Todo mundo en la derecha tiene prisa para que Joe Biden sea declarado ya presidente electo de los Estados Unidos. La derecha mexicana trae tal prisa que critican desesperadamente que el presidente Andrés Manuel López Obrador no haga el reconocimiento por parte del gobierno de México.

Pues no señores, aún no hay declaratoria de victoria oficial, muy a pesar de que los votos electorales son favorables a Joe Biden, no al menos al momento de escribir esta columna.

Las denuncias del Presidente Trump de FRAUDE se han comenzado a comprobar y los resultados en algunos condados revisados, y que eran de Biden, han volteado el resultado a favor de Trump… Y aún faltan los más grandes que trabajaron la elección bajo el mismo software y el mismo proceso de conteo, por lo tanto, es cierta y confirmada la duda del FRAUDE y tan lo es, que aún no hay declaratoria de presidente electo en los Estados Unidos.

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Entonces, si no hay presidente electo porque habría el presidente López Obrador, y muchos de los grandes líderes mundiales, de dar una declaratoria de reconocimiento a algo que aún no es, declaratoria de reconocimiento que solo lo harán los intereses concatenados.

Son las prisas de los de la derecha mexicana los que quieren el reconocimiento de Joe Biden ya, ahora mismo, urgente que se haga ya dicen desesperados, solo son ellos los Fox, los Calderón, los Lozano, los Anaya y toda la bola de resentidos y deseosos de que las cosas en México no funcionen porque creen que Joe Biden será un enemigo poderoso del presidente de México… craso error… siendo esto una prueba más de que ellos , los de la derecha, desprecian el poder del pueblo mexicano, anhelan la mano externa y poderosa que les cambie México menospreciando al pueblo y su capacidad de decidir, ellos desean que la solución a sus problemas venga de fuera porque adentro no tienen ninguna alternativa de lograrlo, no al menos por los próximos tiempos y Joe Biden lo sabe muy bien y reconoce el liderazgo inequívoco de López Obrador, el presidente de México.

Donald Trump ha manifestado, y actuado, que impugnara la elección porque se ha cometido fraude en ella, tampoco ha reconocido el supuesto triunfo de Biden y ninguna autoridad electoral lo ha hecho a pesar de que en su poder Biden ya tiene los suficientes votos electorales a su favor, votos que pudieran ser cambiados en la revisión de la elección derivados del software que fallo deliberadamente, software que convirtió votos Trump en votos Biden.

Hemos visto la desesperación de los grandes medios de comunicación de Norteamérica y del mundo en bloquearle el derecho a Donald Trump de expresar su verdad, lo han incomunicado para que no llegue el mensaje a los ciudadanos de los Estados Unidos, le han negado un derecho fundamental al pueblo de Estados Unidos, que es la información.

¿Cuál ha sido la razón? La única es que los grandes intereses, y el establishment, no quieren que continúe Donald Trump en el poder, esa es la única razón porque la acción fue debidamente orquestada y sincronizada, cortarle el derecho a Donald Trump de su denuncia de FRAUDE y al pueblo de escucharlo.

Por lo tanto, no considero que debamos subestimar al presidente Trump, es un presidente que dará la batalla y lo hará bien convencido y bien armado, y con los elementos suficientes y necesarios de probar su verdad, yo no creo que el presidente Trump se vaya a meter a una pelea de esta magnitud sin argumentación sólida, sin una estrategia sustentable y real de mantener la oportunidad de ganar la elección.

Esto va para largo en los próximos 90 días y tal vez yo sea de los pocos mexicanos, ya en estos momentos, que considere que el presidente número 46 de los Estados Unidos pudiera llamarse Donald Trump y si esto llegara a suceder veremos en todo su esplendor el fraude de los Demócratas de los Estados Unidos, hasta donde alcanzó su perversidad política y hasta donde despreciaron el voto ciudadano.

La urgencia, la desesperación y la censura son las tres acciones que me llevan a pensar que Donald Trump tiene razón, se quieren robar la elección de los Estados Unidos, hay mucha presión para la declaratoria de “electo”.

La democracia más grande del mundo en serios problemas de credibilidad y, ser el protagonista de esta duda, no es cualquiera y mucho menos cosa menor.

La institucionalidad de los gobiernos no pude traducirse en “compromiso” o “amistad” por los participantes en las administraciones, los Estados Unidos no tiene amigos, tiene intereses y una prueba irrefutable de ello son los asuntos García Luna y Cienfuegos, ambos representaban parte de los intereses de Norteamérica y hoy han dejado de serlo, y están siendo enjuiciados.

El mentir le saldría demasiado caro al presidente Trump porque va intervenir, al final, la Suprema Corte de los Estados Unidos.

Yo le creo al presidente Trump… ¿Y usted?

México país y gobierno no tienen ninguna posibilidad de una pesadilla con cualquiera que resulte realmente ganador en los Estados Unidos.

Veremos cómo termina este asunto que ha puesto en entredicho a la Democracia Norteamericana y, de no aclararse, Joe Biden sería el presidente más cuestionado de la historia, algo así como el resultado de las elecciones mexicanas del 2006.

sabido
Raúl Sabido

Egresado de la Facultad de Comercio y Administración por la Universidad Autónoma de Tamaulipas. Su desarrollo profesional ha sido en empresas privadas en posiciones directivas donde a logrado acumular 42 años de servicio.