GEN Z | Diplomacia de Alto Nivel

El Presidente de México Andrés Manuel López Obrador le encomendó una tarea histórica al Canciller Marcelo Ebrard, como líder de un cuerpo diplomático que demostró su gran capacidad política para negociar con sus homólogos Estadounidenses bajo un contexto complejo.

Lo anterior a raíz de la amenaza de Donald Trump de amagar con un impuesto arancelario del 5% (susceptible de incrementar) a México de manera unilateral, los tambores de guerra comercial sonaron de manera alarmante y Andrés Manuel realizó inmediatamente acciones diplomáticas a través de una carta donde apelaba a la no violencia y al diálogo.

¿Qué implicaciones profundas hubiera tenido para el país la imposición de ésta tarifa?

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Según las palabras del Secretario de Relaciones Exteriores Marcelo Ebrard, una caída en la inversión, una caída en el número de empleos estimado en una pérdida de 900 mil personas que se hubieran quedado sin trabajo y en paralelo de una caída de la economía nacional y la dificultad para exportar con nuestro socio comercial más grande.

Asimismo, el aumento de precios y la ruptura de acuerdos comerciales por la fijación unilateral de tarifas, son dos elementos clave que motivaron al cuerpo diplomático mexicano a resolver un panorama muy complejo en Washington en un momento crítico ante la ratificación del T-MEC.

Bajo este contexto, ¿El Gobierno de México que dará a cambio?

Que las personas migrantes provenientes de Centroamérica se registren con la finalidad de proporcionar protección en clave humanitaria, es decir, ponerle nombre a cada migrantes, que existan jurídicamente y, por otro lado, el despliegue de la Guardia Nacional en la frontera sur.

Hasta aquí, iremos haciéndonos cargo de algunas objeciones que a bote pronto confunden más que aclarar los términos en los que quedó ésta negociación e iremos explicando por qué es un logro histórico para la diplomacia mexicana.

Para empezar, debemos partir de la premisa sobre la cual, tenemos que entender que los flujos migratorios son y serán una constante en el mundo que irán en aumento.

Las políticas de retención, detención y expulsión de migrantes han demostrado un profundo fracaso por su ineficacia para detener el flujo migratorio, pero además, que es un modelo punitivo que tiende a violar derechos humanos. México no será el caso.

Al contrario, el despliegue de la Guardia Nacional implica el reforzamiento de una frontera porosa, la cual, de 65 puntos de revisión, sólo 10 cuenten con revisión.

Sin embargo, la Guardia Nacional creada como cuerpo de paz permitirá que el Estado llegue por fin a una zona que ha sido históricamente olvidada y dominada por grupos de la delincuencia organizada que se aprovechan de esa falta de seguridad que deja a merced a las personas migrantes de grupos que les desaparecen para cometer delitos tan crueles como la trata de personas y el tráfico de órganos.

En ese tenor, vamos a un bemol de la negociación: el reforzamiento de la legislación migratoria no para retener, sino para acelerar procesos de asilo y romper candados jurídicos que nuestra legislación tiene a raíz de cómo la diseñaron las antiguas bancadas del PRI y el PAN que demostraron su ineficacia ante lo hermético de la misma para atender una situación de crisis migratoria.

Además del imperativo de «una migración ordenada y segura», también se llegó al acuerdo de acelerar las peticiones de asilo tanto en EU como en México.

Asimismo se adoptarán medidas para detonar el desarrollo en Centroamérica a modo de que cada país se haga responsable, con la ayuda de toda la región, para disminuir las causas que obligan a las personas a migrar como son la pobreza, desigualdad, violencia y persecución política.

A pesar de las presiones del equipo estadounidense para que México suscribiera el acuerdo de Tercer País Seguro y la amenaza de un impuesto arancelario al 5% que hubiera implicado una guerra comercial, la delegación mexicana logró, en vez de esas pretensiones, un periodo de 45 días a efecto de demostrar que las medidas puestas encima de la mesa por el cuerpo diplomático mexicano serán eficaces.

Lo que queda claro es que heredamos un economía que depende en un 80 por ciento de Estados Unidos y por eso no es fácil tener amplios márgenes de negociación activa, por eso, hay que diversificar nuestra economía con otros países, tener nuestra propia refinería para no depender de las refinerías texanas y ser autosustentables como nación.

El juego de equilibrios será, hasta entonces, más benéfico para nosotros a la hora de negociar, sin embargo, a pesar de tener todo en contra, el equipo diplomático demostró prudencia y sensatez, al lograr un acuerdo ganar-ganar sin perder nuestra visión de política migratoria y atendiendo a las causas originarias de la migración en masa ante un Donald Trump temperamental.

En resumen: tenemos una diplomacia con altura de miras que sabe mantener los juegos de equilibrios de las relaciones bilaterales velando por la protección de los derechos humanos de las personas migrantes, cuidando la economía nacional, dotando de seguridad a nuestra frontera sur y creando una legislación migratoria ad hoc a nuestros tiempos y circunstancias.

Nada por la fuerza, todo por la razón y el derecho.

Fernando Chacon
Fernando Chacon
MORENA

Desde los 17 años ha escrito en diferentes medios en México y Estados Unidos, como El Diario o San Diego Red.

Actualmente es asesor parlamentario en el Senado de la República y ha participado como analista político en W Radio con Loret de Mola, NTN24 en televisión colombiana, Nación 321 y El Francotirador con Nacho Lozano.


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