El Príncipe de Maquiavelo: ¿Quién fue la inspiración, César Borgia o Felipe II?

Publicidad - LB3 -

El príncipe es uno de los tratados más representativos de la ciencia política, teoría y filosofía del Estado, en el borbollón de la Florencia del Renacimiento (XVI) escrito por Niccolò di Bernardo dei Machiavelli mejor conocido como: Nicolás Maquiavelo.

El motivo que impulsó a Maquiavelo para escribir este tratado fue la necesidad de agrupar a los pequeños Estados italianos en uno solo, lo que daría como resultado un país. Pues debemos recordar que la concepción de Estado-Nación, oscila entre los 200 a 300 años. Antes de la primera centuria del siglo XVIII (1700) los países no existían, solo había reinos, principados, ducados, marquesados, condados y señoríos. Por eso es por lo que desde la Edad Media hasta la segunda mitad del siglo XIX no se habla de Italia como país, sino de los “Estados Italianos” y los “Estados Pontificios” los que le pertenecían al Papa. Pues el territorio mediterráneo estaba formado por señoríos y repúblicas, como la República de Florencia, el Gran Ducado de Toscana, el Reino de Véneto bajo la corona Austriaca, el Reino de Cerdeña y las Dos Sicilias entre otros más.

Resultado20de20imagen20para20cesare20borgia
César Borgia

Además, Maquiavelo fue uno de los primeros patriotas italianos que ansiaban el retiro de España, Francia y los reinos germánicos del suelo italiano. Pues debido a que estos eran potencias y se habían apropiado de territorios italianos, constantemente había guerras que se libraban ahí por querer tener mayor control económico en la zona, ya que en el mediterráneo circulaban las mercancías de casi todo el mundo. Maquiavelo al igual que muchos otros, entendió que la patria italiana siempre estaría dividida por los constantes embates políticos y territoriales de los extranjeros. Por ello se necesitaba un líder que lograra unificar a todas “las italias”.

- Publicidad - HP1

De acuerdo con el crisol de Maquiavelo la unificación italiana se llevaría a través de un príncipe, que no necesariamente se refiere al hijo de un rey, sino a alguien que sería el principal, el primero entre sus iguales, el primero en hacer frente a los problemas y el último en ser recompensado, el primero que represente a todos. Para eso se necesitaría de un infante nuevo, haciendo alusión a que este príncipe debía emplear procedimientos diferentes para gobernar y aprender de las formas que otros príncipes y reyes habían usado para consolidar sus señoríos. Que por cierto existe la polémica sobre en quién se inspiró Maquiavelo para pensar en el príncipe, la historiografía en general mantiene que fue en César Borgia mientras que la historiografía española propuso que fue en Felipe II de España.

Resultado20de20imagen20para20felipe20ii20de20espaC383C2B1a
Felipe II

Por ejemplo, en los capítulos del I al III del libro que tratan sobre los tipos de principados como pequeños estados y la forma de adquirirlos, los principados adquiridos por herencia y anexión se vuelven parte de otro y los mixtos que se adquieren por anexión, herencia o conquista.

En los tres casos el éxito de unificación es mantener leyes e instituciones que mantengan la cohesión social, la religión específicamente la Iglesia Católica fue una, quizá en algunos casos aún lo sea. Maquiavelo también recalca que la fundación de un nuevo Estado se debe hacer sobre las ruinas del anterior, el cual es un proceso de transición, pero de estar bien hecha la estructura el estado se mantiene. No hay que perder de vista que después de la fundación de un Estado nuevo, los que lo han hecho tienen que pactar entre ellos o, dicho de otra forma, los pactos de determinados grupos dominantes son los que dan pie a la formación de Estados nuevos.

 

 

Marduk Silva
Marduk Silva

Licenciado en Historia por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Profesor en Preparatoria Lobos de la Universidad de Durango Campus Juárez y en la Escuela Preparatoria Luis Urias.


Las opiniones expresadas por los columnistas en la sección Plumas, así como los comentarios de los lectores, son responsabilidad de quien los expresa y no reflejan, necesariamente, la opinión de esta casa editorial.

InHouse