En un trabajo anterior descubríamos la laxitud de la justicia.

El poder que tiene la ley de estirarse ad libitum, o reducirse, ad minimum. Para interpretarse a contentillo del cliente.

La ley, en su enorme elasticidad, ofrece multitud de relieves, porosidades y asideras que utilizan los jueces y magistrados para plasmar un «justificado» dictamen en el ejercicio de impartir justicia.

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El juzgador, puede, si lo desea, aderezar su «juicio» con firuletes, ornatos y rimbombancias para sonar docto y hasta imparcial.

Pero ¿Apegado a la justicia?

Hay una máxima del Derecho que reza… «Cuando la justicia y el derecho entran en pugna, debe prevalecer la justicia sobre el derecho».

Con suficiente conocimiento de la ley, un juzgador puede invocar argumentos legaloides para beneficiar a alguna de las partes. Eso no lo hace justo, ni ético, ni moral.

Hago énfasis en este principio para referirme al caso de la elección en pugna que se ha trabado entre el alcalde electo Javier González Mocken y su adversario Armando Cabada Alvidrez.

Es por todos conocido que, la elección para presidente municipal de Ciudad Juárez fue ganada por Javier González Mocken, pero en un desplante infantil del contendiente perdidoso, se ha ensuciado con la persistente impugnación de los resultados y batidero del proceso con embrollos tendientes a provocar un caos a su favor.

La gente de la frontera se pregunta. ¿Con que calidad moral se erige Armando Cabada para provocar este desaseo?

Un sujeto que desde su tierna juventud se ha visto involucrado en situaciones delictivas que han sido encubiertas por familiares y amigos en el poder, y que a lo largo de los años se jacta de ser «intocable», pues a pesar de existir actualmente una decena de denuncias acompañadas de sus correspondientes pruebas, la autoridad no ejerce la obligada aprehensión en su contra.

Lo cubre la impunidad y la falsa intención de justicia para Chihuahua con la que se solaza el gobernador, Javier Corral.

¿Con qué calidad moral invoca la justicia e insiste en ganar una elección en la mesa de las triquiñuelas?

¿Qué es calidad moral?

Una alta investidura que obtiene el individuo a través de una vida de honorabilidad, decencia, probidad e integridad.

La calidad moral es una expresión que la gente utiliza para referirse a alguien que por sus propios méritos se ha ganado el derecho a ser designado como gente de bien, gente de respeto, gente digna de confianza, alguien en quien se puede creer en todo tipo condiciones y circunstancias.

Y obviamente no es el caso de Armando Cabada Alvidrez.

El dictamen que emitirá la suprema sala regional del tribunal electoral en Guadalajara, definirá la elección.

Los magistrados además de revisar a detalle los intríngulis del caso, habrán de tomar en consideración:

1. La garantía que otorga el artículo 1 de nuestra constitución, por encima de las argucias y artimañas que en nombre de la justicia se aduzcan en el juicio.

2. Se respete el derecho ciudadano de su voto y se compulse el resultado de las actas, revaluando así la voluntad ciudadana.

Solo pedimos una apreciación de la justicia sin firuletes, sin parcialidades.

Raul Ruiz
Raúl Ruiz
Abogado, amante de las letras y analista político | + posts

Abogado. Analista Político. Amante de las letras.

CARTAPACIO, su sello distintivo, es un concepto de comunicación que nace en 1986 en televisión hasta expanderse a formatos como revista, programa de radio y redes sociales.

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