La sociedad del vacío en fin de semestre

Ahora que el semestre está concluyendo y nos encontramos resolviendo los últimos pendientes, se acercó conmigo uno de los alumnos de sexto semestre quien de manera pensativa me entregó un breve escrito para compartir ideas y que es el que reproduzco:

Después de la pandemia: una breve reflexión del presente ¿Qué fue lo que esperábamos después de una tragedia tan grande como lo fue la pandemia? El mundo tenía que responder luego de enfrentarse a la casi desconocida soledad, uno pensaría que en el confinamiento aprenderíamos una lección, bueno… ¿Cuál? Volteo a mí alrededor y el mundo parece apenas haber estornudado con un evento tan grande, ¿Será que dos años es muy poco tiempo como para ver resultados? O simplemente la humanidad ha perdido el interés en luchar y se conforma  con lo que hay alrededor creyendo que esto es lo mejor que podemos tener. Porque si es así, triste y trágico será nuestro final.

Vivimos en una callada desesperación buscando llenar vacíos propios con vacíos ajenos, no es extraño que después de la pandemia TikTok fuera a la alza como la red social más popular. Montones de egos inflados buscan llenarse a través del vacío propio. Convirtiéndose este habito en un placebo espiritual. Pensé que después de la pandemia todo cambiaria confundiéndolo con el paralelismo de la peste negra y el Renacimiento, creía que nuevas formas de pensar surgirían. Pero luego de haber concluido el encierro sucedieron las elecciones en Estados Unidos y el candidato Trump perdió la reelección provocando manifestaciones alentadas por él mismo vía twist. Generando saqueos y desorden, pero cuando algo similar ocurrió con George Floyd fueron tildados de “matones” y se dijo “cuando empiecen los desmanes comenzaran los tiros”. Parte de la población salió a defender a una persona que clamaba por un muro que iba a detener “el paso de la droga”, quien tampoco creía en el calentamiento global, que predicaba la guerra, la xenofobia, el machismo y el racismo.

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En nuestro país no fue mejor, centenares de señores de traje y corbata se pelearon por otros iguales sin saber que entre ellos había más similitudes que el grupo en el poder que defendían. Pero la situación fue a peor, el alienado fue obligado a seguir un plan llamado “reactivación económica”. Es decir volver al status quo pero de manera más agresiva siendo las empresas las primeras en devorar todo para producir más comida chatarra para una sociedad obesa y enferma al precio de la deforestación y agotamiento del agua ¿Puede una sociedad llamarse civilizada si a través de la explotación del hombre y abuso del poder, generan tecnología y estatus quo? No busco vivir en una sociedad perfecta porque el propio humano es imperfecto y por lo tanto lo que haga trae este estigma de condena ¿Cómo se puede mejorar? No lo sé, pero estamos enfermos y cada vez llegamos a tiempos más complicados.

Es necesario luchar con lo establecido para crear algo distinto a lo que conocemos para generar nuevas formas de pensamiento que lo cambien todo. Esta es mi iniciativa, extraña sí, pero que busca a quienes como yo no estén de acuerdo con el orden que les está tocando vivir. No sé si esto llegue a ser un periódico, una recopilación de ensayos, un blog o simplemente una página de memes. Pero creo en lo que hago, este es mi “Proyecto Liberación” y quien quiera acompañarme a frenar este caballo sin rumbo llamado sociedad, que me siga. Alan Arciniega Terrón.

Luego de esta lectura vino a mi mente algo de lo cual no nos hemos percatado y es el hecho de que no solo es el hartazgo de la pandemia lo que nos trae indiferentes; sino que estamos repitiendo algunos patrones de la década de los 90’s del siglo pasado con la disolución de la Unión Soviética. Los puntos que toca  mi alumno nos muestra el vació de una sociedad de consumo que no sabe para qué y por qué de la acumulación de la materia. Se sigue haciendo evidente que necesitamos nuevos paradigmas que cambien el sentido del desarrollo económico, tecnológico, social y cultural.

Este cierre de ciclo transmite algo similar a la canción Black de Pearl Jam, la nostalgia de un tiempo que no era buena pero al volverse peor, se convirtió en mejor. Ahora solo podemos recordar las compañías, tratos y sentimientos que la cotidianidad pinto de gris y la pandemia en negro. Este fin de semestre parece no tener ganas de celebrarse y no es para menos. La inflación ayer llegó a lo más alto en Wall Street, la OTAN en los Ángeles, California se reposicionó contra Rusia y México lucha por ser la nueva China.

Marduk Silva
Marduk Silva

Licenciado en Historia por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Profesor en Preparatoria Lobos de la Universidad de Durango Campus Juárez y en la Escuela Preparatoria Luis Urias.


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