La misma cantaleta.
NarcoMorena. Narcopolíticos. Narcoestado. Narcoesto. Narcolootro.
Ya no les funcionó “el peligro para México”.
Ya no pegó el fantasma del “comunismo”.
Ya no asusta lo de “dictadura”.
Entonces había que sacar otra etiqueta a ver si ahora sí prende el miedo.
Porque propuestas ya no hay.
Y ese es el verdadero problema.
La oposición dejó de construir proyecto y se quedó atrapada en el marketing del terror. Necesitan fabricar un monstruo nuevo cada temporada porque ya no logran conectar desde las ideas, desde los resultados ni desde una visión de país.
Entonces recurren a lo único que les queda:
el miedo.
Antes fue “México será Venezuela o Cuba”.
Luego “nos quitarán la democracia”.
Ahora es “NarcoMorena”.
La estrategia es exactamente la misma: repetir una palabra suficientes veces esperando que la gente termine creyéndola.
Pero el desgaste ya se nota.
Porque cuando todo es “narco”, nada termina siendo creíble.
Y mientras ellos viven obsesionados con construir enemigos imaginarios, la gente sigue esperando algo mucho más simple: propuestas, soluciones, rumbo.
Pero de eso ya casi no hablan.
Porque cuando una oposición deja de competir con ideas y empieza a competir únicamente con etiquetas, lo que realmente exhibe no es fuerza.
Es desesperación.
Y quizá por eso el discurso cada vez suena más exagerado, más histérico y más desconectado de la realidad de la calle.
Porque la narrativa del miedo funciona… hasta que la gente deja de comprarla.
Y ese momento, claramente, ya llegó.

David Gamboa
Mercadólogo por la UVM. Profesional del Marketing Digital y apasionado de las letras. Galardonado con la prestigiosa Columna de Plata de la APCJ por Columna en 2023. Es Editor General de ADN A Diario Network.
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