En esta semana continuó la presentación de la estrategia del gobierno federal para enfrentar la inflación que se ha convertido en el tema principal de la agenda gubernamental, por el impacto que ésta tiene en los bolsillos de todos los mexicanos, tanto empresarios como consumidores.


Los críticos de la 4T han aprovechado esta supuesta amenaza para arrancar una nueva campaña centrada en el argumento de que con el 7% de inflación hemos topado niveles en el alza de precios no vistos en los últimos veinte años.

Con esta cifra han iniciado una campaña que pretende convencer a los mexicanos que México se acerca a una gran crisis que pondrá en riesgo la estabilidad que a los gobiernos de la transición Fox/Calderón/Peña le costó muchos esfuerzos construir.

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Esta nueva ola de ataques sin fundamento, como todas las anteriores, está repleta de falsedades y datos fuera de contexto, porque la situación que realmente estamos viviendo tiene otras causas y su impacto en la vida económica de las familias tiene dimensiones muy lejanas a las de las grandes y devastadoras crisis que vivimos en los ochenta y noventa, cuando el barco de nuestra economía realmente se hundió y prácticamente tocó fondo.

Para empezar estamos enfrentando una inflación generada en el mercado internacional con causas, una sincronía y una dimensión extraordinariamente semejantes: porque, si la inflación de siete puntos, causada por restricciones en la oferta mundial se está presentando hoy como la amenaza más grande en contra de la estabilidad económica de familias y empresas, lo mismo está ocurriendo en el resto del mundo, donde el alza de precios es igual e incluso superior a la mexicana y afecta por igual a Estados Unidos y a las naciones más prósperas de Europa.

Las causas también son semejantes. Son agentes externos asociados a la pandemia y recientemente a la guerra de Ucrania, que han generado una ruptura severa en las cadenas de abasto produciendo con ello una escasez súbita en sectores clave como el de energía y el agroalimentario.

Esta alza de precios no tiene nada que ver con errores en la política económica o monetaria, como fueron las alzas bajo los gobiernos priistas, o incluso las alzas de los gobiernos de la transición.

Quienes se están encargando de propagar el cuento de que AMLO es responsable de este nuevo fenómeno mienten deliberadamente en varios sentidos y con toda la intención de engañar a la población.

Estos propagandistas que hoy apuestan al caos, son ĺos que hace años hablaban de la «docena trágica» y después del «error de diciembre», culpando de la ruina de México a los gobiernos del PRI.

En buena medida tenían razón porque era evidente que tales estallidos estaban asociados a políticas económicas equivocadas y a una expansión de la corrupción sin límite.

Pero lo extraño es que ahora estos críticos y sus herederos han olvidado esa época, al punto que limitan la historia de la inflación en México a los últimos veinte años; para ellos no hubo siglo XX ni una cadena de errores que provocaron el desastre económico de la bien llamada «década perdida».

Pero esa memoria selectiva busca borrar el contexto para magnificar el problema. Pero cuando nos enteramos de que durante el gobierno de Zedillo los precios se incrementaron en 226%, con Salinas 139%, con López Portillo 459% y con De la Madrid la hoy inimaginable cifra de 3,710%, no queda duda de que estos señores son unos verdaderos «maestros del engaño». Por qué olvidar que en nuestra historia inmediata tenemos experiencias más crudas que esta que que hoy tratan de vender como la peor de nuestra historia moderna.

En verdad, es su pobreza de espíritu y la falsa suposición de que los mexicanos somos un pueblo ignorante con memoria muy frágil.

El abuso de datos sin contexto se torna mayúsculo cuando utilizamos un indicador más refinado que nos indica, con toda certeza, el impacto de la inflación en la relación comercial más significativa que es la que mantenemos con Estados Unidos.

Hablamos del diferencial de inflación entre México y Estados Unidos. Al respecto tenemos grandes noticias: ese diferencial en 2021 estuvo próximo a cero y esto sí que es una gran noticia, pues explica por qué nuestro comercio con Estados Unidos sigue progresando y, sobre todo, por qué, a pesar del mentado aumento de precios, hoy el peso vale más que cuando el régimen neoliberal llegó a su fin en diciembre de 2018.

Después de esta reflexión queda claro que el supuesto fracaso de la política económica de AMLO, lejos de ser un fracaso y una amenaza, es un gran logro y la esperanza cumplida de que este gobierno cabalga en «caballo de hacienda».

Juan Carlos Loera SQR
Juan Carlos Loera de la Rosa

Empresario y político defensor de la cuarta transformación.


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