La participación Ciudadana

La queja política en medios de comunicación no es procedimiento efectivo que pudiera arrojar resultados para corregir el motivo de las diferencias políticas, el conducto de la queja política menos conlleva a resolver las cosas, se convierte en solo eso, un quejido político utilizando un instrumento como las redes sociales que dependiendo del estruendoso quejido será el tiempo de su vigencia y hasta ahí, no más.

Mas sin embargo, la participación ciudadana es efectiva en donde la sociedad posee una injerencia directa, activa y crítica con el Estado; asimismo, la participación ciudadana tiene una visión más amplia de lo público y las inconformidades sociales. La participación ciudadana está muy relacionada con el involucramiento de los ciudadanos en la administración pública.- Los mecanismos de democracia directa (iniciativa de ley, referéndum, plebiscito y consultas ciudadanas), las elecciones, la revocación de mandato y la cooperación de los ciudadanos en la prestación de servicios o en la elaboración de políticas públicas, son formas de participación ciudadana con peso suficiente para cambiar los rumbos que la mayoría quiere cambiar, son las formas donde se hacen escuchar las minorías en una forma adecuada, conducida y con resultados.

Sin ganar una elección las minorías pueden ser contrapeso contundente cuando la participación ciudadana hace volumen electoral y la diferencia entre ganador y perdedor es mínima.

- Publicidad - HP1

Todos estos tipos de participación son muy importantes en los regímenes democráticos porque nos permiten vigilar y controlar la gestión de nuestros gobernantes; además, es la manera en que la ciudadanía se hace escuchar y puede tomar parte en los asuntos públicos, el voto en las elecciones derivado de la participación ciudadana es lo que permitirá que la sociedad logre los equilibrios al poder, o en su defecto darle al gobernante todo el poder para que ejerza su administración de acuerdo al proyecto que le ofertó al ciudadano durante su campaña, la participación ciudadana decidirá qué modelo de gobierno quiere que sea ejercido.

Se considera que deben  existir cuatro condiciones básicas para que la participación ciudadana exista en un régimen democrático: 1) el respeto de las garantías individuales, 2) los canales institucionales y marcos jurídicos, 3) la información y 4) la confianza por parte de los ciudadanos hacia las instituciones democráticas.

A México hoy le falta por afianzar esos cuatro puntos necesarios para que nuestra democracia funcione en forma democrática perfecta pero, nadie puede negar que hoy hay respeto a las garantías individuales, que hay canales institucionales y marcos jurídicos, que existe información libre en todos los medios y conductos informativos y que se está generando la confianza ciudadana aún sin alcanzarla.- Falta mucho tal vez, pero las condiciones están dadas para que el ciudadano las tome y el gobierno las respete, entre más participación ciudadana haya ésta detonará el respeto a la decisión ciudadana por todos los organismos involucrados, solo baste recordar la elección federal del 2018 donde intención de fraude hubo pero no pudieron rebasar a la participación ciudadana y su decisión en el voto fue inapelable.

Debemos entender que en el México de hoy que todos los actores políticos y sociales aceptan y reclaman la necesidad de la participación, pero cada actor le otorga significaciones diferentes y es aquí, en los actores, donde radica el problema de fondo, y raíz, para que se promueva, impulse y alcance una participación ciudadana plena y nuestros marginales participativos en las elecciones crezcan de tal manera que la voz ciudadana alcance peso, firmeza y mandato.

Veamos si no, recordemos que en la Revocación del Mandato se detonó una campaña para que los ciudadanos NO ACUDIERAN A VOTAR por parte de los mismos que hoy le reclaman al gobierno que es una DICTADURA.- Disuadir al ciudadano de ejercer un derecho es bastante riesgoso, veámoslo hoy mismo con las elecciones de Junio 5 donde las mismos que desalentaron el voto en la Revocación de Mandato hoy se QUEJAN de la baja votación y participación ciudadana utilizándolo como excusa para demeritar la victoria electoral del opositor MORENA.

Tal vez el rechazo a la participación ciudadana fue para manifestarles inconformidad a los PRI-PAN-PRD que no pudieron lograr los volúmenes alcanzados por la convocatoria de MORENA, tal vez les dijeron con su ausencia en las urnas “si me dijiste que no votara en la Revocación” y ¿ahora quieres que vote por ti?… “pues ahora no voto” y perdieron contundentemente 4 de 6 gubernaturas el PRI-PAN-PRD aunque las otras dos las hayan ganado con las triquiñuelas electorales de siempre por ellos conocidas.

El abstencionismo electoral se traduce como aquella NO participación de los ciudadanos que se encuentran facultados para ello, este tipo de NO participación, y que, desde luego en el caso de México es válida, curiosamente representa una vía de inconformidad social de quienes la “ejercen”.- Durante décadas el gobierno emanado del PRI promovió el ABSTENCIONISMO como cultura a manifestar inconformidad, buscó alejar a los ciudadanos de las urnas para imponer su voluntad como gobierno, utilizando todos los medios velados a su alcance para que la gente no votara.

