Bitácora de viaje: Puerto Peñasco.

Publicado el

Publicidad - LB2 -

“El rincón del Mar de Cortez”
Eslogan comercial de Puerto Peñasco.

Puerto Peñasco, la playa de los juarenses …y sin embargo, no es muy fácil viajar de Ciudad Juarez a las playas de dicho puerto. De entrada, y por increíble que parezca, no hay vuelos entre nuestra ciudad y el destino turístico. Lo mas aproximado seria volar a Tucson, en Arizona, -siempre con escala, porque no hay vuelos directos- y de ahí rentar un carro para llegar al destino en más o menos 3 horas.

- Publicidad - HP1

El tiempo total incluyendo la espera en el aeropuerto, mas el vuelo y la manejada sería de entre ocho y nueve horas. Mas o menos es lo que se hace manejando, así es que volar no aporta beneficio, y si triplica fácilmente el costo de traslado.

Igualmente sorprendente, o quizá más, es que tampoco hay una corrida de camiones foráneos directo a esa playa; lo más cercano a eso es trasladarse a las ciudades de Santa Ana o Nogales, y ahí comprar otro boleto en una línea de aquella zona tomar para que lo lleve a uno al destino final.

Así es que las opciones que nos quedan a los juarenses para llegar a la playa más cercana a nuestra ciudad, (845Km, según Google maps) es agarrar un paquete en un viaje charter de los que organizan las agencias de viaje locales, o manejar en nuestro propio vehículo; cualquiera de las dos opciones es buena, y solo esta limitada por la disponibilidad de los paquetes, o la capacidad presupuestaria del viajero.

Para transportarse manejando, se puede uno ir tanto por el lado mexicano, como por el americano, con la principal ventaja en el lado americano, de hacerlo por una amplia y segura autopista por más de la mitad del trayecto; mientras que por el lado mexicano el camino se hace principalmente por carretera, lo cual puede hacer más lenta la travesía, según toque el tráfico.

En condiciones normales, se hace menos tiempo por el lado americano, pero a veces hay imponderables que hacen perder ese beneficio, como, por ejemplo, el clima. Por lo anterior, y porque utilizamos un vehículo americano para trasladarnos, es que en esta ocasión circulamos por el lado norte.

Como menciono líneas atrás, las primeras cuatro o cinco horas de camino-sin contar el tiempo de cruce en el puente- son bastante aburridas y usualmente se circulan sin contratiempos a lo largo de la interestatal 10. Lo mas interesante que puede ocurrir es cruzarse con una tormenta de arena que reduzca la visibilidad a unos pocos metros, por lo que se tiene que detener la marcha hasta que la visibilidad se recupera, como efectivamente nos ocurrió.

Antes de llegar a Tucson, se sale uno del 10 girando levemente hacia la izquierda, para tomar el camino a Ajo, el llamado Ajo Way, un pequeño poblado en medio de la nada, que esta antes de llegar a la frontera. Ese camino ya no es autopista, sino una carretera que se interna a la reservación de la Nación de los Tohono O’odham.

Según Wikipedia, y el Google maps, esta tribu esta conformada por una población aproximada de 10,000 integrantes, y son dueños de una superficie poco mayor a las 4,300 millas cuadradas. Desde que entra uno en dicha área, se puede apreciar que, aunque la carretera esta bien conservada, la “prosperidad” americana es poca.

La reservación, por la que cruza la carretera estatal 86, es un desierto de tierra inhóspita, en la que a cada tantos kilómetros se encuentra uno con caseríos desolados en las que hay no pocas casas abandonadas, y las que no, tienen un grado de decrepitud alarmante.

Las únicas construcciones en buen estado, y que posiblemente sean la única o la principal fuente de ingresos de los habitantes de la zona, lo son los edificios de gobierno: las escuelas, la autoridad sanitaria agropecuaria, la policía tribal, y párele de contar.

Después de circular más o menos por dos horas y media por estas tierras olvidadas, se llega a la frontera, que en el lado americano -Lukeville- no es más que el puesto fronterizo, una gasolineria y una tiendita. Del lado mexicano está el pequeño y pintoresco poblado de Sonoyta, en donde se pueden encontrar todos los servicios.

De ahí a Peñasco solo hay 45 minutos de por medio.

