El origen militar de Ciudad Juárez

Cuando los exploradores hispanos llegaron a lo que hoy conocemos como norte de México en el siglo XVII, se vieron en la necesidad de establecer puntos de encuentro para poder comunicar lo largo y ancho del territorio conquistado. Para ello usaron los conocimientos que tenían de las experiencias de las guerras que tuvo la Corona Española con los árabes, en Flandes, Francia y en Lepanto, sin olvidar la tradición de los Tercios. La clave de la permanencia de la tropa hispana en territorio enemigo, fueron las fortalezas o presidios. Para cuando llegan al gran norte y deben hacer frente a los pueblos aguerridos adaptaron el presidio a las necesidades para con la Nación Apache.

El objetivo del presidio novohispano era convertir al enemigo infiel, es decir al indígena no cristianizado y erigir murallas de defensa. Para formar la defensa del avance español fue indispensable el conocimiento geográfico que algunos pueblos apaches aportaron para conectar los puntos defensivos. También debemos mencionar que los nombramientos que la Corona dio a través del virrey, a los que se elegían para ir a gobernar el norte fueron de “Gobernador y Capitán General”. Se les daban el máximo rango dentro del Ejército en ese momento y atribuciones para formar guarniciones y presidios para atacar y defender; con ello también administrarían la región designada pues al irse extendiendo el territorio virreinal, el poder debía irse delegando.

Los capitanes generales además de guiarse por la geografía de la región, también se basaron en las rutas de comercio ya establecidas por los apaches. Una vez que el presidio entraba en funciones, una de las principales tareas era reforzar las escoltas de caravanas. La evolución de estos edificios fue de una pequeña guarnición a tener una plaza de armas teniendo así el denominativo “poblado”. Por ejemplo el caso de Ciudad Juárez durante el siglo XVII al del siglo XVIII, en el ámbito militar era “Presidio de Paso del Rio del Norte” y en lo administrativo “Poblado de Paso del Rio del Norte”. A finales del siglo XVIII e inicios del XIX, Paso del Norte va a tener un aumento de densidad de población aproximadamente por 1810. A lo que se le otorgó el nombramiento de “Cabecera de Paso del Rio del Norte” porque este sitio se convirtió en el centro administrativo de los asentamientos aledaños que fueron las misiones y presidios de San Lorenzo, de Senecú, de Isleta, de San Elizario y Ascensión.

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Esto hizo que la comunicación de la rivera del bravo estuviera fuerte, así mismo los gastos militares entre los seis asentamientos mencionados, contando Paso del Norte; ya que los sueldos de la tropa aumento de 150 a 450 pesos por año. Es más, no podemos hablar de un alcalde en esta región hasta el año de 1813 que es cuando llega la Constitución de Cádiz a la ciudad de Durango y a la entonces villa de San Felipe Real de Chihuahua. Lo que si había era un Teniente General de Caballería que gobernaba toda ésta región.

Hasta el momento no sabemos si la Constitución llegó, pero si hay registro de que la orden de fundar el primer Ayuntamiento en Paso del Norte fue por el comandante general Alejo García Conde, a lo que después vendría la dignidad de villa con posibilidad de subir de rango a Ciudad. En la actualidad muchas ciudades norteñas como la nuestra tiene su origen en el Presidio, por último hay algo más a relucir, la naturaleza militar del norte dio a luz a regiones autónomas y para después de la Independencia de 1821 y todo el siglo XIX; el norte de México va a ser independiente del poder central.

Marduk Silva
Marduk Silva

Licenciado en Historia por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Profesor en Preparatoria Lobos de la Universidad de Durango Campus Juárez y en la Escuela Preparatoria Luis Urias.


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