Aunque la abstención no suele considerarse una de las opciones ante la toma colectiva de una decisión, una alta abstención se considera generalmente como beligerante o indiferente entre el cuerpo de votantes. Si la abstención se generaliza se pierde el bien público de la democracia.

Todo pareciera indicar que ahora es a la inversa, los partidos políticos, hoy opositores, están utilizando, y llamando al no voto, para con el diferencial entre el padrón electoral y los votantes el resultado se utilice como el resultado a una estrategia a su favor, pero les resultó contraproducente el llamado porque en la elección pasada se pudiera considerar, por el resultado, de que fueron rechazados por los no votantes a su favor.

En ocasiones, el carácter político de la abstención se ve reforzado si es necesario un determinado cuórum (porcentaje de votantes efectivos sobre el total del cuerpo electoral) para dar validez al resultado, y esto fue lo que aprovecharon los opositores en la pasada Revocación del Mandato, vieron la coyuntura y le apostaron al NO VOTES y los electores de los opositores se los recetaron en la elección pasada, pagaron el precio de su osadía abstencionista, pudiera ser usando el mismo criterio que usaron los opositores en la Revocación del Mandato.

No se puede jugar con Dios (el voto) y con el Diablo (Abstención) porque el resultado para quien lo haga será de trágicas consecuencias, prueba de ello las elecciones pasadas.

Bien es cierto que en México la tradición electoral no es de excelencia pero es marcado dos tipos de comportamientos, el PRIMERO es la participación ciudadana en ELECCIONES FEDERALES donde podemos ponderar votaciones de en promedio el 60% y SEGUNDO las votaciones intermedias donde podemos encontrar que el promedio ronda en el 46% de participación ciudadana con respecto al padrón electoral vigente en su momento.

Pero veamos la realidad, en Aguascalientes la realidad es que participó el 46% del padrón, en Durango participó el 54% del padrón, en Hidalgo participó el 48%, en Oaxaca participó el 40%, en Quintana Roo el 41% y en Tamaulipas el 55% del padrón electoral. (Información tomada del INE de la información estimada de los resultados de la votación).

La anterior información, confrontada con la realidad obtenida y estimada por el mismo INE, nos da una muestra clara de que la participación ciudadana se comportó como tradicionalmente se comportan en su momento electoral.

Resumiendo la considerada Abstención pasiva o sociológica es la provocada por la propia falta de interés en la política en general o en la elección concreta que se dirime, o derivada del aislamiento geográfico o social del votante.

Por otro lado la Abstención activa o ideológica es la considerada como un acto político de rechazo a la legitimidad del sistema político. En este último caso en ocasiones se considera como abstencionistas también a los votantes que emiten voto en blanco o nulo. Este último caso especialmente cuando desde una formación política o un sector social se propugna la no participación en una consulta popular como una postura política de protesta, incluso solicitando realizar para ello voto nulo.

Por lo tanto, hay que mencionar que los QUEJIDOS no funcionan, lo que funciona para que el país lleve el rumbo que queramos es IR A VOTAR, o sea la participación ciudadana.

Ahora bien, conformarse como una alternativa política para futuras elecciones  representa muchísimo trabajo de campo, tiempo, recursos y buenos candidatos con roce social y popular y, sin esto, preparado con tiempo, no jalará a los ciudadanos a salir a votar, las bases duras de los partidos están claramente definidas por ejemplo, tomando la base de Revocación de Mandato MORENA tiene 15 millones y los opositores solo tienen 1.5 millones de seguidores firmes, al menos eso es lo que demostró con datos duros y visibles la REVOCACIÓN DEL MANDATO.

Con quejidos, negativos y llanos no se logrará atraer al votate a participar en las elecciones, al contrario, los obligan al rechazo porque quejidos y llantos representan impotencia y cobardía, faltos de proyecto alternativo de nación y sumergidos en un proceso de rechazo y negatividad en la vida activa del país.

La única alternativa viable de México es la PARTICIPACIÓN CIUDADANA que ya se promueve con seriedad hoy, va en un camino andando y sin retorno.

Quién es demócrata, y convencido está, buscará y promoverá siempre la PARTICIPACIÓN CIUDADANA, quien es anti demócrata y fascista siempre buscara que la gente no participe, en democracia siempre habrá un camino.

sabido
Raúl Sabido

Egresado de la Facultad de Comercio y Administración por la Universidad Autónoma de Tamaulipas. Su desarrollo profesional ha sido en empresas privadas en posiciones directivas donde a logrado acumular 42 años de servicio.