El no depender de otros países para poder alimentar a la población debiese ser una de las prioridades de cualquier sistema económico, esto es, las políticas comerciales, económicas, tributarias y de financiamiento deberían enfocarse en garantizar la producción nacional de alimentos; que, si bien es cierto que, a causa del clima, la tierra y otras variables fuera de nuestro control no podemos producir todo, si se debiese de producir lo básico de la canasta alimentaria de la familia mexicana.

En este sentido y analizando este tema, el artículo de esta semana se centra en la estadística publicada por el Sistema Nacional de Agricultura y Alimentación (SIAP), el cual informó los resultados de la balanza agroalimentaria mexicana en los primeros nueve meses de este 2019, permitiéndonos así determinar, si importamos o exportamos alimentos.

Pues bien, la respuesta es compleja, tanto exportamos como importamos y para este periodo logramos vender más de lo que compramos, pero ahora las preguntas serían otras ¿en qué medida es mayor la exportación que la importación?, ¿Qué tipo de alimentos exportamos y cuáles importamos? Y finalmente, ¿nuestra economía ha sido capaz de incrementar en mayor medida los alimentos importados o los exportados?image 2

- Publicidad - HP1

En los primeros nueve meses de 2019, la balanza agropecuaria y agroindustrial de México con el mundo, registró un superávit de 7,336 millones de dólares, cifra superior en 2,250 millones de dólares con lo registrado durante el mismo periodo del año anterior. El superávit representa un incremento de 44.2% a tasa anual, por lo que se mantiene como récord histórico. Esto es, exportamos al mundo más alimentos de los que importamos.

Datos del SIAP muestran como las exportaciones crecen a un mayor ritmo que las importaciones, en el último año, las exportaciones agroindustriales alcanzaron 15,055 millones de dólares, un crecimiento anual de 8.6%, mientras que las importaciones tuvieron un ligero avance de 0.6%.

Las principales exportaciones mexicanas son hortalizas, frutas, bebidas, azúcar y artículos de confitería, mientras que las importaciones agroalimentarias, cerca del 53% de las compras se concentraron en cuatro grupos: cereales, con 18%; cárnicos, con 15%; semillas y frutos oleaginosos, con 13 %, y lácteos y demás productos de origen animal, con un 7%.

Anteriormente había hablado acerca de la importancia de acabar con la dependencia alimentar y sigo pensando que, a pesar del crecimiento de la exportación agroindustrial, el trabajo debe estar en lograr la migración de la producción agrícola a la agroindustria y buscar la autosuficiencia, para ello el impulso al campo es la clave.

yo
Nancy Carbajal
Columnista • Economista | + posts

Lic en Economía de la UACJ y Candidata al Grado de Maestra en Ingeniería Económica por la Universidad la Salle. Columna semanal sobre temas de economía, finanzas, política y sociedad.


Las opiniones expresadas por los columnistas en la sección Plumas, así como los comentarios de los lectores, son responsabilidad de quien los expresa y no reflejan, necesariamente, la opinión de esta casa editorial.