El Estado de Chihuahua continúa siendo peligroso en materia de seguridad pública. Los retenes de criminales en las carreteras, contribuyen para ahuyentar al turismo nacional y extranjero. Lo mismo ocurre con algunos elementos de la policía y tránsito, que deshonran a las corporaciones con actos de corrupción que siguen practicando en la vía pública.

En cada administración, el presidente municipal en turno, realiza cambios del personal de confianza en los diferentes cargos de primer nivel. Algunos por compromisos pactados en campaña y otros por amistad. En estos casos, la capacidad y el conocimiento no son exigibles, así como para realizar ciertas actividades en algunas dependencias públicas que trabajan ya solitas por la experiencia de su personal.

Así tenemos que el nombramiento como nuevo titular de la Secretaría de Seguridad Pública del Municipio de Ciudad Juárez al Comisario Raúl Ávila Ibarra, según parece, obedece a una petición del Secretario Federal de Seguridad y Protección Ciudadana Alfonso Durazo, así lo dio a conocer en los medios el Presidente Municipal Armando Cabada.

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Sin embargo, no debemos confundirnos con el cambio en la policía municipal, como si se sustituyera por un mando federal, pues seguirá dependiendo de la presidencia municipal y el nuevo titular ya es ampliamente conocido en el medio policiaco local, pues fue jefe de operaciones policiacas en el Estado de Chihuahua con la Policía Estatal Preventiva, en la administración de César Duarte.

La triste realidad, es que el anterior Secretario de Seguridad Pública Ricardo Realiváquez, ya no pudo con el paquete contra la delincuencia, que ya sobrepasó otra vez la capacidad de todos los mandos de la policía, aunada a la enorme corrupción en todos los ámbitos de investigación de delitos. Sin menospreciar su capacidad y experiencia. Pues para combatir a la delincuencia, primero se debe combatir a la corrupción.

La llegada del nuevo funcionario de seguridad pública, pudiera considerarse como un cambio normal, ocurre frecuentemente cuando al presidente en turno, le toca informar a la ciudadanía sobre resultados de su gestión, utilizando el foro para realizar nuevos nombramientos como parte de su estrategia política. El resultado actualmente está a la vista de la comunidad juarense. La inseguridad prevalece y aumenta considerablemente. La drogadicción y el alcoholismo, siguen siendo la causa principal de la delincuencia que fomentan ciertos negocios de la ciudad.

Creo que la llegada del Comisario Raúl Ávila Ibarra, no impactó ni positiva, ni negativamente, pues la sociedad es indiferente e incrédula con la función pública municipal. También porque ya es conocido el nuevo titular, –insisto-, no hay nada nuevo, ni estrategia de seguridad garantizada que proteja a los juarenses de los altos índices diarios de criminalidad.

Es más importante analizar el porqué la plaza es tan solicitada por los cárteles. Los más obligados a contribuir para disminuir los delitos, corresponde primero a los padres de familia, cuidando a las niñas, niños, adolescentes y jóvenes procurando evitar que acudan a lugares públicos donde se facilita consumir drogas. Previniendo el peligro a que se exponen con bebidas adulteradas. Interviniendo enérgicamente en su educación para que cumplan con sus compromisos escolares.

Alejarlos de la pornografía y juegos peligrosos de las redes y medios electrónicos e internet, vigilando todo lo que ven y lo que juegan con sus teléfonos celulares, computadoras y televisión. Todo de acuerdo a la edad. Recordemos que la patria potestad es hasta la mayoría de edad. Generalmente en nuestro país, los hijos se van de la casa de sus padres siendo mayores de veinte años o más.

En las últimas décadas, los delitos aumentan ante el descuido familiar. Ante la ausencia de valores como lo son la lealtad, la responsabilidad, la honestidad y el respeto. Si todos vigilamos que esto se cumpla avanzaremos considerablemente para crecer como seres humanos y buenos mexicanos. Todas las niñas y niños nacen siendo buenos, pero necesitan atención y amor principalmente.

La Organización Mundial de la Salud ha recomendado a México que tenga más atención en la prevención del alcoholismo y drogadicción. Pues son temas que siempre estarán en la mesa del diálogo social y político. No podemos avanzar con mentes que están dañadas con las adicciones. Desgraciadamente se permite en demasía, la promoción de bebidas alcohólicas en todos los eventos públicos.

La corrupción sigue entorpeciendo a nuestra ciudad para disminuir los crímenes. Por eso debemos estimar más la vida, cuidando donde andan nuestros hijos, o donde andamos los papás con el ejemplo.

Molinar Apodaca
Héctor Molinar Apodaca
Abogado | [email protected] | + posts

Abogado especialista en Gestión de Conflictos y Mediación.


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