De tecnócratas y Palabras Mayores

La semana pasada tuve la fortuna de encontrarme una excelente reedición de seis libros que forman parte de La Costumbre del Poder, la mejor obra literaria de un gran escritor mexicano, Luis Spota, donde retrata a la perfección el sistema político mexicano de hace treinta años, y desnuda la entraña oscura del poder. Desde luego que han cambiado algunas cosas, pero en esencia lo escrito por Spota sigue vigente y creo por tanto imprescindible su relectura, sobre todo a la luz de lo que vimos con el dedazo y destape del delfín peñista.

Digo esto porque en el libro más conocido de esa saga, Palabras Mayores, se narra el arribo a la presidencia de un país imaginario de un doctor en economia, Víctor Ávila Puig, un político no político que hizo su doctorado en el extranjero y fue ministro de Industrias y desarrollo por muchos años. Cualquier parecido es mera coincidencia.

Créanme, vale la pena leer a Spota para tener presente que en nuestro México surrealista la realidad supera a la ficción. Vean si no, por ejemplo Meade ha dicho que deja al país con estabilidad económica como dando a entender que el sí sabe hacer las cosas y que, como promete, nos llevara al primer mundo, lo cual a todas luces es falso, sin duda es conveniente un pequeño recuento de los resultados en las áreas donde el flamante candidato del PRI ha tenido que ver.

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Entre 2006 y 2017 la tasa de crecimiento promedio del PIB fue de 2% por año, es decir, el crecimiento per cápita de 2006 a 2017 habrá sido de apenas 0.6% al año, lo que es muy cercano al estancamiento económico. Por otro lado, recientemente la Organización Internacional del Trabajo publicó un reporte en donde señala que el salario real promedio en México cayó en 14% entre 2006 y 2015. Así entonces, objetivamente, en economía, el desempeño del exsecretario es al menos mediocre si no que sumamente deficiente.

En el tema de la deuda pública, el fracaso total, en apenas 10 años, de 2006 a 2017, los saldos históricos de los requerimientos financieros del Sector Público (una medida de la deuda pública) pasaron del 29.8% al 48% del PIB, lo que implica 3.6 billones de pesos. ¿Qué hizo Meade con todo ese dineral?

En cuanto a pobreza los resultados son catastróficos. Según Coneval, de 2006 a 2016 la pobreza alimentaria pasó de 14% a 19.6%. Es decir, 1 de cada 5 mexicanos padece de una “insuficiencia del ingreso para adquirir la canasta básica alimentaria, aun si se hiciera uso de todo el ingreso disponible en el hogar exclusivamente para la adquisición de estos bienes”. En los años en que Meade ha sido ese dizque excelente funcionario, se ha dado un aumento de casi 9 millones más de pobres extremos en el país.

Desde luego que falta considerar el desastre que tienen en el campo, en educación y en temas tan sensibles como la salud, misma que por ejemplo ha sufrido un recorte del presupuesto en los años peñistas de casi 20%, algo de lo que por cierto, uno de los corresponsables de esos recortes es, como se puede adivinar, Meade, el tecnócrata que escucho esas palabras mayores, ese no priista que el PRI nos quiere vender como novedad o como algo distinto o diferente pero que solo representa la continuidad del proyecto salinista-foxista-calderonista-peñista. Por fin cayeron las caretas, el PRIAN tiene ya candidato. Pero va a perder..

BenjaminICSA
Benjamín Carrera Chávez
Catedrático e Investigador en UACJ

Doctor en Problemas Económicos por Universidad Autónoma Chapingo.
Actualmente Diputado Local por el 5to Distrito de Chihuahua, Profesor-investigador en el Instituto de Ciencias Sociales y Administración de la UACJ y miembro del Sistema Nacional de Investigadores del CONACyT, Nivel 1.


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