A unas horas de llegar el día del amor y la amistad, se ha puesto a pensar ¿por qué celebramos el 14 de febrero? Es más ¿Quién fue San Valentín? Sino había prestado atención a estas preguntas, antes de hacer compras compulsivas, lamentablemente usted fue preso del materialismo superficial de este sistema. Por lo que en esta ocasión queremos hacer una reflexión a través de la historia del por qué del 14 de febrero.

Hablemos pues de San Valentín de Roma uno de los primeros obispos del cristianismo primitivo durante el reinado del césar Claudio II. El mensaje de San Valentín era la propagación del concepto de amor entre los individuos, el cual era novedoso para aquellas sociedades acostumbradas a la vida dura, dicho mensaje consistía en pasar del eros lo erótico, lo carnal, el acto sexual al amoris. De acuerdo con el Santo basado en las enseñanzas de Jesús y de la filosofía del momento, la existencia del Ser Humano no es por sí misma, en algún momento de la vida, se siente un vacío espiritual donde el Hombre se ve y encuentra incompleto. Partiendo de esta insuficiencia se busca así mismo en otra persona, de ahí el dicho de “encontrar a la media naranja”, como complemento.

Entonces San Valentín le dio otra connotación a la unión de hombre y mujer nombrándolo boda: la unión bajo voto o promesa libre y espontánea del patris, padre y pensamiento con la matria, madre y mente para juntos formar la hoguera, ese fuego que para la matria es donde creó el alimento, mientras que para el patris dió calor a la vivienda y a los suyos, para ello todos los días tuvo que salir para proveerla. De estos fuegos, de esta hoguera surgió el Hogar. Al enseñarles esto a los novios que casaba el santo en secreto, la mayoría soldados romanos, escandalizó a las autoridades imperiales. Porque además de provocar bajas y deserciones en el ejército, la sociedad del imperio estaba reorganizándose bajo estos preceptos, tenían más sentido de pertenencia hacia sus familias y su lugar de origen.

- Publicidad - HP1

Tuvieron tantas repercusiones las enseñanzas de San Valentín que fue apresado por el mismo césar Claudio II para que se retractara ante él, pero el Santo no cedió. Por ello se le dictó la sentencia de morir decapitado públicamente, pero momentos antes de su ejecución la hija de uno de los jueces se le acercó y él al ver que era ciega, hizo oración pidiéndole a Dios que la sanara, enseguida escribió en un trocito de papel y se lo dio en la mano. Caminando ya hacia su muerte, San Valentín le dijo a esa niña que leyera lo que le dio, desconcertada al principio intentó y enseguida comenzó a ver y el papel decía “Tú Valentín” a manera de despedida. Pero fue tarde, pues el verdugo ya había hecho su trabajo, pero el milagro de la niña ciega hizo que el movimiento de San Valentín tomará más fuerza y comenzara la leyenda de San Valentín de Roma.

null 2Tiempo después cuando el cristianismo estaba ya institucionalizado, el Papa Gelasio I a manera de civilizar a la sociedad, cambió la celebración del macho cabrío en la cual se sacrificaban animales impuros en honor a la fertilidad y que en el calendario gregoriano estaba fechada el 15 de febrero, por el día de San Valentín de Roma el 14 del mismo mes, incluso se agregó dentro de la Liturgia Cristiana y así permaneció por siglos hasta el II Concilio Vaticano en 1964 donde se decide sacar esta celebración de la liturgia.

Pero el peso de esta fecha ha dejado una huela tan profunda que se ha mantenido hasta nuestros días. Solo que ahora para muchas personas se ha convertido en una conmemoración superficial y fría donde lo que menos se festeja es el amor o la amistad. Puesto que por compras y regalos muchos se estresan además de algunos comercios que aprovechan para subir los precios. El sistema en el que nos desarrollamos nos hace llevar una vida muy acelerada por lo que no nos detenemos a prestar atención a los detalles. Con ello nos hemos ido olvidando de las cosas más sencillas e importantes. Coincido con muchas personas en que el 14 de febrero se ha vuelto una celebración fría y superficial, puesto que no sólo se necesita de ese día para dar o recibir afecto, se puede hacer en cualquier día y momento porque el amor no tiene mediadas.

Pero también es cierto que esta fecha se puede usar como pretexto para animarse a hacer un espacio en la agenda y tomarse un respiro de la cotidianidad asfixiante, quizá comprar ese vino que desde la quincena pasada nos ve feo junto con aquel queso Chihuahua que se antoja con pan tostado y aceite de oliva, por qué no, con algunas uvas. Ir de comprar en pareja para juntos hacer una comida y estrenar esa corbata negra con estampado y aquella blusa de corte fino, aunque sea una cena en casa. No es necesario estresarse ni gastar tanto dinero para un rato, más por este mes que aún arrastra la cuesta de enero, ahorrar y ser sencillo es una buena opción.

Marduk Silva
Marduk Silva

Licenciado en Historia por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Profesor en Preparatoria Lobos de la Universidad de Durango Campus Juárez y en la Escuela Preparatoria Luis Urias.


Las opiniones expresadas por los columnistas en la sección Plumas, así como los comentarios de los lectores, son responsabilidad de quien los expresa y no reflejan, necesariamente, la opinión de esta casa editorial.