El pasado no es una propuesta.

Publicado el

Publicidad - LB2 -

Durante años, el PRI y el PAN se presentaron ante los ciudadanos como fuerzas políticas opuestas. Uno presumía su experiencia de gobierno y el otro se definía como la alternativa capaz de terminar con décadas de dominio priista. Hoy, rumbo a las elecciones de 2027, ambos vuelven a sentarse en la misma mesa para explorar una posible alianza.

En Chihuahua, la presidenta estatal del PAN, Daniela Álvarez, y el dirigente del PRI, Alejandro Domínguez, ya sostuvieron un primer encuentro para analizar una eventual coalición. Todavía no existe un acuerdo formal ni se han definido candidaturas, pero las conversaciones confirman que ambos partidos consideran unir nuevamente sus fuerzas para enfrentar a Morena.

- Publicidad - HP1

La posibilidad de una alianza no debería sorprendernos. A nivel nacional, Vicente Fox, el presidente que llegó al poder prometiendo sacar al PRI de Los Pinos, visitó recientemente la sede nacional de ese mismo partido y se reunió con Alejandro Moreno. El objetivo es impulsar un frente opositor para 2027.

Las alianzas son legales y forman parte de la democracia. Los partidos tienen derecho a construir acuerdos, sumar votos y competir de la manera que consideren más conveniente. México también necesita una oposición fuerte, capaz de vigilar al poder, cuestionar decisiones y presentar alternativas. El problema no es que el PRI y el PAN dialoguen. El problema es que, hasta ahora, lo que más parece unirlos es el temor de perder frente a Morena.

Evitar que un partido llegue al poder puede ser una estrategia electoral, pero no constituye por sí sola un proyecto de gobierno. Chihuahua necesita saber qué proponen para mejorar la seguridad, atender el deterioro de las escuelas, resolver las deficiencias del transporte público, generar empleos dignos y reducir las desigualdades entre sus municipios.

Decir “tenemos que detener a Morena” no responde ninguna de esas preguntas. Acción Nacional había anunciado que buscaría competir por su cuenta y recuperar su identidad. Sin embargo, conforme se acerca la elección, distintos liderazgos han comenzado a presionar para reconstruir las alianzas con el PRI. La explicación es sencilla: separados enfrentan mayores dificultades para competir; juntos creen que pueden conservar espacios de poder.

Pero una alianza construida únicamente por necesidad electoral difícilmente puede presentarse como renovación.

El PRI, por su parte, tampoco ha conseguido explicar con claridad qué aprendió de sus derrotas ni cómo pretende recuperar la confianza de los ciudadanos. Habla de construir un gran frente opositor, pero continúa representado por muchos de los mismos liderazgos que han provocado divisiones dentro de su propia militancia.

En Chihuahua, además, la posible alianza tendría que responder por los resultados del Gobierno estatal. El PAN no llegará a 2027 como un partido ajeno al poder: gobierna la entidad desde 2016 y deberá rendir cuentas sobre sus decisiones. El PRI tampoco puede presentarse simplemente como una alternativa cuando ha acompañado al panismo en distintos acuerdos políticos y legislativos.

No basta con cambiar los colores de una campaña o repartir candidaturas entre partidos. La ciudadanía merece conocer qué principios comparten, qué proyecto los une y hasta dónde están dispuestos a llegar para conservar el Gobierno estatal.

También Morena debe observar este proceso con responsabilidad. Los errores de la oposición no garantizan triunfos permanentes. La confianza ciudadana se conserva con resultados, congruencia y buenos gobiernos. Una oposición débil puede facilitar una victoria electoral, pero no necesariamente fortalece la democracia. Los contrapesos son necesarios. Lo que debe exigirse es que estén acompañados de propuestas, argumentos y liderazgos capaces de representar algo distinto.

Renovarse no significa diseñar un nuevo logotipo, cambiar el nombre de una coalición o tomarse una fotografía con personajes que ya ocuparon el poder, significa reconocer errores, abrir espacios a nuevas voces y demostrar que existe una propuesta que va más allá de derrotar al adversario.

La pregunta no es si el PRI y el PAN tienen derecho a competir juntos. Claro que lo tienen. La verdadera pregunta es qué pueden ofrecer unidos que no hayan logrado resolver cuando gobernaron por separado.

Chihuahua no necesita una alianza construida solamente desde el miedo a perder. Necesita proyectos que entiendan sus problemas y presenten soluciones viables. El pasado puede ayudarnos a recordar de dónde venimos, pero no puede ser la única propuesta para decidir hacia dónde vamos.

ADN Karina Villegas 1
Karina Villegas

Activista social, licenciada en Administración de Empresas por el ITCJ y emprendedora con enfoque humano. Cree firmemente en que la participación ciudadana transforma realidades. Desde cada espacio que ocupa, impulsa causas que fortalecen la voz colectiva y la construcción de comunidad con visión solidaria y acción constante.


Las opiniones expresadas por los columnistas en la sección Plumas, así como los comentarios de los lectores, son responsabilidad de quien los expresa y no reflejan, necesariamente, la opinión de esta casa editorial.

Publicidad - LB3 -

ADN POLLS

Mantiene Cruz Pérez Cuéllar ventaja en interna de Morena rumbo a gubernatura de Chihuahua

La encuesta de encuestas de Polls.mx coloca al alcalde juarense con 44.6%, seguido por...
- Publicidad - (MR1)

Historias Recientes

COVID-19: A la fecha suman 43 mil 304 personas recuperadas y 29 mil 638 casos descartados

Se suman 165 personas contagiadas para llegar a 52,824 casos  Chihuahua, Chih. - De acuerdo...

Es reconocida la labor de bomberos en Cuauhtémoc

Elementos del heroico cuerpo de bomberos de la delegación Cuauhtémoc recibieron playeras para el...
- Publicidad - (MR2)

LAS PLUMAS DE ADN

- Publicidad - (MR3)

Más como esto