El 5 de febrero del año de 1917 fue promulgada la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y puesta en vigor el 1 de mayo del mismo año, durante el gobierno revolucionario de Don Venustiano Carranza.

Recordemos que México fue gobernado con la Constitución de 1857 basada en el liberalismo como ideología política y que por ello nuestro país sufrió una guerra civil por el enfrentamiento entre los liberales y los tradicionalistas que optaban por dejar ciertas instituciones y estructuras del virreinato, además de mantener los fueros del clero y el ejército. Luego llegó en 1863 la II intervención francesa y el II Imperio con Maximiliano I a la cabeza, después de la derrota de los imperialistas, la república junto con la Constitución de 1857 fue restauradas con Benito Juárez al mando.

Después de la muerte de Juárez en la presidencia, le sucedió Sebastián Lerdo de Tejada y luego el general Porfirio Díaz le dio un golpe de Estado con el Plan de Tuxtepec derrocando a Lerdo, y con ello comienza el periodo conocido como Porfiriato. Como podemos observar la Constitución de 1857 es de la mitad del siglo XIX, cuando la Segunda Revolución Industrial emergió y a nivel mundial están cambiando los sistemas políticos y económicos con el capitalismo que es un sistema económico paralelo a la ideología política del liberalismo. El primero pregona el libre mercado y el segundo las libertades individuales que dan como resultado la propiedad privada. Ese es el rumbo que todas las naciones estaban siguiendo, incluso el emperador Maximiliano I estaba muy consciente de esto y lo conocía muy bien, pues él pensaba hacer lo mismo en México.

- Publicidad - HP1

Durante el gobierno del general Díaz, México avanzó junto con el capitalismo y el liberalismo, pero entrado el siglo XX también llegó otro hecho que es la consolidación de la Industrialización potenciada por el libre mercado. La Industria trajo una clase social que es la clase media y a su vez, la división de la sociedad en tres: la clase alta, la media y baja. Porfirio Díaz en 1910 por su avanzada edad era un hombre que no entendía este contexto y los conceptos que se integraron de: clase media, obrero, empresario y sindicato. Por ello en la alta cúpula mexicana se proyectaba que, con la salida del general, entrara a gobernar la nueva generación de políticos, economistas y empresarios que eran fruto de su gobierno. Pero después de la entrevista Díaz-Taft, decidió quedarse un periodo más y luego estalló la Revolución Mexicana.

Uno de los problemas de la Revolución es que los líderes no se podían poner de acuerdo porque sus proyectos de nación no se podían compaginar con las necesidades sociales, los intereses políticos y privados. Por ejemplo, el eterno problema entre el caudillo Zapata y el presidente Madero, era que el primero exigía tierras para el campesinado, su estandarte revolucionario, pero Madero no podía desarmar las haciendas porque ellas eran los motores de la economía nacional junto con las fábricas aledañas a los recursos naturales.

Allí es donde entra Don Venustiano Carranza tiempo después al promulgar el Plan de Guadalupe, con el que convocaba a todos los gobernadores a desconocer el gobierno del general Victoriano Huerta que derrocó a Madero y levantarse en armas contra él. Después de ser derrotado Huerta por Carranza, se convierte en el Primer Jefe del Ejército Constitucionalista y luego presidente de México. Su proyecto era hacer otra constitución, que sí, era un hecho revolucionario porque buscaba dejar el ancla del siglo XIX para iniciar en el nuevo orden del siglo XX, pero sin romper del todo con la Constitución de 1857.

Por ello en el centenario de la Constitución hubo quienes afirmaron que nuestra constitución es la actualización de la de 1857, además de haber sido legislada con la participación de diputados afiliados a la masonería y es lógico porque la del 57 fue pensada para funcionar en el contexto de la Segunda Revolución Industrial y el capitalismo como sistema político. Mientras que la de 1917 fue proyectada para funcionar acorde al mundo industrializado junto con el nuevo reajuste social en clases. Por eso es por lo que la parte dogmática de nuestra constitución se incluyeron los derechos sociales y que fue la primera en el mundo en hacerlo, otro hecho revolucionario con raíz en el liberalismo.

Los derechos sociales más emblemáticos y de los que actualmente, se supone que gozamos, son el artículo 3ero. Que es sobre que todo individuo tiene derecho a la educación la cual debe ser laica, gratuita y en carácter de obligatoria. Claro está que para potenciar la industria se necesita mano de obra calificada y profesional. El artículo 27 dicta que las aguas, tierras y demás recursos naturales en los límites del territorio nacional, es propiedad de la nación y que es ella quien tiene el derecho de transmitir el dominio de ellas a los particulares para constituir la propiedad privada. Esto para que no volviera a ocurrir una desproporción gigante de los recursos del país.

Hoy en día es importante un tercer artículo al igual que los dos primeros para nuestra vida cotidiana, el artículo 127 que pertenece a la parte orgánica de la Constitución, el cual trata de que toda persona tiene derecho al trabajo digno y socialmente útil, para ello se promoverán la creación de empleos y la organización social del trabajo conforme a la ley. Lo que significa que el Estado debe crear las condiciones para la creación del trabajo digno y también dará las condiciones del actuar de los sindicatos y las huelgas.

En la actualidad se podría decir que vivimos en la quinta transformación del capitalismo conocida como Neoliberalismo, por ello la Constitución se ha tenido que adaptar al contexto internacional. De allí las tantas reformas y lo último que vivimos: la Reforma Energética. Hoy que tenemos el día libre gracias a la Constitución, sería buena idea reflexionar sobre el objetivo de nuestras leyes y como el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, va a adaptarlas para que, en un contexto neoliberal, el Estado Mexicano pueda crear las condiciones del trabajo digno, educación de calidad y la administración de los recursos naturales en una nación muy desigual y llena de contrastes.

Marduk Silva
Marduk Silva

Licenciado en Historia por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Profesor en Preparatoria Lobos de la Universidad de Durango Campus Juárez y en la Escuela Preparatoria Luis Urias.


Las opiniones expresadas por los columnistas en la sección Plumas, así como los comentarios de los lectores, son responsabilidad de quien los expresa y no reflejan, necesariamente, la opinión de esta casa editorial.