Nuestro país obtuvo resultados negativos en la prueba PISA (Programme for International Student Assessment o Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes) en cuanto a las competencias adquiridas por estudiantes de 15 años en las áreas de Matemáticas y Lectura, mientras que en el área de Ciencias se observó un muy ligero avance.
El informe del ejercicio en mención es un elemento más que indica la urgencia por diseñar e implementar políticas educativas que detengan el rezago de nuestros niños, jóvenes y adultos en la Sociedad del Conocimiento, donde el saber determina una economía productiva.
La prueba PISA es aplicada en México por la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico) desde el año 2000. Si bien, nuestro paísdesde entonces se encuentra muy por debajo de las naciones desarrolladas en cuanto a las competencias adquiridas por los jóvenes estudiantes, la última evaluación del 2025 muestra un declive mayor y continuo.
En general los países latinoamericanos miembros de la OCDE aparecen demasiado lejos de los países destacados en cuanto a su nivel educativo como Singapur, Japón, Corea del Sur o Estonia.
México, Brasil y Colombia prácticamente están a la par en las competencias evaluadas, mientras que Chile y Uruguay están ligeramente más fuertes en dichas áreas del conocimiento.
La OCDE cuenta con controles técnicos y normativos que garantizan que la aplicación de la prueba PISA sea realmente un instrumento válido para medir las habilidades y capacidades de los jóvenes de 15 años para resolver problemas en la vida real aplicando los conocimientos adquiridos en la escuela.
Los hallazgos de este ejercicio técnico indican que solo un 0.5 % de los jóvenes mexicanos evaluados alcanza un nivel de excelencia en alguna de las áreas,sin embargo para Matemáticas el porcentaje real es de cero.
¿Qué no la Constitución dicta que la Educación será de excelencia?. No es así de acuerdo al ejercicio delorganismo internacional, al que algunos desubicados restarán credibilidad por ser “neoliberal”.
Pero lo anterior no es lo más lamentable, los jóvenes mexicanos siguen arrastrando serios problemas de rezago educativo: 70% no es capaz de resolver un problema práctico de Matemáticas, 50% le es difícil identificar ideas principales de un texto y otro tanto cercano al 50% no domina un esquema básico del método científico.
Hay que decir que el declive educativo es mundial y todos los países, incluyendo los desarrollados, enfrentan serios desafíos derivados de la revolución tecnológica del móvil y de la inteligencia artificial que posiblemente sustituyen la práctica de habilidades tradicionales al ser estás herramientas mucho más rápidas y menos extenuantes en su uso.
Pero el problema no es el celular ni la inteligencia artificial, en México, la Educación enfrenta vicios y dinámicas dañinas que redundan en estudiantes que egresan desde los niveles de prescolar, primaria y secundaria sin los saberes que deberían haber adquirido.
Algunas causas del problema en México son: las políticas educativas aplicadas a la “chicaneada”, las reformas interrumpidas por motivos políticos, las reformas surgidas del cálculo político, la escalera de simulaciones en el servicio educativo y el abandono de los padres de familia en el proceso de aprendizaje de sus hijos que explicarían la realidad de la preparación que tiene un chico promedio de 15 años hoy, poquito peor que la que hoy tienen sus padres.
El paradigma mexicano reciente en Educación parece que consiste en forzar la permanencia y la eficiencia terminal sin que necesariamente se valore el desempeño real del estudiante, sin que necesariamente los mejores maestros estén dando clases, sin que los padres de familia aborden la formación de sus hijos desde casa y sin que se dote de infraestructura y presupuesto necesario para brindar un servicio educativo de excelencia o al menos para que se formen personas calificadas para la Sociedad del Conocimiento.
La OCDE y la prueba PISA pueden ser cuestionables en algunos aspectos como la estandarización o descontextualización de la realidad latinoamericana, pero es claro que solo a través de una fuerza laboral competitiva es como una Nación puede responder a sus desafíos económicos y esto solo se logra en función de un sistema educativo pertinente.
Para evitar la mercantilización del saber, la UNESCO plantea en el 2005 la adopción de 4 pilares para sociedades del conocimiento inclusivas y con un enfoque humanista: Libertad de expresión, Acceso universal a la información y al conocimiento, Respeto a la diversidad cultural y lingüística, y Educación de calidad para todos.
Si bien, el actual modelo educativo mexicano tiene elementos valiosos como el enfoque socio crítico, contextualizado y orientado a la equidad y el desarrollo comunitario; adolece de elementos concretos que nivelen y desarrollen el potencial de las personas conforme a la realidad económica y social, y sobretodo, adolece de mecanismos reales que garanticen una educación de calidad.
La realidad versa en países que generan tecnología y los que consumen esa tecnología. La actual revolución digital y deslocalización de corporaciones trae grandes oportunidades para poblaciones competentes en Matemáticas, Lectura y Ciencias.
México no puede seguir con modelos educativos quepor sesgos ideológicos debiliten el aprendizaje y práctica de las Matemáticas, base del pensamiento computacional, en la era de la inteligencia artificial. Es el pensamiento lógico matemático la base de la generación del conocimiento para crear y manejar tecnología.
La Educación es de ideas, no de ideologías.
“Instruye al niño en su camino, que aun de viejo no se apartará de él.”
(Proverbios 22:6)

Moisés Hernández Félix
Lic. en Administración Pública y Ciencia Política, candidato a Maestro en Administración en curso. Ha sido funcionario público federal y docente en nivel media básica y medio superior. Se especializa en gobernanza educativa y políticas públicas.
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