ESCENARIOS: Decirlo bien es ofensivo

¡No aceptamos los calificativos que nos impone Ricardo Monreal! Dijeron los banqueros.

No somos agiotistas, no somos usureros.

Pero, es que no hay un calificativo más afable que los identifique en su función de lucro.

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La dulcificación de los pareceres, visiones, criterios o pensamientos populares, son un mal disfraz de lo que en realidad representan.

Como la mujer que se ofende cuando le llaman puta y se la pasa de cama en cama.

O el homosexual que se ofende si le llaman joto y prefiere que le digan gay.

O aquel que no le gusta trabajar pero se enfada cuando le dicen, ¡Huevón!

Hoy amanecí con la mamonería al mil, como el diabético que trae la glucosa alta, y siente que se desvanece.

Así que defenderé académicamente los calificativos de Monreal contra los agiotistas del país, para que se retuerzan en su propia ignorancia, y no traten de convencernos, que no son lo que sí son.

De entrada nos preguntamos ¿Qué es usura?

El diccionario de la Real Academia de la lengua define: «Práctica que consiste en cobrar un interés excesivamente alto por un préstamo o un servicio».

La iniciativa de ley presentada por la senadora Bertha Caraveo, intenta desaparecer o modificar 17 de las 5325 comisiones que imponen las instituciones bancarias a sus usuarios.

Impulsa está iniciativa porque son cobros excesivamente altos comparados con los que estos mismos banqueros cobran en otras partes del mundo.

Y con el intento legislativo que ya está en discusión en la cámara de senadores, se ofendieron los usureros al grado de impulsar una baja del 5% en la bolsa de valores y un aumento de 12 centavos en la cotización del dólar.

Reacciones de terror ante la amenaza de ver disminuidas sus ganancias con esta intención legislativa.

Los banqueros no quieren que se les llame usureros o agiotistas, sino hombres de negocios que buscan sus ganancias en el Libre Mercado de la Oferta y la Demanda.

La investigadora chiapaneca, Luciana figuerola, en su libro titulado «Códigos de Veridicción en el Discurso Narrativo», desmenuza muy bien la realidad de algunos enunciados que retratan adecuadamente la existencia de personajes y lugares.

Ilumina el tema del discurso social donde pareciera estar difuso; y lo dota de veracidad cuando se requiere decir lo que es, contra la idea de lo que no es.

Ella dice: «un término es «verídico», cuando se parece definitivamente al hecho.

No se trata de comprobar si existen de hecho las personas y lugares descritos en el dicho o en el texto, sino de comprobar si esas personas y lugares están codificados culturalmente como «reales».

Si existen o no, es una cuestión; si un grupo social determinado cree que existen y lo consigna así en sus libros y documentos, es otra».

(Figuerola, Luciana. Editorial Universidad Autónoma de Chiapas. 1984. P.9)

Consignados por el pueblo mexicano como como agiotistas y usureros los banqueros del país; luego de evidenciarlos fehacientemente como los que medran con la pobreza a través de sus altas comisiones, no tienen cara para refutar lo que con justicia se exige.

Su intento por desestabilizar la economía nacional a través de sus triquiñuelas, debe ser denunciado a cada instante que ocurra.

No permitir que en sus acciones y discursos traten de hacer creer que una posible debacle económica pueda ser causada por el nuevo régimen que encabeza Andrés Manuel López Obrador.

Raul Ruiz
Raúl Ruiz
Abogado, amante de las letras y analista político

Abogado. Analista Político. Amante de las letras.

CARTAPACIO, su sello distintivo, es un concepto de comunicación que nace en 1986 en televisión hasta expanderse a formatos como revista, programa de radio y redes sociales.

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