El pertenecer a grupos sociales o cualquier tipo de agrupación de personas con afinidades, objetivos similares o complejos definidos nos dan una salida de escape a ser relegados o a desarrollarnos moral intelectual y socialmente o simplemente estimular más esos complejos que nos dan cierta estabilidad (vaya ironía).

Sociedades desde clubs (tanto campestre como alcohólicos anónimos) así como “ondas” (Gay, emo, rocker, etc) o incluso esas sociedades secretas tan secretas que todos saben que existen (que ironía), todo, con la intención de dar estructura a un ideal a una manera de actuar pensar o sentir y así alimentar más  el sentido de pertenencia o de individualismo; el problema radica cuando eres feo y quieres ser tan atractivo como Brad Pitt o cuando eres pobre y quieres discriminar a los nacos.

  • Quisiera tener una bomba y ponerla en un cuartel acabar con la violencia (un idiota pacifista).
  • No digas malas palabras mocos baboso (un padre conscientemente irónico)
  • Bola de ignorantes todos que no saben diferencias entre Kijote Y Zanshio panza (un fantoche después de leer un libro).
  • 9 pulgadas (Un blanco que se cree negro).
  • Las cosas se hacen como digo porque yo sí sé (una mente cerrada con responsabilidades).
  • Matemos a las brujas, quememos judíos, asesinemos indígenas, Feliz día de los inocentes, no tolero gente sin espíritu… (Frase idealistas hecha por idiotas)

¿Cómo podemos saber si estamos relacionados con las personas adecuadas para nosotros, si tenemos la moral adecuada, la calidad de vida adecuada, o la inteligencia adecuada? Quizá por los efectos de nuestro desarrollo en círculos sociales y de trabajo, o quizás la manera en cómo nos destacamos (¿Qué persona en su sano juicio toma cerveza en una copa o al vino le ponen pica limón…Quien?

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Un sabio dijo: “Somos el reflejo de nuestro pensamiento”; ósea que conforme pensamos y actuamos estamos mostrando realmente como somos, es algo así como si nos dijeran que el alcohol cambia a la gente, no es cierto, el alcohol muestra como realmente es la gente.

De acuerdo, “me vale lo que todos piensen de mi”, “yo soy única (o)” y todo lo que justifique que nuestra manera de pensar es la correcta para nosotros, pero… de verdad ese pensamiento o esa actitud va con nosotros, desde lo psicológico, lo físico y lo intelectual (porque ahora resulta que todos pueden hacer todo), por ejemplo: Blancos raperos, negros racistas, o esos nazis súper morenos (morenazis digo yo), en el inframundo a las personas que forman parte de un grupo social o una ideología impuesta son  «chiros» por simple hecho de ser aceptados o para “tapar” un hueco en el cerebro de las gente que se siente infeliz consigo misma.

En una sociedad de consumismo donde en necesario “pertenecer”, terminas influenciado por los estímulos mediáticos, redes sociales, ideologías religiosas y políticas, pensamiento filosóficos y económicos e incluso estilos de vida referente a la personalidades y “como deben comportarse” diferentes tipos de personas (los “fresas” hablan como si les estuviera dando una embolia o que los “otaku” no pueden ser normales y que los “Gamers” deben morir vírgenes). Este tipo de estímulos, están limitando nuestro comportamiento, nuestro desarrollo psicosocial e intelectual ya que en lugar de estimular el desarrollo individual de cada ser humano, estimulamos la masa, la sociedad como un “todo” creamos condicionamiento “al mayoreo” y no estimulamos el potencial de cada ser humano. Este problema nos trae, educación deficiente, serios conflictos existenciales y autoestima entre los jóvenes y un monto de idiotas ocupando puestos y roles de los cuales no son aptos, políticos, “Bloggers”, “youtubers”.

Esta sociedad está rodeada de fantoches, habladores, personas con serios problemas psicológicos que buscan “encontrarse” en mundos paralelos como Clubs, tandas, asociaciones, competencias de lotería o el chismerío en la quinceañera; ya no podemos estar seguros que, la etiqueta o la vestimenta dicen mucho de la persona, ya no podemos estar seguros de lo que los demás hacen o dicen e incluso no podemos asegurar que lo que somos o creemos ser es realmente lo que somos (relean cuantas veces sea necesario para comprender el mensaje). Somos realmente rockeros, filósofos, maestros, amas de casa, hijos del chapo, seres celestiales o la princesa del cuento, ¿somos lo que queremos, lo que necesitamos o lo que nos piden? (analicemos un poco un problema existencial, espero no enterarme de suicidios ocasionados por esto). Como sociedad capitalista (ósea el de comprar y que todo tiene precio) nos volcamos en un mundo donde todo tiene valor, todo tiene etiqueta y cuesta, incluso el estilo de vida, la manera de pensar y también la vestimenta (moda, música, etc.) por lo que si escucho rock a fuerza debo vestirme de negro y mirar a todos feo y que si escucho a kalimba y me gusta presumir cuanto pongo de tiempo aire por día, debo vestir fresita tomar café en Starbucks y no ir al cine en miércoles, porque si no ya no sería “fresa” sino un Fantoche…¿ven la ironía en esto? Hacemos lo posible por parecer algo con la única intención de no dar la imagen e ser falsos, “dejamos de ser lo que somos” para convertirnos en una etiqueta en un Modus operando para ser predecibles en la sociedad y poder ser catalogado  aceptado e incluso identificado de los demás.

En resumen, la superficialidad del mundo civil, tecnológico e incluso filosófico nos ha llevado a definirnos como un integrante de grupos o sociedades para así poder ser catalogado y manejar la selectividad, pasamos de ser seres individuales a ser seres ególatras y egoístas que no se permiten abrir su mente para aceptar otros ideales y estimular la tolerancia, la prudencia, el orgullo se ha vuelto estilo de vida, cuando antes la filantropía y la humildad era un acto de honor, de orgullo y un ejemplo para la sociedad, no teníamos etiquetas y podríamos encontrar más fácil nuestro lugar adecuado, nuestras virtudes, nuestros talentos y así aplicarlos adecuadamente en el lugar adecuado y a las personas adecuadas para obtener resultados sin daños colaterales (ose ese que afecta a otros).

Si no encuentras tu lugar en la sociedad, búscala en tui casa no en la calle pues terminaras manchado de un estilo de vida o una filosofía que quizás te perjudique como persona (en lo social, profesional y espiritual, porque también hay gente que estudia algo que no es para ellos).

Saint Germain dijo: “Soy quien soy gracias a mis pensamientos”. Esperando que los pensamientos sean de  una sola persona y no impuestas por otros:

Carlos Carrazco (me alquilo para fiestas y para manifestaciones)

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Carlos Felipe Carrazco Vega
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Empresario, escritor y autor compositor. Titulado en terapia física y rehabilitación. Participó en la antología de poesía "Letras mágicas" en la Asociación de Escritores del Noroeste del Estado de Chihuahua (ASENOCH).
Colaborador en Radio Net y asociaciones civiles.
Actualmente escribe artículos en el área de psicología, neurociencias y opinión político-social y es docente en secundaria en materias de matemática y física y de ciencias sociales en educación media superior.