Frente a inminente asunción del candidato de Morena a la alcaldía, Javier González Mocken, la ciudad vuelve a vivir el drama de cada tres años con la elección de quién será su secretario de Seguridad Pública Municipal, cargo que tiene que ser avalado por el gobernador del Estado, Javier Corral Jurado.

Hasta el viernes, los especuladores profesionales, que abundan en la política, hablaban de tres personajes ligados con la seguridad y el Ejército Mexicano.

Se trata del general Alejandro Sandoval Torres, dueño de la agencia de seguridad ASI, la única que tiene el aval de la Sedena para otorgar portaciones de arma de fuego a escoltas de empresarios fronterizos.

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En la lista se ubica también el maestro César Muñoz Morales quien ya ocupó el cargo en el periodo de gobierno de Enrique Serrano y Javier González Mocken.

Muñoz fue el encargado de realizar el Plan de Seguridad Pública que ofreció en campaña el candidato electo de Morena, Javier González Mocken.

El último de la terna es el coordinador de una extraña organización religiosa, con principios evangélicos, denominada Policía Celestial, creada por el líder moral del Partido Encuentro Social, Alfonso Murguía.

Ricardo Aguilar Muñoz, es un ex agente de la policía municipal que ha confesado un pasado turbio entre la droga y los excesos. Un acercamiento a la congregación cristiana Vino Nuevo, motivó la conversión de Aguilar Muñoz quien actualmente es guiado espiritualmente por Cris Richard, descendiente del polémico pastor, Víctor Richard.

Aguilar es dueño de una agencia de seguridad bajo el concepto K-9 que entrena perros para defensa y detección de drogas.

Una fuente cercana a González Mocken, adelantó que la lista es preliminar y meramente especulativa. Existe una alternativa de que el nuevo jefe de Seguridad Pública sea recomendado por el naciente gobierno de Morena o por el mismo gobernador del Estado.

Lo que sí es un hecho es que la estructura de seguridad que finalmente instauró la actual administración será desmantelada por la serie de dudas que ha generado.

César Muñoz Morales, poseedor de una maestría universitaria, proviene de las fuerzas investigadoras de la Fiscalía General del Estado. Sustituyó a Julián Leyzaola Pérez quien encabezó la seguridad en el periodo de gobierno de Héctor Murguía Lardizábal.

Al asumir la alcaldía Enrique Serrano, ampliamente ligado a César Duarte, decidió no avalar el nombramiento de Julián Leyzaola y colocó en el cargo de secretario a César Muñoz.

La parte más polémica de su participación como secretario de Seguridad fue el intento de homicidio en contra de Julián Leyzaola Pérez. Muñoz tenía como coordinador operativo de la dependencia a Jesús Antonio Reyes, a quien se le adjudica la autoría intelectual de la agresión contra el militar.

De acuerdo a Julián Leyzaola, su agresor, le indicó al momento de activar el arma con la que estuvo a punto de asesinarlo que “recibiera los atentos saludos del jefe (Jesús Antonio) Reyes”.

Actualmente, el comandante Reyes está prófugo de la justicia. La versión del agresor fue sostenida ante el juez que lleva la causa.

Aunque la investigación nunca alcanzó a Muñoz, el entonces alcalde, Enrique Serrano sostuvo a Reyes bajo el argumento de que no se podía correr a nadie si no existía una investigación sólida en contra del coordinador operativo.

Al rompimiento político entre González Mocken y Enrique Serrano, el ex secretario Muñoz se sumó al activismo político en abierto apoyo al candidato de Morena. Realizó trabajo de campo y acompañó en las actividades políticas al abanderado a la alcaldía.

Entrevistado en su momento, el candidato de Morena, ganador de la pasada elección, confirmó que el ex secretario de policía trabajó como muchos otros amigos y ex compañeros de trabajo sin pedir nada a cambio.

Sin embargo, el candidato de Morena no lo descartó como posible funcionario del municipio, sin especificar el cargo que podría asumir.

El lunes 23 de julio se prendió un foco rojo en torno a la figura de César Muñoz, una fuente de la secretaría de Seguridad Pública alertó al equipo de Morena. Les advirtió que en las próximas horas iniciaría una guerra mediática en contra del ex jefe policiaco. La campaña negra tiene como propósito evitar su llegada al cargo de secretario.

La secretaría de Seguridad Pública, según la fuente, utilizaría a su área de comunicación social y los más de 15 medios que operan a través de un compromiso económico con Armando Cabada, para insinuar que Muñoz está ligado a un cartel de la droga.

La nota llegó puntualmente. El portal Puente Libre fue el primero en divulgar el boletín de la presidencia municipal. La nota periodística estaba muy bien elaborada, lo que se contrapone con el estilo de los portales de Internet que, regularmente, carecen de una buena redacción.

