Ciudad Juárez merece que participemos todos sus hijos para mejorar su nivel de vida. Nació bajo el esfuerzo de gente muy trabajadora, sencilla, honesta, cabal y sincera. La ciudad nos habla a través de su imagen, con sus calles que están heridas por los baches y mal pavimento que durante años se encuentran en el olvido. Nos transmite su tristeza cada vez que llueve porque no tiene el drenaje fluvial a la altura de sus necesidades y habitantes.

Ciudad Juárez llora cada día porque amanece lleno de sangre. Después de esmerarse en dar una buena imagen con la gente que día a día trabaja para su familia, cerrando el día con sus espectaculares atardeceres de colores, de repente se encuentra en la oscuridad con sombras que asemejan a figuras satánicas. La noche se llena de adictos a las drogas y fluye el gran negocio del narcotráfico y lavado de dinero ante la complacencia del gobierno corrupto.

Amanece con un sol radiante y hermoso que da vida a los parques abandonados que esperan un poco de agua para sobrevivir. Amanece con el cotidiano tráfico de estudiantes y trabajadores de la maquila que son transportados en chatarras. Luego escuchamos las estresantes noticias matutinas que generalmente inician con los ejecutados, las alzas de los precios de la canasta básica, de niños maltratados, mujeres asesinadas, de la devaluación del peso frente al dólar, que nos aleja más de la posibilidad de acudir a El Paso Texas, así como los reclamos de Trump hacia México.

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La ciudad que sirve de hogar para miles que nacimos en esta tierra llena de amor, y de visitantes que se quedan porque les va mejor, se siente decepcionada por la mala fama creada por tanto crimen. En sus callejones, calles, centros comerciales, y en todos los rumbos de la ciudad hay huellas de sangre humana derramada. Mujeres, hombres y niños mueren todos los días por la ausencia de la autoridad y corrupción, prevaleciendo la impunidad. Las víctimas del mal gobierno aparecen en sus recuerdos.

Nuestra ciudad se siente decepcionada de los gobernantes que la mantienen en el olvido y que la han humillado con su comportamiento perverso e infame, pues se da cuenta que mienten y roban. Le causa impotencia la pobreza extrema y la inseguridad que persiste originando el cierre de colonias y fraccionamientos como cárceles. Le molesta que sus hijos que han sido presidentes, unos que nacieron en su tierra y otros que llegaron de fuera, se hayan aprovechado de su hospitalidad y generosidad para enriquecerse a costa de su buena voluntad.

Ciudad que lleva por nombre el de un gran estadista y considerada como heroica por su historia de grandes hazañas y traiciones, pide justicia y exige la participación activa de todos sus hijos. Pues sigue amaneciendo en el olvido y ultrajada en su dignidad. Cada vez que se compara con su vecino, le da envidia porque muchos de sus hijos se van para allá con todo y el dinero que recibieron aquí. Todos los días es lo mismo, solo tiene para ofrecer a sus visitantes antros y lugares de diversión para embrutecer a los jóvenes. Cada año tiene fiestas y ferias organizadas por el gobierno y empresarios traficantes de influencias, con la finalidad de que por el momento se olvide de su triste realidad. Sus familias se van extinguiendo porque no se pueden sostener como antes, que tenía trabajo de sobra.

Circulan por sus calles hombres y mujeres de todas las clases sociales. Se distinguen fácilmente con su medio de transporte, los de dinero y poder con camionetas blindadas seguidas por sus guardaespaldas. Los funcionarios de primer nivel hacen lo mismo a cargo del erario público. Se acabaron los días que podías caminar a cualquier hora y en cualquier lugar de la ciudad. En el centro Histórico abunda el narcomenudeo, la prostitución, trata de personas, y la insalubridad. Retumban durante todo el día y la noche las sirenas que anuncian la muerte en algún lugar.

El domingo sus hijos habremos de levantarnos temprano para acudir a votar. Será un día especial para nuestra ciudad porque conserva los buenos modales, valores y principios que la distinguen de las demás ciudades fronterizas. Ya no quiere sufrir por sus mujeres muertas, ni por los ejecutados que aumentaron este año, ni por tanto abuso de autoridad. Tiene fe en su gente que votará por un gobierno mejor al que ha tenido. Sabe que enfrenta a un gran monstruo de corrupción, que ha costado la vida de hombres y mujeres que la han denunciado. Haremos honor a Juan Gabriel que siempre le cantó.

Rescataremos su dignidad como la ciudad donde debe vivir Dios.

Molinar Apodaca
Héctor Molinar Apodaca
Abogado | [email protected] | + posts

Abogado especialista en Gestión de Conflictos y Mediación.


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