El gran reto de la competitividad en México.
Hoy, buena parte de la infraestructura de datos del país se encuentra alojada en servidores extranjeros, bajo marcos legales que no son los nuestros. Esto significa que, ante una crisis, nuestra capacidad de respuesta depende de reglas y condiciones que México no redactó. La soberanía digital implica que sean nuestras leyes las que protejan y regulen nuestros datos. En un escenario de ciberataques cada vez más frecuentes, depender de tecnologías que no podemos auditar se ha convertido en un riesgo estratégico.
La digitalización es la columna vertebral de la modernidad. Mientras el mundo avanza hacia la inteligencia artificial, México sigue operando con un marco legal analógico frente a una realidad que cambia a gran velocidad. La competitividad ya no se mide únicamente en carreteras o trenes, sino en la certeza jurídica digital y en la capacidad de adaptarse a un entorno tecnológico en constante evolución. Nuestro marco normativo corre detrás de la innovación, pero nunca la alcanza, lo que frena la inversión y limita el crecimiento empresarial. La digitalización de trámites es la herramienta más poderosa para combatir la corrupción y acelerar la creación de nuevas empresas. Necesitamos leyes que protejan al ciudadano, pero que también den seguridad jurídica a las empresas que apuestan por la transformación digital. Regulación y supervisión sí, pero sin caer en un control excesivo que termine por sofocar el avance.
Sectores como el inmobiliario, financiero y asegurador han sido pioneros en adoptar nuevas tecnologías. Sin embargo, para competir a nivel global es inevitable regular y fomentar la tokenización de activos y el uso de contratos inteligentes. Es indispensable fortalecer la regulación que permita innovar sin comprometer la estabilidad del sistema.
En especial el sector inmobiliario, uno de los pilares del PIB nacional, en la actualidad está profundamente ligado al mundo digital. La transición hacia ciudades inteligentes exige que la gestión del desarrollo urbano se integre plenamente al ecosistema tecnológico. El Blockchain puede ser la vía para eliminar la opacidad en los trámites de licencias y permisos, mientras que el uso de Big Data permitirá diseñar infraestructura pública basada en necesidades reales. Las ciudades deben entenderse como organismos vivos e interconectados.
Los retos actuales de las grandes ciudades como la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, del país entero, no admiten soluciones aisladas. Requieren una visión multidisciplinaria y perfiles capaces de entender que la modernización es la base del bienestar social. Profesionalizar la agenda pública en este sentido no es una opción: es una urgencia.

Aly Corany Abdallah
Analista, socialdemócrata y librepensador.
Licenciado en Derecho, Licenciado en Gestión y Desarrollo Empresarial, y TSU en Comercialización Inmobiliaria. Actualmente, cursa la Maestría en Derecho Digital y Juicios en Línea. Su enfoque multidisciplinario le permite analizar la realidad política y geopolítica desde una perspectiva integral.
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