La nota daba cuenta de la detención de un introductor de cigarros americanos, supuestamente piratas que, paradójicamente, llegó a tener la protección de escoltas armados de la agencia del general Sandoval.

Y de acuerdo al boletín armado por Seguridad Pública, establecía que el detenido había confesado que Muñoz (sin mencionarlo directamente) había actuado a favor de un cartel de la droga.

De acuerdo a la Revista Proceso, el general de Infantería Alejandro Sandoval Torres llegó a principios de 2009 a Ciudad Juárez como comandante de la Guarnición Militar local. Acababa de ser ascendido a brigadier por el entonces presidente Felipe Calderón y pasó a formar parte de los mandos del Operativo Chihuahua, que el Ejército encabezó por orden del mandatario.

Pese a sus quejas, los empresarios que contrataron guardias privados en momentos en que Juárez era considerada la ciudad más violenta del mundo, lo único que ganaron fue tiempo.

La Fiscalía General del Estado cifró entonces la existencia de más de mil armas en manos de unos 800 guardias privados; los calibres eran de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas: fusiles AR-15 y pistolas 9 milímetros, que habían sido compradas por los propios empresarios.

Durante años, los empresarios que contrataban escoltas en Chihuahua pagaban para portar armas bajo la licencia colectiva de la entonces Secretaría de Seguridad Pública estatal, donde quedaban registrados como “agentes Clase E” de la policía del estado. Con el cambio, ya no serían considerados agentes policiacos, sino empleados de empresas de seguridad privada.

La Sedena ordenó que todos ellos entregaran sus armas y estableció que los permisos de portación se tendrían que gestionar a través de empresas privadas, según dio a conocer en ese momento la Fiscalía estatal.

Como guardias privados, de acuerdo con la Ley Federal de Uso de Armas de Fuego y Explosivos, sólo pueden utilizar pistolas calibre .380 y escopetas calibre 12 milímetros. Los empresarios dijeron estar en desventaja ante los grupos de delincuencia organizada que en ese momento habían hecho de Juárez la referencia mundial del crimen.

Como guardias privados, de acuerdo con la Ley Federal de Uso de Armas de Fuego y Explosivos, sólo pueden utilizar pistolas calibre .380 y escopetas calibre 12 milímetros. Los empresarios dijeron estar en desventaja ante los grupos de delincuencia organizada que en ese momento habían hecho de Juárez la referencia mundial del crimen.

El general Sandoval está en la mira de la Fiscalía General del Estado, pues se ha evidenciado que presuntos delincuentes cuentan con escoltas armados y otros tantos han utilizado las armas registradas ante la Sedena para cometer asesinatos.

Desde hace unos días fue colocado en la lista de posibles aspirantes al cargo de secretario de Seguridad Pública.

La participación del Partido Encuentro Social en la coalición ‘Juntos Haremos Historia’, cuya cabeza principal era el partido de López Obrador, dio pie a la pretensión de los líderes de ese organismo político en Ciudad Juárez, aparentemente cristianos, para solicitar espacios en la administración de González Mocken.

La propuesta de integrar a Ricardo Aguilar Muñoz, el miembro de la Policía Celestial, no se sabe si es una puntada o es algo real.

La historia señala que cada vez que el pastor y apóstol Alfonso Murguía, primo hermano de Teto Murguía, mete las narices en política las cosas se agudizan.

Su intervención en el programa Cereso Limpio, en el año 2006, al recomendar al abogado Juan Fernández como director del penal y cabeza del programa reivindicador que tenía como objetivo predicar el evangelio en el penal hasta lograr la redención de la mayoría de los internos, fue caótico.

Murguía es un político que permaneció durante años como pastor de una iglesia evangélica que fue dividida al entrar el conflicto con otro empresario metido en la fe, el religioso Carlos Contreras, líder del movimiento Gracia Soberana.

Hasta hace poco más de un año, Murguía era el pastor principal del templo ‘Cruz de Gracia’ que cerró sus puertas ante la decisión del autoproclamado apóstol de Ciudad Juárez de ir a coquetear con la política y la función pública.

En el año 2006, el día del motín en el Cereso, que dejó 8 muertos y 18 heridos, Poncho Murguía se encontraba en Las Vegas, Nevada y no respondía los mensajes del alcalde, su primo, Héctor Murguía, lo que generó que estallara en ira.

La relación familiar fue menguando poco a poco y se agudizó en un evento realizado en La Rodadora, donde Poncho Murguía actúa como presidente del Comité.

Durante el discurso del apóstol ignoró a Teto Murguía lo que agravó la relación familiar. Una sola expresión emitida por el ahora ex alcalde refiere a la perfección quién es este personaje: ‘Poncho es un fariseo’.

El pastor evangélico ha caminado entre puntadas y programas que tienen fines recaudatorios, pero que no trascienden, como el plan preventivo contra las metanfetaminas que fue anunciado con bombo y platillo, luego de que hijos de prominentes empresarios juarenses empezaron a resentir el deterioro de las drogas sintéticas.

