“El elector goza del sagrado privilegio de votar
por un candidato que eligieron otros”
Ambrose Gwinet Bierce,
editor, periodista, escritor y satírico estadounidense.
Quienes militamos en el viejo PRD, en el original, no en el palero del prian en que lo convirtieron los chuchos, sabemos perfectamente lo difícil que son los procesos electorales internos, por lo menos a partir del momento en que el partido dejó la marginalidad, y se convirtió en una opción real de poder.
Al principio, lo complicado de elegir dirigentes estaba en encontrar quien; había muy pocas personas con el tiempo, los recursos, pero principalmente con la voluntad de embarcarse en una lucha que, en ese momento inicial, se preveía titánica. En algunos casos, y en algunas zonas del país, inclusive se ponía en riesgo la integridad del hombre o mujer que diera el paso al frente.
Lo mismo para las candidaturas a puestos de elección popular, no había quien le quisiera entrar. Usualmente las posiciones se cubrían con lideres sociales que ya venían haciendo trabajo de masas o gremial; muchos de ellos provenían del ámbito sindical, principalmente del magisterio, también hubo lideres de colonos, y por ahí alguno que otro de las nacientes Organizaciones de la Sociedad Civil.
Pero había que convencerlos, y no siempre era fácil. Aunque suene paradójico, hubo algunos que le entraron esperando – ¿deseando? – que la posibilidad de triunfo fuera nula, y por tanto, las campanas iniciales eran meramente testimoniales. Pero a partir del 97, con el triunfo arrasador del Ingeniero Cárdenas en el entonces Distrito Federal, las cosas cambiaron.
A partir de ahí, el partido se convirtió en puerta de acceso al poder real, y ya no fue tan difícil encontrar candidat@s; a partir de ese momento, el problema fue, cómo regular la participación y el legítimo interés de l@s aspirantes, de tal manera que tod@s quedaran satisfechos con el resultado de alguna selección, y de que la unidad del partido no se fracturara. Creo honestamente, que el PRD no pudo encontrar la fórmula.
Pero López Obrador, con la habilidad política que lo caracteriza, si la encontró, y con toda la opacidad evidente y la desconfianza que pueda generar en quienes no militamos en Morena, hasta el momento, han logrado transitar por procesos de selección, más o menos tersos.
En este momento, los Morenos acaban de pasar por uno no menos complicado, el de elegir a 17 precandidat@s a las gubernaturas de otros tantos estados de la Union. Aun no se puede dar por concluido el proceso -seria hasta que tomen protesta- pero en lo general, y a pesar de algunas muestras de inconformidad, no se prevén grandes sobresaltos.
Ahora viene el siguiente nivel, el de la asignación de las Coordinaciones Municipales de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional rumbo a los procesos electorales de 2027 en 30 entidades para lo cual, el Comité Ejecutivo Nacional de Morena emitió la convocatoria respectiva, el pasado 8 de octubre.
Y al menos para el caso de Chihuahua, específicamente para la coordinación de la ciudad mas grande del Estado, Ciudad Juarez, se evidencio por parte de Ariadna Montiel, lideresa del partido, lo que en el futbol se denomina rudeza innecesaria.
Los estatutos de Morena, en su artículo 44º, establecen claramente que la selección de candidaturas a cargos de elección popular, para cualquier ámbito, se realizaran conforme se establezca en la convocatoria respectiva.
La convocatoria respectiva, para el caso de Ciudad Juárez, se emitió el 8 de octubre, entonces, ¿bajo que autoridad se le otorgó a la senadora con licencia, Andrea Chávez, el cargo de Coordinadora Municipal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Ciudad Juárez, Chihuahua el 5 de octubre? pregúntome yo.
La pertinencia de esta pregunta parte de dos hechos; uno, es bien conocido en el estado, la intención del senador Juan Carlos Loera, de participar como precandidato para dicha coordinación, y dos, la animadversión que la lideresa del partido le tiene al mencionado líder local.
Si entregar la coordinación municipal a Andrea Chávez, es una solución política a la posible rebelión por no haber obtenido la estatal, ¿cuál era el apuro de hacerlo violando las disposiciones legales internas? Bien podían haberlo hecho ahora que se abrió la convocatoria apenas tres días después de haberla nombrado.
¿Quién les iba a cuestionar que designaran a Andrea en lugar del ingeniero Loera? Además, la autoridad electoral ha determinado que en Juárez, por cuestión de género, haya candidatas y no candidatos.
Si bien, es evidente que al otorgar esta coordinación a la senadora Chavez, se desinfla o se limita cualquier asomo de ruptura, y no es la primera vez que eso ocurre, pero también deja en claro que la señora Montiel no tiene problemas para brincar cualquier normatividad que se interponga a sus fobias personales.
Es cuánto.

José Antonio Blanco
Ingeniero Electromecánico. Juarense egresado del ITCJ con estudios de maestría en Ingeniería Administrativa por la misma institución y diplomado en Desarrollo Organizacional por el ITESM. Labora desde 1988 en la industria maquiladora. Militó en el PRD de 1989 al 2001.
En la actualidad, un ciudadano comprometido con las causas progresistas de nuestro tiempo, sin militancia activa.
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