Cuando hablamos de abandono de un hijo nos imaginamos a los niños tirados en el basurero, dejados a las puertas de una casa, o en un orfanatorio, pero no solo estos niños viven con la tremenda cicatriz del abandono sino los niños en los hogares donde sus necesidades afectivas no son atendidas.
Esto ocurre mucho en madres jóvenes que se engancharon con alguien que no las valoraba ni las respetaba, tuvieron hijos y al terminar esa relación ellas quieren seguir buscando llenar ese vacío de afecto en la diversión nocturna.

¿Pero que ocurre en el corazón de los hijos cuando no se sienten valorados y no les dedicamos tiempo?

Un niño nunca te va a decir: Siéntate Mamá quiero platicar contigo me siento que no soy importante para ti, siempre prefieres tu trabajo, tus amigos, tus relaciones de pareja, salir a divertirte antes de pasar tiempo conmigo, me dejas en casas, extraño mi cama y me gustaría que me leyeras un cuento antes de dormir. Tu hijo nunca te va a decir eso, pero su corazón lo grita aunque por su edad no lo expresa con palabras, pero en el tiempo puede crecer con su “ser” afectado con estas 3 emociones:

  1. Inseguridad: cuando venimos a este mundo nuestro más grande escudo de protección son los padres, de ellos recibimos el tiempo y el amor que nos hacen crecer con bases solidas, con una autoestima sana para poder ser adultos responsables, ¿pero que pasa cuando los padres no les dedican ese tiempo de calidad a sus hijos? Es muy probable que al paso del tiempo se convierta en un adulto que no puede establecer una relación de pareja, que emigra de un trabajo a otro, que no sabe lo que quiere, y manifiesta mucha inseguridad en todas las áreas de su vida.
  2. Frustración: Todos manejamos un nivel de frustración, la frustración encierra dos emociones el enojo y la tristeza, es un trabajo de tiempo el enseñar a nuestros hijos que para obtener algo que deseamos tiene que haber un esfuerzo y ese esfuerzo más paciencia y dolor será igual a éxito, cuando no se sienten amados es muy probable que no experimenten esa tolerancia y eso crea grandes problemas en sus relaciones interpersonales.
  3. Depresión :La depresión es una enfermedad que cada día va creciendo en el mundo, cuando hay depresión es que hemos dejado a un lado nuestros sueños y anhelos en la vida y en la mente del depresivo solo existen estas palabras: “Para qué? si ya me voy a morir”, “ para qué? si no valgo nada”, “para qué? si nada me sale bien” y es muy difícil cambiar esa forma de pensar por que se experimenta mucho dolor y desesperanza.

Hoy es el tiempo de invertir en nuestros hijos, hoy es el tiempo de sembrar semillas buenas en esa tierra fértil de su corazón para que podamos cosechar los frutos buenos que sembramos a su debido tiempo. La pornografía, la adicción a las drogas al alcohol y a la promiscuidad nacen de una carencia afectiva, es tan importante acariciar, mirar y escuchar a nuestros niños porque son necesidades básicas para ser hoy niños libres y felices y crecer de la misma manera.
Invierte tiempo en tus hijos, abrazalos diles y demuéstrales lo importante que son para ti, y que nunca falten estas palabras para tu hijo: “TE AMO” y “TE BENDIGO”

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Arlyn Lopez Perfil
Arlyn López
Terapeuta, Columnista y Conferencista. | [email protected]

Exitosa conductora y productora de los segmentos “Una Vida Mejor" que se transmiten por Radio Net 1490 a.m. en la frontera Juárez / El Paso / Las Cruces.
Colaboradora del programa internacional de radio "Por el Placer de Vivir" del Dr. César Lozano.