Muchas veces el debate entre pensar y actuar positivamente radica en establecer qué es lo que nos brinda bienestar real a nosotros, primeramente, esta será la clave entre liberarnos y estancarnos, crecer o decrecer como personas y como sociedades.”

Descubrir nuestra empatía con otras personas es el inicio para que las cosas funcionen como un engranaje aceitado y, como resultado de ello, definitivamente podamos desarrollar los procesos de vida social, política y económica que nos permitan crear una oportunidad que positivamente nos incorpore a pensamientos de creación de entorno, de presente y de futuro para poder, entonces si, construir el mundo real que nos brinde bienestar.

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Ser positivo es el inicio para ver la vida, la política, lo social, la humanidad, y nuestro entorno comulgando con quienes piensen de igual manera, siendo positivos nos lleva a la creatividad para afrontar las adversidades siempre.

Siendo positivos se detona la autoestima, la seguridad, la confianza en si mismo, siendo positivos se detona la fortaleza de nuestro pensamiento abriendo las puertas a la sinergia con los demás y esto nos lleva a lograr cualquier objetivo y superar cualquier adversidad.

Viendo y enfrentando la vida con positivismo se derrumban los muros y los obstáculos porque generamos la energía positiva necesaria que nos apertura la mente a los cómo enfrentarlos.

Tengamos presente siempre que el pensamiento positivo consiste en creer en uno mismo y ser optimista, en convencerte de que con trabajo y esfuerzo no hay imposibles. Numerosos estudios coinciden en que hacerlo te acercará a tus objetivos y quienes piensan igual que tú de positivos harán el equipo necesario para tener éxito en lo que se propongan.

Mas sin embargo la vida no todo es así, en nuestro entorno también podremos enfrentarnos y convivir con personas que son negativas en sus vidas, donde todo es negar y renegar que los ciega para poder detonar un proceso que los haga lograr sinergia que los pueda llevar a mejores escenarios sin tanta toxicidad que los envenena, el “ayudar y colaborar para ascender” no lo conocen, pero si profesan el “jalar para que caiga.”

Todos conocemos la fábula del cangrejo en donde se intenta describir con claridad la actitud negativa de las personas en un mundo de oportunidades que dependerán ser tomadas de acuerdo a la actitud que profeses frente a la vida, porque LA VIDA ES BELLA y ella te corresponderá dependiendo con la actitud  como la afrontes.

Pensar positivamente te hace visualizar el éxito y al visualizarlo tu positividad te hará construir el camino para lograrlo.

Yo estoy más que convencido que  en México somos un país de gente exitosa, con talento y con la suficiente capacidad de liderazgo, con creatividad, somos decididos, creemos en nuestro talento, le apostamos a ganar, nos gustan los triunfadores, somos solidarios.

Nuestro país está lleno de oportunidades a nuestro alcance, pero desgraciadamente persigue a algunos la sombra del deseo envidioso y del pensamiento negativo del ¿porque a él?, si me corresponde a mí, no son la mayoría pero conviven a diario con todos nosotros, son piedras en los zapatos.

Recordemos la fábula del cangrejo: En un mercado, un pescador ofrecía sus productos en tres cubetas. Un turista le pregunta qué vende y el pescador le responde: “cangrejos”.

La primer cubeta estaba tapada con una tabla y el turista preguntó: «¿Por qué están tapados así?”, ¡Ah!, -dijo el pescador- es que son cangrejos gringos y si no los tapo, pues empieza uno a escalar hasta que por esfuerzo propio salta de la cubeta y se escapa y me quedo sin cangrejos!

Umh! -expresó el turista y miró la siguiente cubeta que estaba tapada con una tabla y dos ladrillos encima. El turista volvió a preguntar. ¿Y por qué estos están más protegidos?

«Son cangrejos japoneses y cuando uno se quiere escapar, empieza a apoyarse en los demás, y éstos van empujándolo hacia arriba apoyados en otros y así sucesivamente, de tal manera que se forma una pirámide hasta el borde y entonces el cangrejo se escapa.

