¿Quién cerrará la puerta?

Y no me refiero al libro de Jesús Trasobares en esta columna, no definitivamente, aunque es un libro, ¿quién cerrará la puerta?, muy interesante, reflexivo además es un bello canto a la libertad y al amor, un libro en cuyas páginas rebosan llenas de encanto y humor como de dureza y angustia, no me referiré a él.

Solo quedan en toda América países de derecha y centro derecha declarada, y adeptos al capitalismo neoliberal, como Brasil, Paraguay, Uruguay, Ecuador, Panamá, Guatemala, Puerto Rico y cada vez son menos en América Latina acompañados por los países satélites y colonias de los Estados Unidos como son Guyana Francesa, Surinam, Guyana, Haití, Jamaica, Trinidad y Tobago.

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Mas sin embargo los países de izquierda cada día vienen sumando más, y como último país ha sido Colombia, siendo estos Argentina, Chile, Bolivia, Perú, Venezuela, Costa Rica, República Dominicana, Cuba, Nicaragua, Honduras, el Salvador y México.

Las afectaciones a los pueblos de América Latina por la doctrina capitalista neoliberal han sido rotundamente definitivas para que los pueblos, a través de las urnas, hagan el giro hacia las izquierda, o un poco más moderados hacia el centro izquierda.

La llegada de Colombia, un bastión de la DERECHA NEOLIBERAL, al grupo de los países de izquierda en América Latina representa un duro revés a los movimientos de la derecha en el continente donde cada día, y en cada votación, van perdiendo terreno y control sobre las sociedades latinoamericanas en donde aún pudieran tener posibilidades, como próximamente en Brasil donde todo augura que le darán tremendo portazo a la DERECHA brasileña.

Cada vez más hacia la izquierda América Latina se divide en matices de identificación política, que llevan a todos los países a uno y otro espectro político.- Hoy ya es mayoría la población latinoamericana gobernada por políticos de izquierda, los políticos de la derecha vienen perdiendo a pasos agigantados las preferencias electorales, su pasado de saqueo, corrupción y entreguismo los sigue en cada elección en la que se presentan… y pierden, los ciudadanos los rechaza y castigan.

Gustavo Petro, el presidente electo de Colombia, es un político de izquierda muy a la escuela y doctrina de López Obrador de ahí la simpatía y la identidad con el nuevo presidente de Colombia, la joya de los Estados Unidos después de Brasil.

Cuando hoy hablamos de cerrar puertas nos referimos a finalizar procesos o etapas de la vida, que empiezan, se desarrollan y finalizan. No podemos estar pendientes de algo que ha acabado, por ese debemos pasar página y continuar nuestro camino, América Latina está cerrando capítulos con la Derecha de sus países y aperturando las esperanzas con la izquierda, es ya u movimiento mundial muy avanzado, principalmente en países Europeos.

América Latina es una región con dificultades económicas y una desigualdad que va en aumento, y es por eso que los candidatos con plataformas izquierdistas han logrado victorias apabullantes en el Continente sobre las corrientes derechistas.

Es de reconocer que en las últimas semanas de 2021, Chile y Honduras votaron con determinación por presidentes de izquierda para reemplazar a líderes de derecha, con lo que se extendió un cambio significativo que lleva ya varios años ocurriendo en toda América Latina, es imparable el avance de las izquierdas en el mundo.

El sufrimiento económico, el aumento de la desigualdad, el ferviente descontento con los gobernantes y la mala gestión de la pandemia de COVID-19 han impulsado un movimiento pendular que se distancia de los líderes de centroderecha y de derecha que dominaban hace unos años y son apoyados por los Estados Unidos abiertamente.

La izquierda Latinoamericana no dejará de ser cercana con los Estados Unidos solo que la interlocución irá encaminada a la autonomía y libertad de los pueblos, algo con lo que los Estados Unidos no está muy acostumbrado a tratar.- La INTERDEPENDENCIA de los Estados Unidos con todos los países del continente es absoluta, solo que ahora va a tener que comenzar a tratarlos como socios y no como colonias como los veía tratando, la sumisión en las corrientes políticas de izquierda no existe, son más nacionalistas y autónomos.

El gran problema de las izquierdas victoriosas es que han prometido una distribución más equitativa de la riqueza, mejores servicios públicos y redes de seguridad social ampliadas. Pero los nuevos líderes de izquierda de la región se enfrentan a graves limitaciones económicas dejadas por sus antecesores neoliberales y además de una oposición legislativa actual que podría restringir sus ambiciones entrado al estado de negación como política, pero eso si, con unos votantes muy activos e inquietos que se han mostrado dispuestos a castigar a quien no cumpla lo prometido, o estorbe a los proyectos de beneficio a los ciudadanos.

Estorbar viene siendo el camino que han escogido los hoy derechistas opositores, y más cuando son aún una fuerza muy representativa en los Congresos de los países, por el momento.

Un punto de extrema relevancia para el Continente con gobiernos de izquierda es que los avances de la izquierda podrían impulsar a China y socavar a Estados Unidos mientras compiten por la influencia regional, dicen los analistas, al presentarse una nueva cosecha de líderes latinoamericanos desesperados por lograr el desarrollo económico y con más apertura hacia la estrategia global de Pekín de ofrecer préstamos e inversiones en infraestructuras.

Los escándalos de corrupción, el deterioro de la infraestructura y la ausencia crónica de fondos en los sistemas de salud y educación han erosionado la confianza en los gobiernos derechistas y sus instituciones públicas.

Los gobiernos de Derecha ya no dieron para más, la formación acelerada de ricos y millonarios y la creación creciente de pobres es su legado, los nuevos gobernantes de izquierda tienen que hacer frente a la deuda, a presupuestos magros, a escaso acceso al crédito y, en muchos casos, a una oposición vociferante, estorbosa y en actitudes de revancha para lograr que les vaya mal a los nuevos gobiernos, le apuestan al fracaso de su país y con ello retomar el poder aún desde las cenizas.

El cambio hacia la izquierda de los países latinoamericanos también podría dificultar que Estados Unidos siga aislando a los regímenes, no bien vistos, de izquierda en Venezuela, Nicaragua y Cuba, aun siendo liderazgos elegidos democráticamente a través de elecciones, salvo Cuba que su presidente es electo por el Consejo de su partido.

Con el avance de las izquierdas el papel de la OEA queda relegada totalmente por los nuevos dirigentes como consecuencia de sus políticas golpistas a América Latina bien descubiertas, señaladas y denunciadas, exhibidas.

Estamos frente a un cambio de reglas y tratos entre los países de América Latina y los Estados Unidos quien deberá recordar que ya no es la única opción financiera y proteccionista del mundo.

Con el avance de las izquierdas en América Latina y en el Mundo ¿quién de los regímenes hoy de derecha cerrará por último la puerta y dar paso a nuevas esperanzas?

¿Quién cerrará la puerta?

sabido
Raúl Sabido

Egresado de la Facultad de Comercio y Administración por la Universidad Autónoma de Tamaulipas. Su desarrollo profesional ha sido en empresas privadas en posiciones directivas donde a logrado acumular 42 años de servicio.