Sin lugar a dudas el cambio en el salario mínimo de los mexicanos que fue anunciado en días recientes es un avance para la economía familiar, sin embargo, éste no es suficiente.

El anuncio oficial señaló que, con el nuevo gobierno, la política de salario mínimo pasará de ser de salario mínimo a salario digno, esto como retribución a los trabajadores mexicanos, que desde la década de los ochenta han perdido el poder adquisitivo de su salario. En este sentido, a partir de enero de 2019, el salario mínimo de los mexicanos será de 102.68 pesos de forma general y de 176.72 pesos para los municipios de la zona fronteriza.

Y como mencione antes, aún y cuando este incremento de 14 pesos en lo general y del doble para la zona franca, este incremento no implica que el bienestar de los mexicanos será mayor.

- Publicidad - HP1

La clave del bienestar es la economía en su conjunto y no sólo de un cambio salarial por decreto, dado que, con el incremento de 16% al salario mínimo general diario y la inflación promedio de 4.9 % de 2018, las clases trabajadoras tendrían que esperar hasta el año 2040 para recuperar el poder adquisitivo del salario de los años ochenta. Y esto sería solamente en alimentos, es decir, faltaría incluir vivienda, transporte, educación, salud, vestido y calzado, cultura y esparcimiento como dice la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

En México sin lugar a dudas se requieren salarios dignos, 30% de los mexicanos no tienen ingreso suficiente para adquirir la canasta básica alimentaria, es decir, aun trabajando no tienen para comer. Sin embargo, difícilmente la economía en su conjunto será como la de los años 80 cuando con el salario una familia podía alimentarse sin necesidad de que todos sus miembros trabajaran. image 2

En lo personal aplaudo la iniciativa de elevar los salarios de los mexicanos, esto contribuye a mejorar el acceso a los requerimientos básicos de una familia como lo es la alimentación. Sin embargo, aumentos en el salario deben ser acompañados de una economía más dinámica, con más empleos y más productiva, de lo contrario, al final solo será un aumento monetario más no equiparable al aumento en el precio de los bienes. Un aumento salarial no justificado, será traducido en mayor inflación.

En definitiva, se requieren más salarios y un aumento de 14 pesos será de utilidad a las familias mexicanas, sin embargo, aún falta más por hacer, como lo es reducir el 50% de informalidad salarial, erradicar la pobreza de 50 millones de mexicanos, apoyar al campo y reducir la migración obligada; son temas que más que esta en la agenda debe ser prioritarios y debidamente analizados.

yo
Nancy Carbajal
Columnista • Economista

Lic en Economía de la UACJ y Candidata al Grado de Maestra en Ingeniería Económica por la Universidad la Salle. Columna semanal sobre temas de economía, finanzas, política y sociedad.


Las opiniones expresadas por los columnistas en la sección Plumas, así como los comentarios de los lectores, son responsabilidad de quien los expresa y no reflejan, necesariamente, la opinión de esta casa editorial.