El relato de los hermanos Grimm se asemeja bastante con la realidad de la política actual. La coyuntura que vivimos como sociedad nos dicta que la realidad está basada en tendencias y percepciones. Por consecuencia hacemos el siguiente cuestionamiento según la historia ¿es posible derrumbar gigantes? ¿podremos vencer temibles bestias? ¿podremos conseguir lo que algunos perciben como imposible? Yo creo que si.

Los hechos y acciones concretas pueden hacer que esos gigantes y bestias del colectivo imaginario puedan caer. El trabajo, la inteligencia y la astucia son elementos medulares para esta acción, destacando los atributos propios y no los defectos de los demás, lo anterior podrá llenar ese vacío y desencanto del populo que han generado sus tradicionales y obsoletos gobernantes.

Es necesario analizar para este fin las acciones concretas con resultados tangibles.

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Retomando el relato, el sastrecillo valiente se convirtió en el esposo de la princesa, y claro está que cumplió todos los retos encomendados por el rey. Aún cuando la costumbre marque que un “sangre real” sea quien se quede con el reino, el sastrecillo será quien reine.

Esta analogía tomada desde un cuento será una tendencia constante en las próximas elecciones. Cuidado aquel que se crea gigante o bestia invencible, puede llegar un sastrecillo valiente y acabar con ese mito de una vez por todas.

La percepción ciudadana ya no se puede construir basada en dádivas, acciones o gastos superfluos, la política del pasado esta desgastada. Debemos revitalizar nuestro haber como sociedad en el “somos” y no en el “son”.

Por tal motivo los invito a que analicen y vean las verdaderas tendencias y percepciones que como pueblo debemos de tener; participación ciudadana, gasto público inteligente, eficiencia en el presupuesto y transparencia en el manejo de los recursos. Dejemos que las políticas del pasado caigan como gigantes y abramos espacio a las nuevas tendencias que van a revolucionar la manera de hacer política.

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Miguel Ángel Maldonado

Maestro universitario. Economista. Especialista en innovación y emprendimiento.


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