¡Oh, qué inteligentes! -pensó el turista y se acercó a la tercera cubeta que no tenía tapa.

¿Y este porqué está tan desprotegida, no le preocupa que se le vayan a escapar?

¡No, no hay problema! -dijo el pescador. Son cangrejos mexicanos. Cuando uno empieza a subir, entre todos se encargan de jalarlo hacia abajo y no dejan que se vaya. Así es que esa cubeta no necesita tapadera. Los cangrejos mexicanos no pueden subir porque no se ayudan entre si” dijo el pescador.

Desgraciadamente se nos convierte en una realidad cuando aparece la ENVIDIA ya que es el motor que mueve el negativismo de las personas.

Lo que caracteriza a la envidia es el deseo de que el otro, el envidiado, no tenga lo que tiene, de que no sea verdad que lo tenga, de que no sea cierto su éxito o no sea tanta como parece su riqueza material, sus logros y sus valores, su familia.

La envidia se lleva solo por dentro, en la intimidad subjetiva, pues su manifestación podría parecer, y sentirse por los demás, como una declaración de inferioridad, y que de hecho lo es, obligado a actuar con hipocresía para ocultar su verdadera personalidad de inferioridad.

Y si regresamos a la fábula el punto central es que los cangrejos de la olla no tapada envidian la oportunidad de uno de ellos a que sea el primero en salir, condenándose a todos los cangrejos a morir dentro de ella, aun teniendo todas las facilidades para salir, ellos mismos son su limitante.

Es exactamente lo que nos está pasando en estos últimos tres años a los mexicanos, mientras unos mayoritariamente piensan positivamente sobre el futuro y trabajan para construirlo, los minoritarios actúan, piensan, hablan en forma negativa y ENVIDIAN lo que se va construyendo que con una visión muy positiva para el país lo están logrando con éxito.

Ponderan los errores con júbilo, desean que por ello lleguen las consecuencias trágicas de los errores, lo anhelan, son pregoneros de muy malos deseos, jalan a los cangrejos hacia abajo, no están dispuestos a tender puentes porque su filosofía es resultado de su envidia, pronostican que al país le vaya muy mal con este gobierno y lo desean con ahínco.

Son ciegos a las grandes obras que detonarán riqueza, su negatividad les ha cerrado el construir su camino para retomar las oportunidades, por ellos mismos perdidas, envidiando el caminar a paso firme hacia el logro de sus objetivos que presentan las mayorias.

Viven es su mundo de negación y lamentos donde LA ENVIDIA se les convirtió en un sentimiento, o estado mental, en el cual existe mucho dolor o desdicha por no poseer ellos mismo las oportunidades y los éxitos que tiene el otro.

Mas sin embargo México es aún mucho más grande que la negatividad del pensamiento de algunos impregnados de envidia, somos más los que creemos que ser positivos nos brindara la oportunidad de concluir que LA VIDA ES BELLA, y trabajar a diario por un futuro promisorio para nuestra patria muy alejados de los deseos negativos del desear el mal para todos.

La riqueza no nace por generación espontánea, la riqueza se logra trabajando y construyendo para alcanzarla todos los días con una visión positiva de  que se puede alcanzar el éxito, ser positivo y optimista es la esencia del envidiar.

El negativo y envidioso destruye para que no lo logres, así están los opositores al gobierno de mayorías que hoy nos gobierna, son incapaces de construir sus caminos para ellos mismos poder reconquistar la confianza de la sociedad que hoy mayoritariamente los rechaza, y por mucho menos construir puentes de trabajo y entendimiento que los fortalezca como una oposición seria y responsable, al contrario, dinamitan las buenas intenciones.

El odio, la negatividad y la envidia jamás han sido buenos consejeros para alcanzar el éxito personal y de causa.

sabido
Raúl Sabido

Egresado de la Facultad de Comercio y Administración por la Universidad Autónoma de Tamaulipas. Su desarrollo profesional ha sido en empresas privadas en posiciones directivas donde a logrado acumular 42 años de servicio.