Nado Sincronizado

Javier Corral Jurado no fue un buen gobernador, es un hecho. Pero ponerlo al nivel o tratar de hacer creer que fue peor que César Horacio Duarte Jáquez es un despropósito del tamaño del mundo.

Inicio con lo anterior debido a una serie de hechos que han venido ocurriendo en Chihuahua a raíz de la extradición, procedente de Estados Unidos, del exgobernador Duarte Jáquez. Detenido unos días en el Centro de Readaptación Social para Adultos de San Guillermo, el exmandatario estatal pasó luego a un hospital privado para ser atendidos por afecciones a su salud.

Aunque hay quienes consideran que recibe un trato preferencial, lo cual es muy probable, lo que llama la atención es el “nado sincronizado” emprendido desde todos los frentes del gobierno de María Eugenia Campos Galván, y con ello me refiero no solo desde la administración estatal o Poder Ejecutivo sino también, lamentablemente, desde el Judicial y el Legislativo, en concordancia con Duarte Jáquez, quien hace pública una carta en la que pretende aparecer como una víctima inocente de su diabólico verdugo Javier Corral Jurado.
Recuerdo de manera muy clara el discurso que ofreció María Eugenia Campos Galván en su toma de posesión en la Plaza de la Mexicanidad en Ciudad Juárez el pasado 8 de septiembre cuando expresó: “Todo esto se los diré el día de hoy y se los diré por única ocasión, solamente porque es indispensable saber en dónde está parado el estado de Chihuahua. No dedicaré ni el equipo que tengo el honor que me acompañe, no dedicarán, en el ejercicio del gobierno, tiempo para lamentarnos de lo que no se hizo, ni alentarnos a obsesiones persecutorias… las instituciones, la justicia y la historia pondrán en su lugar a quienes acaban de abandonar la administración”.

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Hoy vemos, una vez más, que del dicho al hecho hay mucho trecho. Campos Galván está obsesionada en la persecución contra su predecesor y ha emprendido una campaña mediática y a través de instrumentos “legales”, promovidos desde todas las trincheras sobre las que la actual mandataria tiene influencia directa para generar un ambiente condenatorio respecto de Javier Corral Jurado.

Hay quienes se preguntan si esta campaña la opera la propia gobernadora o la coordina desde la comodidad de una cama de hospital César Duarte. No tengo la respuesta, lo que es un hecho es que la campaña está activa y uno de los instrumentos que recibió mayor atención fue precisamente la carta firmada por César Horacio D. J.

En esa misiva Duarte acusa que la ineficiencia debiese ser la forma más sofisticada de corrupción que debe castigarse y agrega que, en su gobierno, Javier Corral convirtió nuestro gran estado en un campo de persecución, venganza y corrupción gracias a su ineptitud y mezquindad contra todo el que le resultara incómodo. Puede que haya algo de razón en las expresiones de Duarte, Corral efectivamente enfocó gran parte de su administración en perseguirlo y lograr que fuera detenido, pero de que había razones sobradas para que ello ocurriera ni duda cabe: el daño provocado al estado y miles de personas por las acciones de César Horacio Duarte Jáquez es inmenso y lo
reitero, no solo es un corrupto sino un corruptor. Jamás podría probar que la fortuna que amasó durante su gestión, tanto en bienes como en dinero, es legítima.

Cuando Duarte escribe “en mi contra fabricaste una campaña de linchamiento basada en mentiras y violando todos mis derechos, alimentada por la desinformación y tu capacidad inagotable de odios y frustraciones”, tal pareciera referirse a lo que ocurre en la actualidad, solo que invertidos los papeles: de persecutor, Corral Jurado pasa a perseguido mientras que Duarte Jáquez y Campos Galván la hacen hoy de persecutores.

Es tan incongruente el contenido de la carta de CHDJ que nomás tomaría una frase más de ese documento para describir el total de su contenido: «En boca del mentiroso hasta la verdad es duda».

En el “nado sincronizado” de esta campaña en contra de Javier Corral participan de manera activa el diputado priista Omar Bazán Flores, quien ha presentado una serie de denuncias en su contra tanto ante la Fiscalía Anticorrupción, como ante la Fiscalía General del Estado.

Una denuncia presentada por el abogado Gerardo Cortinas Murra, con motivo de los actos y omisiones cometidas por Corral durante el desempeño de su encargo, fue aceptada por la Comisión Jurisdiccional del Congreso del Estado de Chihuahua, presidida por el diputado Gabriel García Cantú, quien durante los primeros 23 meses de gestión corralista fue uno de sus principales defensores como diputado integrante de la LXV Legislatura y luego de aceptar la demanda manifestó que “se aceptó la demanda más no quiere decir que sea culpable, se acepta y procede desde el momento que es interpuesta por un ciudadano”.

Como si todas las denuncias ciudadanas fueran aceptadas así: porque es interpuesta por un ciudadano. Podría documentar cientos de casos que echan por tierra esa “tesis”.

También como expresión de esta campaña, el coordinador de la bancada del PAN en el Congreso del Estado, Mario Humberto Vázquez Robles, escribió una carta a Corral en la que las similitudes con la escrita por Duarte Jáquez no dejan lugar a duda de ese “nado sincronizado”. Como muestra el siguiente párrafo: “Desde el gobierno no se promueven juicios políticos en tu contra. Por tu mal gobierno dejaste un cúmulo de enojo y frustración en la sociedad chihuahuense que a tu salida se desborda. No cabe en tu cabeza, exgobernador, que hay ciudadanos e instancias que cumplen con deberes éticos y funciones legales, de manera independiente, habida cuenta que durante tu gobierno avasallaste a instituciones y personas, con el pretexto de tu falsa lucha anticorrupción. Tampoco se impulsa ninguna carta, le niegas el valor a los medios de comunicación, su propia libertad de publicar lo que es noticia, independientemente del origen. Maru Campos no necesita paleros que distraigan la atención, como lo hiciste tú, con tu operación justicia, que no fue más que otro engaño a los chihuahuenses, porque integraste mal los expedientes, con el con odio y revanchismo, no con el cerebro y para lograr justicia. En 10 meses se han tratado de rescatar expedientes que dejaste sin trabajarlos, porque ahora se hacen las cosas para castigar a quienes desfalcaron a Chihuahua. César Duarte, ahora sí, está vinculado a proceso”. Por su obviedad, lo anterior denota la obsesión persecutoria que tiene su origen en palacio.

Desde el Legislativo hizo lo propio el magistrado Luis Villegas Montes, quien este martes 5 de julio por la tarde interpuso una denuncia por la vía Civil en Oficialía de Partes del Centro de Justicia, en contra de Javier Corral Jurado, a quien acusó de haber hecho expresiones en medios nacionales, específicamente en W Radio, donde lo acusó de haber sido testigo de descargo en el proceso de detención en los Estados Unidos del exgobernador César Duarte. La sincronía perfecta.