La violencia en Juárez, como el coronavirus, y otras plagas mortales llegó para quedarse.

La tarde del miércoles 20 de mayo y parte de la noche, vivimos un cruento episodio de violencia pocas veces visto.

Acometida armada contra la (CES), Comisión Estatal de Seguridad y elementos policiacos de la frontera.

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La detención de José Dolores Villegas Soto, el Iraquí. O El Lolo; tuvo como reacción el despliegue de la fuerza armada de uno de los grupos criminales más peligrosos y organizados de ciudad Juárez: Los Aztecas.

Durante el año, se habían desarrollado ya varios eventos donde los oficiales del orden habían sido atacados por estos malandros, como un ensayo de medición de fuerza.

Hoy el pretexto fue la aprehensión de este líder criminal.

Desde la detención de Ovidio, el hijo de El Chapo Guzmán, en Culiacán, se ha hecho costumbre impedir el encarcelamiento de ningún jefe de organizaciones delictivas.

La reacción inmediata, es la de atacar a las fuerzas del orden para demostrar el poder y capacidad de fuego del grupo «afectado».

En el caso de Ciudad Juárez, el incidente no fue menor.

Podemos descubrir una evolución tristemente letal y poderosa, por parte de Los Aztecas.

Hasta entonces considerados como el brazo armado de otros cárteles, para cumplir órdenes de «limpieza» o trabajos relacionados.

¿Qué pudimos observar?

Un grupo bien organizado. Con mucho conocimiento del sentido de la guerra. Con entrenamiento táctico. Con poder de fuego diferente. Sacaron a relucir calibres más pesados y el uso de granadas de fragmentación. Aunque no se registran detonaciones oficialmente.

El ataque relámpago utilizado como carta de presentación necesita ser tomado en cuenta para determinar la peligrosidad de la organización delictiva.

Los alemanes le llamaban Blitzkrieg. Ataque simultáneo.

Otro pequeño detalle de sincronía lo representa el equipo de desmantelamiento de evidencia, a cargo de mujeres y niños.

Team que se encarga de esconder las armas y los vehículos, instantes después de realizar su acometida.

Estamos hablando de un grupo criminal que hace cantera y le da un sentido de profesionalismo al oficio.

Una variable que hace cambiar la estrategia de las corporaciones policíacas para enfrentar el poder de esta organización.

Juárez es por tanto, laboratorio para la transformación y tonificación de estos cuadros criminales.

Una plaga más con la que tenemos que lidiar en la frontera.

Raul Ruiz
Raúl Ruiz
Abogado, amante de las letras y analista político

Abogado. Analista Político. Amante de las letras.

CARTAPACIO, su sello distintivo, es un concepto de comunicación que nace en 1986 en televisión hasta expanderse a formatos como revista, programa de radio y redes sociales.

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