Al paso de los años, la ciudad se convulsiona entres las muertes por sobredosis de droga y las confrontaciones entre grupos del crimen organizado a causa del control de estos estupefacientes, particularmente el Cristal que es un derivado de las metanfetaminas; el programa impulsado por el religioso quedó opacado por la avaricia y la permisiva tendencia del empresario de dejar todas las cosas a medias.

Nunca se pudo saber cuánto dinero reunió la campaña, la cual fue manejada por el entonces pastor Murguía y sus cercanos colaboradores.

En la actualidad promueve, junto con otros ex pastores y obispos cristianos, el programa ‘Avanza Sin Tranza’, otro proyecto puntada que se está ofertando entre las administraciones públicas del país, después de haber iniciado en Ciudad Juárez.

Esta nueva ocurrencia de Murguía tuvo el mismo origen: la recaudación a fondos que nunca son transparentados y que tienen como destino los bolsillos de los participantes.

La nueva genialidad fue el lanzamiento de la Policía Celestial que pretende llevar el evangelio de ‘policía a policía’. La versión presentada a los medios de comunicación establece que es más fácil llegar a un agente policiaco y presentar el Evangelio de Cristo si el mensaje lo lleva alguien que fue o es policía.

Y, aprovechando la figura del veterinario y ex policía, ahora hermano en la fe, Ricardo Aguilar, encabeza- por imposición de Murguía- la llamada Policía Celestial. Sus miembros llevan una mezcla de uniforme entre policial y castrense, toda una ridiculez.

La figura de Ricardo García, que en alguna ocasión recibió un ‘mensaje celestial’ que le decía que algún día de su vida el sería jefe policiaco, se apresta para participar en la estructura de González Mocken, apoyado por el líder moral del PES, el apóstol Poncho Murguía.

En el pasado, Serrano Escobar ofreció una silla en el gobierno a los seguidores de Murguía. Prometieron mover al pastorado estatal y juarense a favor del que sería el candidato del PRI al gobierno del Estado.

Fue así que el equipo de religiosos que ‘pastorea’ Murguía a través del PES llegó a la función pública.

Sin ningún pudor se ubicó como regidor a un líder religioso que estaba impedido para la política por ostentar el cargo de pastor evangélico. La posición del PAN que lo impugnó no frenó la llegada de José Luis Aguilar que negó, como Pedro (un verdadero apóstol de Jesucristo), ser ministro y adjudicó esa posición a su esposa.

El religioso fue desmentido por pastores y por la ministra evangélica, Lupita Páez que lo tachó de mentiroso y alertó sobre la figura del regidor, ahora líder municipal del PES.

Murguía propuso también a Edilberto Royval Sosa, actual presidente estatal de Encuentro Social como el responsable de la cartera de Asuntos Religiosos en el municipio.

En el cambio de mandos, Royval pasó a las filas del PES, como dirigente estatal y el cargo fue ocupado, por mandato directo de González Mocken, por otro pastor cristiano afín al enigmático Poncho Murguía.

Enrique Serrano, el ex alcalde de Ciudad Juárez, sostiene que durante su gobierno y el de Javier González Mocken, ciudad Juárez no vivía la pesadilla de la violencia como en la actualidad; la frontera se coloca, nuevamente, como una ciudad violenta y prohibida para los distinguidos visitantes extranjeros.

En el trienio de Serrano-González Mocken, antes de la era de Armando Cabada, las estadísticas del crimen organizado ubicaban a Ciudad Juárez con 32 crímenes al mes; los índices delictivos en la actualidad están por rebasar los 600 asesinatos violentos.

En esta nueva andanada de la mafia, adjudicada a la pelea entre grupos del crimen organizado, han caído personas de todas las edades que, sin pensarlo, se puede asegurar que son víctimas inocentes de los sicarios del crimen organizado.

Por lo anterior, debemos de suponer que la inseguridad es un problema grave, agudo, difícil para los fronterizos. Improvisar por una calentura política o por una ‘profecía’ sin sustento bíblico podría envolver de nueva cuenta a Juárez en esa nada aceptable posición de la Ciudad más peligrosa del mundo.

Si somos románticos debemos de establecer que el próximo jefe de policía debe de ser el mejor para la circunstancia delictiva. Los ‘leyzaolas’ sanguinarios y abusivos deben de quedar en el recuerdo de un Juárez que se niega a seguir hundido en las ocurrencias.

Tampoco se deben de permitir imposiciones estilo Corral, viciadas de origen por que es el hígado el que se impone.

El perfil valorativo de cada una de las propuestas, esperemos que sean más de tres, serán definitivas para el rumbo de la ciudad que se apresta a vivir mejores días. Así sea.

Rafael Navarro
Rafael Navarro Barrón
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