Con motivo de la pandemia, el pasado 6 de junio, se vivió una elección inédita.

En medio del confinamiento obligatorio para evitar el contagio de la Covid 19, hubieron de realizarse las elecciones para gobernadores de quince estados, alcaldes, regidores y diputados tanto federales como locales.

El fenómeno provocó también otros engendros como FAKE NEWS, y la famosa promiscuidad partidista.

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A las insignes ligazones perversas entre partidos, le añadimos la ‘frescura’ de los chapulines 2.0, o sea, los que saltaron de un partido a otro, y luego a otro.

A mi juicio, este revoltijo inusual. O ATÍPICO, como ahora se le conoce, ha embadurnado a todos los participantes por igual.

Pienso que para los aspirantes a alguna candidatura para 2024, es más fácil construir una imagen POSCOVIDIANA, que buscar una retrospección a sus inciertos orígenes.

El elector está muy confundido. Salió a votar casi a ciegas y entre la polvareda ya no se supo quien era rojo, verde, amarillo, morado, naranja o rosa.

De entrada, partidos y aspirantes, deben pasar por una ducha a base de bicarbonato con limón para quitar el cochambre y luego un remojo blanqueador en palangana con cloro.

Redefinir desde ahora su posición ideológica y no moverse porque un chapulineo 3.0 no lo resistiría el electorado.

Los primeros a quienes urge retirar la corrosión de su contaminada piel, son los morenos.

Vender las candidaturas plurinominales a nefastos personajes como Armando Cabada o Adriana Terrazas, ofendió a la militancia.

Por otro lado, los priyistas necesitan justificar su entrega al panismo, por cuenta de su candidata, Chela Ortiz. Difícil misión.

No sólo deben limpiar su imagen de corrupción sino de deslealtad a sus colores.

En general es tiempo de darle limpieza a fondo a los partidos, desechar los cuadros que fracasaron, y renovar sus comités.

Remodelar su estructura, sus padrones.

Asolear los cuadros menos contaminados para desprender ácaros y otros minúsculos artrópodos que causan irritaciones incómodas al electorado.

Primer paso para la construcción de imagen postcovidiana. LA DUCHA.

Raul Ruiz
Raúl Ruiz
Abogado, amante de las letras y analista político | + posts

Abogado. Analista Político. Amante de las letras.

CARTAPACIO, su sello distintivo, es un concepto de comunicación que nace en 1986 en televisión hasta expanderse a formatos como revista, programa de radio y redes sociales.

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