A nueve meses del nuevo gobierno, tal y como lo marca la constitución, el pasado primero de septiembre de 2019, el presidente de la república Andrés Manuel López Obrador (AMLO) rindió su primer informe de gobierno.

La ceremonia dio pie a un sin número de comentarios, positivos, negativos e incluso de burla, pero que debemos rescatar para analizar cómo va nuestro país con esta nueva administración, un administración distinta a los gobiernos que ha tenido México en las últimas décadas.

El discurso del presidente empezó mal en el sentido de decir “Tercer primer informe…” ya que a pesar de que es la tercera ocasión en que se dirige a los mexicanos rindiendo cuentas: a los 100 días, el primero de julio y el primero de septiembre, constitucionalmente, es el Primer informe de Gobierno. Dejando de lado esto, la ceremonia fue menos ostentosa que en otras ocasiones, pero con las mismas características de siempre: gabinete y grandes figuras de la política y la economía nacional.

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Ahora bien, si dejo de lado las formas, en este informe hay que rescatar lo positivo:

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  • A pesar de las expectativas, las Finanzas públicas del país son sanas, es decir, no se ha incrementado sustancialmente la deuda y a pesar de la desaceleración económica, el país no ha incrementado significativamente el déficit.
  • El Incremento en el salario mínimo no causo inflación a pesar de ser mayor al registrado en los últimos años.
  • a pesar de la actitud de Estados Unidos de América, el presidente ha mostrado su interés por conservar la relación comercial con el país vecino e incentivar a la economía nacional.
  • De manera general se ha cumplido con el ejercicio del gobierno sin lujos, incluso se han hecho recortes significativos.
  • Se han pronunciado Leyes para proteger a las trabajadoras domésticas y además,
  • Existe un alto índice de popularidad del presidente, sin confundir con la aprobación de su gobierno.

Pero, ¿y cuáles son los desaciertos? La asfixia en el presupuesto, si bien el país requiere recortes especialmente en la burocracia, aviadores y lujos de los políticos, los recortes se han realizado sin censura y en contra del bienestar de la educación, el emprendimiento, la evaluación, la ciencia y la niñez.

Temas como recortes al INEGI y CONEVAL, que generan estadística y evalúan las políticas públicas son inaceptables. El país requiere información para tomar decisiones.

Elementos clave para la economía y crecer más que al 0.1% es fomentar el emprendimiento y la innovación, para ello se requieren recursos, como lo era el caso de los ejercidos por el CONACYT y el INADEM, el primero sufrió recortes asfixiantes, el segundo, simplemente desapareció.

Sin embargo, no todo es bueno, sino que existe estadística engañosa, se hicieron ciertos análisis tramposos para aparentar un ejercicio excelente de este primer año. Ejemplos de ello fue asegurar que existen cifras históricas de IED y generación de empleo, para evaluar el empleo, omitieron los meses con pérdida de plazas formales y en materia de IED, 2013 presento niveles históricos, no 2019.

No reconoció la desaceleración de la economía, la inseguridad y lo que falta en materia de anti corrupción. Algo anda tan mal, que renunció el secretario de Hacienda

No soy seguidora del gobierno actual, al contrario en repetidas ocasiones he criticado algunas de las acciones establecidas, sin embargo, debo reconocer lo bueno del primer informe, sin ser conscientes que también hay cosas malas.

Consideró que aún es pronto para decir que lo bien o mal que avanza el país es su responsabilidad y en definitiva es necesario esperar, sobre todo para determinar el efecto AMLO en temas como la seguridad y la economía.

yo
Nancy Carbajal
Columnista • Economista | + posts

Lic en Economía de la UACJ y Candidata al Grado de Maestra en Ingeniería Económica por la Universidad la Salle. Columna semanal sobre temas de economía, finanzas, política y sociedad.


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