En esta entrega hablamos sobre uno de los aspectos más relevantes que trajo la aprobación de la Ley de Austeridad Republicana y las leyes correlativas que fueron modificadas: fijar 10 años como periodo de veda para que altos funcionarios públicos puedan trabajar en sectores estratégicos de la iniciativa privada.

El foco sobre este tema se centra en la importancia política que representa para un país que se ha caracterizado por haber tenido administraciones como las del PRI/PAN que hicieron de la corrupción una forma de gobierno a tal grado de legalizarla, permitiendo que ex presidentes, secretarios de estado y personajes de la alta burocracia transitaran del gobierno a consejos de administración de empresas transnacionales, regresaran al gobierno y volvieran a la iniciativa privada como un vaivén de intereses en donde primaba lo mercantil antes que el mandato popular.

Los ejemplos abundan, pero destaco algunos de los más paradigmáticos:

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1.- Pedro Aspe ex Secretario de Hacienda de Carlos Salinas en Evercor.

2.- Felipe Calderón en una filial de Iberdrola llamada Avangrid, donde cabe destacar que durante su mandato como Presidente de la República asistió a eventos de esta empresa adulando la generación de empleos de la firma.

3.- Carlos Ruiz Sacristán, titular de la Secretaría de Comunicaciones Transportes con Ernesto Zedillo y ahora presidente ejecutivo del consejo de administración de IEnova, quien también participa en los consejos de Southern Cooper Corp, una de las mayores productoras de cobre en el mundo y subsidiaria de Grupo México.

  1. Luis Videgaray, ex Secretario de Hacienda y Crédito Público, no se queda atrás pues ahora también ocupa un cargo en Evercore.

El elemento central de esta acción parlamentaria abona a la promesa del Presidente López Obrador de separar el poder político del poder económico, debido a que las puertas giratorias eran el mecanismo por el cual los intereses de las elites empresariales secuestraban el poder político facilitando información privilegiada e influencias políticas al servicio de los poderosos y colocando en peligro, (en el caso de los ex funcionarios que vuelan a la industria de los energéticos), la soberanía energética y por consiguiente la seguridad nacional del país.

¿O acaso ustedes se imaginan a un Videgaray defendiendo los intereses de la nación en un consejo de administración de una transnacional del cual es empleado y donde su función es abonar a la rentabilidad y generación de utilidades de la empresa? La respuesta es evidente, si no pregúntele a Felipe Calderón cuando se fue, después de ser presidente, a una empresa a la que otorgó contratos con subsidio cuando gobernaba México. Un evidente conflicto de intereses. Corrupción institucionalizada.

Una de las principales objeciones que hizo la oposición fue alegando que se iba en contra del libre ejercicio del trabajo; pero eso no es trabajo, es asesorar a empresas con información clave que consiguieron durante sus gestiones para desbloquear trabas jurídicas a través del cabildeo con redes de contactos que sirven como nodos y dispositivos de poder.

Trabajo es aquel que realizan millones de mexicanos y mexicanas que se levantan a las 6 de la mañana para chingarle de 8 o hasta 12 horas por salarios con los que apenas se llega a fin de mes.

Por otro lado, veremos qué pasa en el terreno judicial con la SCJN, sin embargo, en la dimensión política considero que fue una medida urgente para frenar lógicas que perpetúan las prácticas corruptas donde los criminales de cuello blanco gozaban de un manto de impunidad generando un ambiente totalmente antidemocrático en el plano de las licitaciones y, por tanto, la decadencia de la ética pública.

No podemos ignorar la relación existente, por ejemplo, entre altos ex funcionarios del prianato que ocuparon puestos clave en consejos de administración de los grandes bancos y su correlato en la desregularización existente en la ley para la transparencia y ordenamiento de los servicios financieros en materia de comisiones bancarias, en concreto, el artículo 4 bis que prohíbe solo 3 conceptos para cobrar comisiones a los bancos, dejándoles una enorme discrecionalidad para cobrarnos comisiones por lo que ellos quieran y generando más del 30% de las ganancias provenientes del cobro de comisiones donde los bancos, aquí en México, incluso cobran hasta el doble de lo que en sus países sedes.

Como podemos observar, el cabildeo siempre fue a favor del capital antes que al pueblo.

Ya se acabaron los Felipe Calderón que trabajan en Iberdrola, a la política se va a servir a la gente no a servirse de ella.

Ya basta de legislar y garantizar licitaciones a las grandes transnacionales a cambio de una jubilación monárquica a costa del interés del pueblo.

Por fin se cerraron las puertas de la degeneración política del Estado a favor de unos cuantos.

Fernando Chacon
Fernando Chacon
MORENA

Desde los 17 años ha escrito en diferentes medios en México y Estados Unidos, como El Diario o San Diego Red.

Actualmente es asesor parlamentario en el Senado de la República y ha participado como analista político en W Radio con Loret de Mola, NTN24 en televisión colombiana, Nación 321 y El Francotirador con Nacho Lozano.


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