  Hoy invita Voces Libres a un quinteto de perspectivas espléndidas intelectualmente, para hablar sobre un tema que ha causado ruido por el conocido y creciente desparpajo y desprecio que el fenómeno auto llamado la “4T” y su carismático conductor, AMLO, han auspiciado en relación al decisivo asunto de la lectura y los libros en relación al abordaje a la educación y la cultura por parte de las nuevas generaciones de mexicanos, especialmente en el contexto rudamente pandémico actual. Va pues nuestra magnífica miscelánea de Voces Libres.

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  Malva Flores en Letras Libres:

  “…El odio a la literatura y al arte no es nuevo, pues ellos representan la promesa cumplida de la libertad, y la libertad, que es la mejor defensa del respeto a la vida, es siempre sospechosa. Como la verdad, no peca, pero incomoda. ¿Alguien podría refutar que la imaginación es una parte esencial de la vida? Sí, siempre hay un personaje oficioso o fanático –un pequeño aprendiz de comisario– que intenta refutar su valor y su capacidad real de emancipación, porque la literatura es, en sí misma, una operación crítica…”

    “… Ayer nos enteramos de que el doctor en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid y director de Materiales Educativos de la SEP, Marx Arriaga Navarro, ofreció una conferencia en la Escuela Normal San Felipe del Progreso, “La Formación de docentes lectores en la Escuela Normal”. Después de describir el horror de la visión hedonista e individualista de la sociedad de consumo, narró el dolor causado por la pandemia: no la muerte y los errores de la política de salud, sino la división discriminatoria entre personas sanas y personas enfermas. Pero el más grave de los problemas detectados por él a partir de la aparición del virus era la crisis de los valores morales. La cuarentena había sido un tiempo perdido para la humanidad porque no habíamos reflexionado sobre la sociedad de consumo y nuestro lugar como individuos dentro de ese sistema. México, no obstante, había tenido el enorme privilegio de contar con un jefe de Estado empático que nos había llamado al optimismo y a darle la espalda al individualismo…”

  “…Hay algo extraño en ese discurso que dice buscar el bien común y que fue expresado por alguien que consideró que el bien común pasaba por no pagarle a los ilustradores de los libros de texto. No puedo más que estar de acuerdo con él cuando dice que la literatura provoca acciones emancipatorias. Pero la literatura que lo hace es crítica, no complaciente ni dictada por algún líder o sus aprendices de comisarios…”

Jesús Silva Herzog-Márquez en Reforma:

  “…El «pequeño aprendiz de comisario», como llama Flores, a quien la escritora Beatriz Gutiérrez Müller describe como hombre de «inmensa cultura» y «fina elocuencia», disertó hace unos días sobre la malévola tentación del placer. A juicio del funcionario, el placer de la lectura nos infantiliza, nos vuelve flojos, conformistas. Esa lectura de gozo egoísta es, en realidad, una fuga. En lugar de comprometernos con la Gran Transformación que vivimos, nos invita al escapismo. La lectura individualista se convierte en deserción. Transportándonos a un mundo maravilloso y feliz, nos hace desentendernos del país que vivimos. La lectura funcionaría así «como un sedante que alivia el dolor de las personas». De esa manera ve el encargado de rehacer los libros de texto del gobierno federal el disfrute literario: otro opio del pueblo. Contra ese narcótico del individualismo, el comisario exige lecturas que conduzcan a la «emancipación de los pueblos». Más que ser disfrutable, la lectura ha de reclutarnos para la heroica causa…”

Jorge Volpi en Reforma:

  “…A estas alturas sabemos que uno de los grandes fracasos de la educación de niños y jóvenes (y no sólo en México) deriva justo de una pedagogía autoritaria que obliga a los estudiantes a leer textos previamente seleccionados -por ejemplo, en los libros de texto-, en vez de adaptarse al gusto -sí, al placer individual- de cada uno. Sin duda la lectura debe asumirse como un acto emancipador, pero ello no puede estar prediseñado, sino que cada maestro debería ser capaz de escuchar y reconocer los gustos de sus alumnos para compartir con ellos -éste es el verbo preciso: compartir- el placer por la lectura, que es la única forma posible de transmitirla. Además de ello, en nuestra época los planes de estudio y los maestros deberían ser capaces de relacionar los textos literarios con los otros mundos ficcionales que hoy apasionan a niños y jóvenes: películas, series, videojuegos, juegos de rol, ubicándolos en el mismo lugar creativo y mostrando su articulación con ellos

  “…Empeñarse en imponer una sola forma de leer -para colmo, sin placer alguno-, pensando que ello reforzará los lazos sociales y creará ciudadanos críticos, es un abyecto sinsentido que no hará otra cosa que formar más y más ciudadanos que aborrecen la lectura justo por haber sido vacunados ideológicamente en contra de ella…”

  Gerardo Ochoa Sandy en Letras Libres:

  “…El servidor público Marx Arriaga Navarro asola lo que encuentra en su travesía. No hay institución pública que se le encomiende que no destruya o, al menos, lo intente. No hay proyecto de alcance nacional que emprenda que no sea desmesurado y presuntuoso y que lleve a su fin. Mientras más promete, más alza la voz, más exhibe incapacidad, y más incumple. Llegue a donde llegue, asume que lo sucedido antes de su llegada carece de relevancia, es sospechoso y hasta deshonesto. No es capaz de concebir que pudiera no saber nada del puesto que le encargan, y por tanto no se ocupa en aprender lo más elemental…”

  “…En su despedida de la red de bibliotecas, enumeró entre sus resultados haber despedido al personal que laboraba a su llegada, suspender la adquisición de las revistas Letras Libres y Nexos presentar la propuesta de una nueva Ley de Bibliotecas, aprobada posteriormente por el Congreso, ante la cual han comenzado a ampararse los editores. Sin pudor, falseó datos relativos a la gestión de quienes le antecedieron en la responsabilidad…”

  “…Ante Marx Arriaga solo resta decir: lectores capitalistas del mundo, ¡uníos!, y esperad que pronto sea retirado del servicio público, por el bien del libro y la lectura…”

 Cristopher Domínguez Michael en Letras Libres:

  “…Pero si nos trasladamos a nuestro nanouniverso, resulta que hay otras personas que llevan como propios los nombres de ciertos prohombres –en mi infancia conocí a niños Stalin y Sandino–, y en el México de la autoproclamada Cuarta Transformación alguien llamado Marx (Arriaga Navarro por sus apellidos), ha llamado la atención por ser un funcionario de nivel medio pero colmado de grandes ilusiones calcadas del cartabón totalitario…”

  “…Leer por fanatismo, como lo sugiere nuestro Marx, con un propósito “emancipador”, es una añeja y malévola receta. Leer por goce individualista es, por el contrario, leer críticamente, como lo hizo Karl Marx, quien nunca tuvo poder –recuérdese– más que sobre un puñado de discípulos. Los palurdos con el dinero del Estado para distribuir y recomendar la liberación mediante la lectura, son peligrosísimos. No menospreciemos a nuestro pobre Marx: no dejemos pasar su amenazante desprecio por el lector creativo y vivo. Por el lector irresponsable, sobre todas las cosas, ante el poder y sus anatemas…”  

    Otra joyita de AMLO y su “4T”.

 

Sergio Armendariz SQD
Sergio Armendáriz
Comunicador Social en Organismos Privados y Públicos

Comunicador en Radio, TV, Prensa Escrita y Portales Electrónicos. Académico Universitario. Funcionario Educativo. Miembro Consultivo en OSC.


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