Ya desde hace algunos días, se puso sobre la mesa en el Congreso del Estado, la propuesta de exentar del pago de casetas a las personas tanto físicas como morales, dedicadas a la producción agrícola en Chihuahua, al transporte de productos del campo, así como a aquellos vehículos de uso agropecuario, es decir, que puedan transitar en el estado con una “Tarifa Cero”, reconociendo que el sector primario es un pilar estratégico para la seguridad alimentaria y la economía nacional.
Chihuahua se distingue por la producción a nivel nacional de manzana, nuez, algodón, chile, cebolla, alfalfa y maíz, además de ser un gran exportador de ganado en pie hacia Estados Unidos, sin dejar de lado productos como la leche y las hortalizas, por lo que miles de familias dependen directamente de estas actividades que generan empleo, derrama económica y evidentemente, alimentos para todas y todos.
Sin embargo, a pesar de ser incuestionable el papel del agro en México, quienes se dedican a la producción enfrentan costos crecientes en la cadena de producción y traslado, impactando en esta actividad; las casetas de peaje representan una carga más que encarece el tránsito de los productos, lo que afecta la rentabilidad de las unidades de producción rural.
Es importante reconocer que el Gobierno Federal ha venido implementando diversos programas y apoyos directos para fortalecer al sector primario en Chihuahua, no obstante, el apoyo al campo requiere asumir responsabilidad de todos los órdenes de gobierno para contribuir con esfuerzos concretos y respaldar a las y los agricultores y productores locales, por lo que la implementación de la “Tarifa Cero” sería una muestra clara de ese compromiso compartido entre los distintos niveles de gobierno.
Esta medida es viable y oportuna: De acuerdo con las proyecciones de la Secretaría de Hacienda del Estado, la recaudación por casetas en 2026 superará los $2,162 millones de pesos. Dado que Chihuahua retiene el 100% de estos ingresos y que existe un fideicomiso carretero comprometido hasta 2038, es posible aplicar esta exención focalizada a un padrón claro de beneficiarios sin comprometer la sostenibilidad financiera. El beneficio para el sector primario sería muy superior al impacto presupuestal.
Sin duda los beneficios de la Tarifa Cero son contundentes: reducción inmediata de costos de producción y logística, mayor competitividad de nuestros productos en mercados nacionales e internacionales, menor desgaste de vehículos, mayor seguridad vial al evitar rutas alternas peligrosas y largas, y en suma, un alivio real para miles de familias del campo.
El campo chihuahuense ha demostrado su resiliencia y su capacidad productiva, y ahora es momento de que las autoridades estatales respondan con acciones concretas como un acto de justicia social y visión de futuro para el agro mexicano.
Esperemos esta propuesta se materialice, no por política, sino ¡Para que el campo avance!

Benjamín Carrera Chávez
Doctor en Problemas Económicos por Universidad Autónoma Chapingo.
Actualmente Diputado Local por el 5to Distrito de Chihuahua, Profesor-investigador en el Instituto de Ciencias Sociales y Administración de la UACJ y miembro del Sistema Nacional de Investigadores del CONACyT, Nivel 1.
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