Pobres aún sin coronavirus

En mis últimos dos artículos el tema central había sido el COVID-19, coronavirus para los amigos, en este caso no será así y mi única referencia al respecto será esta introducción.

Y es que el día de hoy describiré un poco de la grave situación de pobreza en la cual vive el pueblo mexicano aún antes de la declaratoria de pandemia y suspensión de actividades no esenciales a nivel nacional.

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONAVEAL) hace una medición de la pobreza en México, a partir de dos líneas de ingreso: Línea de Pobreza Extrema por Ingresos, que equivale al valor de la canasta alimentaria por persona ​al mes; y la Línea de Pobreza por Ingresos, que equivale al valor total de la canasta alimentaria y de la canasta no alimentaria por persona al mes.

- Publicidad - HP1

En días recientes el CONEVAL publicó el valor de la canasta básica alimentaria y no alimentaria en México, teniendo esta un costo promedio de 3,225 pesos en la Ciudad y 2,097 pesos en el campo. Estos datos corresponden al mes de marzo de 2020.

image 2

Aún antes de la publicación de los precios de la canasta básica no alimentaria y alimentaria, al cuarto trimestre de 2019 se había publicado el porcentaje de la población que con su ingreso no logra acceder a dicha canasta.

De acuerdo con el CONEVAL al cierre del año pasado el 37.3% de los mexicanos no lograba adquirir la canasta alimentaria, en el estado de Chihuahua esta población era el 23%, ahora bien, si ese el porcentaje de quien no le alcanza para comer, ¿qué porcentaje de mexicanos no tiene el suficiente ingreso para educarse, acceder a la salud, la vivienda y la diversión?

Con estos datos y la estadística de empleo publicada por el IMSS, donde se evidencia la pérdida de empleos a nivel nacional, los esfuerzos deben canalizarse a amortiguar la crisis económica que se avecina, especialmente porque antes de la contingencia una tercera parte de los mexicanos no tenía un ingreso suficiente para comer, ¿Qué sigue?

Nuestra tarea, impulsar el consumo local, apoyar a los pequeños negocios, los vecinos que inician a vender comida, maquillaje o cosas en abonos. A mayor escala, pedir medidas económicas eficientes para que las millones de MIPYMES que componen la economía nacional no tengan que declararse en quiebra, para ello, el gobierno, puede y debe, implementar incentivos fiscales, esto, es posible en todos los niveles: con el pago del predial, el agua, la luz, permisos de operación, ISR, IVA, aportaciones patronales, y demás.

yo
Nancy Carbajal
Columnista • Economista

Lic en Economía de la UACJ y Candidata al Grado de Maestra en Ingeniería Económica por la Universidad la Salle. Columna semanal sobre temas de economía, finanzas, política y sociedad.


Las opiniones expresadas por los columnistas en la sección Plumas, así como los comentarios de los lectores, son responsabilidad de quien los expresa y no reflejan, necesariamente, la opinión de esta casa editorial.

InHouse