Rescatemos a los niños

Desde que se reformó la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en el año 2011, en materia de derechos humanos; procedió un importante cambio para entender las relaciones entre la autoridad y la sociedad, colocando a la persona como la principal finalidad de salvaguardar sus derechos fundamentales. 

En ese contexto, llamó poderosamente mi atención, que en nuestra Carta Magna se establecieran disposiciones de carácter obligatorio para proteger los derechos de la niñez mexicana, bajo el principio del interés superior del niño, cuyo texto es demasiado importante y muy amplio en sus diversas interpretaciones, que, de tal manera, permite y obliga a que todas las autoridades sin excepción intervengan para proteger, aplicar y vigilar su cumplimiento, como prioritario. 

Cabe mencionar que, si aplicamos este criterio al concebido, también debe ser protegida su vida como principio fundamental. Es lamentable, incongruente, ilógico, irreverente y cruel, que se permita legalmente el aborto y más aún que las feministas a favor lo festejen con gran alegría. Es como un festín de sangre en el período posclásico, en el que se sacrificaban a los niños por nacer con algún defecto o enfermedad. Tema que ya he expuesto en otras publicaciones. 

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Esta vez deseo manifestar la preocupación que nos ocupa en el mundo la desintegración y violencia familiar, la deshumanización y deformación social y sobre todo la falta de atención adecuada conforme a los principios establecidos en las diversas leyes emanadas de los Tratados Internacionales, como lo es la Convención sobre Derechos del Niño. El bienestar de los niños tiene la preferencia. 

En redes sociales y noticieros circulan infinidad de noticias relacionadas con la violencia contra los niños que incluye abuso, maltrato físico, mental, abandono, trato negligente, explotación, abuso sexual, captación en el crimen organizado y homicidio. Videos relacionados con niños aspirantes a ser sicarios, asesinos, o narcotraficantes.

Por lo que es el momento para actuar de inmediato para aplicar todo lo que beneficie a los niños, rescatando en primer lugar la educación preescolar, primaria, secundaria y preparatoria, en base a valores como lo son el amor, responsabilidad, generosidad, honestidad, compromiso, tolerancia y gratitud entre otros. Igualmente, los valores cívicos como lo son la amistad, la justicia y equidad. El amor a la patria y amplio conocimiento de nuestras culturas e historia. 

Ninguno de los valores mencionados, se puede garantizar el éxito completo en las escuelas. Para ello es necesario ir más allá. Estos valores deben ser diseñados para las familias, para los medios de comunicación como la radio y televisión abierta y la vigilancia estricta del consumo comercial de artículos que afecten la salud física y mental de los niños. 

Se deben establecer tribunales especializados en el interés superior de los niños para que éstos sean escuchados y actuar en consecuencia. Generalmente en las controversias de carácter familiar hay violencia física, patrimonial y psicológica que agrede en principio con la estabilidad del niño en todos sus aspectos. Tampoco tenemos a jueces especializados en la materia y difícilmente puede haber empatía entre estas autoridades y los niños. 

En México a pesar del terrible crimen del niño en el vientre materno, tenemos miles de nacimientos diariamente. Los niños merecen vivir privilegiados por el amor y con todo lo necesario para su sano crecimiento físico y mental. Necesitamos más sensibilidad humana, tolerancia y conocimiento para educarlos. Actualmente ya no hay distinción entre padre y madre para que ambos ejerzan las actividades propias que amerita un bebé. 

Rescatar a los niños de la miserable sociedad que hemos construido y que los pone en peligro constantemente. Desde todos los ámbitos, sea político, social y económico principalmente. En lugar de derrochar tantos millones de pesos en ferias, en los partidos políticos, en los inútiles informes de políticos, en los millonarios sueldos vitalicios de ciertos cargos, como los ex rectores de las universidades del país; sería mucho mejor en equipar las escuelas con la tecnología necesaria al alcance de todo niño, para que logremos hombres y mujeres cabales y productivas.

¿Se imaginan si logramos escuelas con canchas, auditorios, gimnasios, bibliotecas, computadoras, maestros especializados en autismo y diversas capacidades? Con todo lo robado por políticos corruptos ya seríamos la mejor potencia en el mundo. Ya podemos comenzar por nosotros mismos inculcando los valores en nuestras familias y dando el mejor de todos: el amor.  

Molinar Apodaca
Héctor Molinar Apodaca
Abogado | [email protected]

Abogado especialista en Gestión de Conflictos y Mediación.


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