Ya lo había escrito meses atrás, y lo titulé EJÉRCITOS VIRTUALES.

El tema es el acarreo de personas para decorar los eventos políticos conocidos como mítines.

Veamos algunas diferencias:

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Yo le llamo acarreo al ejercicio priyista de contratar personal para aplaudir, agitar banderas, vitorear y hacer ruido antes, durante y posteriormente a la presentación del candidato o los candidatos que se postulan a los cargos públicos.

Gente con necesidades ancestrales que se rentan para estos fines bajo una tarifa que puede variar:

Líneas abajo daré a conocer esa tarifa.

Hay que hacer notar que los tiempos de derroche han pasado y ahora es difícil contratar estos ejércitos de acarreados. Sólo los candidatos económicamente poderosos o los grupos partidistas que no quieren dejar el poder, consiguen un paquete atrativo.

Les llamo ejércitos virtuales porque no son militantes auténticos.

El PRI los corrompió, y poco a poco se fue diluyendo esa militancia de la colonia ante la falta de compromiso real de los candidatos con la gente.

He dejado claro que el PRI para llenar los estadios, y mantener su espectacular y ruidosa maquinaria aplaudidora necesita acarrear sus ejércitos virtuales para la foto y el video, y lo consiguen con el insumo económico convertido en un atractivo paquete que consiste en:

  • Transportación casa/evento/casa
  • Camiseta, gorra y matraca.
  • Colación (torta y refresco)
  • Apoyo económico. (Dependiendo la importancia del evento y el tiempo que se requiera, va entre los 200 a los 1000 pesos)

Este es el acarreo original.

Hoy sabemos que este material humano luego del evento queda disponible, liberado, no es parte de la militancia, es un artículo que está en el mercado para quien quiera usar sus servicios de manera similar.

Es cosa de contratarlos a través de los llamados “operadores políticos” quienes son verdaderos coyotes en la materia.

Esto al PRI no le importa siempre y cuando en su actuación se perciba la sensación que los concurrentes están comprometidos con sus colores.

No es lo mismo cuando otros partidos requieren trasladar a sus huestes. Bajarlos de las colonias y apoyarlos con el transporte pues casi nunca traen siquiera para el camión.

En lugares de clima extremo como en Ciudad Juárez, sería criminal recibir a estos correligionarios y no tener siquiera unas botellas con agua para evitar la deshidratación.

Cualquiera de las variables que se analicen, a mi juicio son válidas. Andarse jaloneando con expresiones como:

¿No qué no? Antes criticaban al PRI por el acarreo y ahora lo practican igual.

Hipocritas, doble moral… etc. Son frases inocuas que no aportan nada.

Con el tiempo se han ido sofisticando estos “equipos”.

Hoy podemos contratarlos para conseguir las firmas a los independientes, promotores del voto para cualquier partido, hacedores de micro mítines en las colonias, y en muchos de los casos pepenadores del voto para llevarlos directo a las urnas.

El precio varía también, dependiendo la actividad y la friega que se lleven en las calles durante las campañas.

Fluctúa entre los 900 pesos semanales a los 2000. Gasolina para sus vehículos. Y un alimento.

El punto al que quiero llegar, es que para conseguir un posicionamiento real en las colonias. Los candidatos requieren acompañarse de estos ejércitos de nativos locales quienes acercan a los colonos a escuchar los ofrecimientos de campaña.

Hoy, el PRI no trae ese poder de otros tiempos. Ya los otros partidos han conseguido comprar a buen precio los servicios de estos operadores profesionales que se han pasado décadas en la venta de esta asistencia.

Al final del proceso, veremos quienes pudieron manejar mejor este activo para ganar la elección.

Raul Ruiz
Raúl Ruiz
Abogado, amante de las letras y analista político | + posts

Abogado. Analista Político. Amante de las letras.

CARTAPACIO, su sello distintivo, es un concepto de comunicación que nace en 1986 en televisión hasta expanderse a formatos como revista, programa de radio y redes sociales.

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