La primera vez que tuve la oportunidad de visitar Peñasco, hace más o menos veinte años, recuerdo que dije, “esto se parece mucho al Granjero …pero con playa: grandes lotes, casas a medio construir eternamente inconclusas, calles de arena y una o dos calles pavimentadas”. Esa imagen ya cambio.

Ya son mayoría las calles pavimentadas, quedando pocas sin pavimento, y los accesos a la zona de altos edificios de condominios, ya son más. Por cierto, en esta playa, a diferencia de las más populares del pacifico sur, son más los condominios y muchos menos los hoteles, y mas aun ahora, con la aparición de las plataformas tipo Airbnb con las que es mucho más fácil sacar algún beneficio económico de este tipo de propiedad.

La ciudad es pequeña, y debe su nombre al gran Peñasco de roca volcánica que marca el viejo centro del poblado. Partiendo a su derecha, justo en sus faldas se ubica el viejo centro, donde está el mercado de artesanías, el de pescados y mariscos, y sobre estos bastantes restaurantes y el pequeño malecón llamado dedicado a Los Fundadores.

Desde ahí se puede disfrutar una preciosa vista del mar de Cortez, y justo cruzando la calle se encuentra una escalinata que lleva a la plaza dedicada a la memoria del malogrado Luis Donaldo Colosio, donde se encuentra un busto del político sonorense, y las consabidas letras del puerto. ¿El lado negativo? Hay demasiada basura tirada, le quita vista al lugar.

Yendo para el otro lado, a la izquierda del Peñasco, se ubica el puerto a donde llegan los botes pesqueros que alimentan el mercado; a partir de ahí, y hacia el poniente se encuentra la playa arenosa, o Sandy Beach como la llaman los gringos, que es el área donde están ubicados los edificios de condominios más exclusivos y lujosos del lugar.

Lo interesante de esta playa, y por lo que atrae tanto a los juarenses, es que este es un lujo que no está fuera del alcance del bolsillo de una familia promedio de clase media juarense, como lo pueden estar Mazatlán, Vallarta o, no se diga, Cancún.

Por otra parte, Peñasco es un lugar tranquilo, sin la fiesta permanente ni el bullicio de las mencionadas playas, lo que la hace muy atractiva para los jubilados de Arizona, quienes poseen muchos, si no es que la mayoría de los condominios del lugar. En pocas palabras, es un lugar para descansar. Ya sea tirado en la playa, o tomando una cerveza en la alberca.

Si buscas un lugar para “reventarte” y tener una gran fiesta, posiblemente Peñasco no sea el lugar ideal.  Por último, para vivir la experiencia completa, mi recomendación de asiduo visitante de esta orilla del mar, si te es posible, viaja por Mexico de ida, y el regreso lo haces por el lado norteamericano (obviamente vas a necesitar el permiso correspondiente).

Es cuánto.

En Ciudad Juarez Chihuahua, a 28 de Julio del 2026.

ADN Jose Antonio Blanco
José Antonio Blanco

Ingeniero Electromecánico. Juarense egresado del ITCJ con estudios de maestría en Ingeniería Administrativa por la misma institución y diplomado en Desarrollo Organizacional por el ITESM. Labora desde 1988 en la industria maquiladora. Militó en el PRD de 1989 al 2001.

En la actualidad, un ciudadano comprometido con las causas progresistas de nuestro tiempo, sin militancia activa.


Las opiniones expresadas por los columnistas en la sección Plumas, así como los comentarios de los lectores, son responsabilidad de quien los expresa y no reflejan, necesariamente, la opinión de esta casa editorial.

Publicidad - LB3 -

ADN POLLS

Encabeza Morena preferencias rumbo a la gubernatura de Chihuahua; Pérez Cuéllar lidera entre aspirantes

Encuesta de Demoscopia ubica a Morena al frente en intención de voto y coloca...
- Publicidad - (MR1)

Historias Recientes

Registran saldo blanco tras contingencia climatológica

Con saldo blanco tras los fuertes vientos y una importante detención en el Valle...

Martín Chaparro y MORENA respaldan impugnación de González Mocken

Martín Chaparro Payán se suma en respaldar totalmente el actuar jurídico de Javier González Mocken, de pedir impugnación y no anulación total
- Publicidad - (MR2)

LAS PLUMAS DE ADN

- Publicidad - (MR3)

Más como esto