Control gubernamental y conservación del poder

Un hecho importante para el futuro mundial inmediato tendrá lugar el 16 de octubre próximo, fecha en la que dará inicio el XX Congreso del Partido Comunista Chino (PCCh). Con la mesa puesta para que Xi Jinping asuma un tercer mandato como líder máximo de la China continental, este suceso sirve para ejemplificar la importancia que tiene el eficaz control y supervisión de las estructuras del Estado.

Antecede a este evento de la élite política china una “campaña anticorrupción”, la última de varias purgas periódicas que se estima por medios occidentales han alcanzado a más de un millón de colaboradores de todos los niveles del gobierno y del partido desde el ascenso de Xi. Los rumores de golpe de Estado han quedado en eso y queda de manifiesto que el país del dragón atraviesa importantes desafíos, sobre todo económicos, pero dista mucho de tener problemas de gobernabilidad. El “socialismo con características chinas para una nueva era” va a mantener a China como factor de influencia y contrapeso mundial, en gran parte como un agregado a su política interior. Por lo visto comprende bien el dirigente chino que el descuido en la creciente ineficiencia y corrupción del aparato burocrático de la antigua Unión Soviética fue causa clave en su caída y no permitirá que lo sea para el gigante asiático.

En el caso de nuestros vecinos del norte, la funcional división de poderes en su sistema político les permite llevar a juicio al mismo presidente de la Nación; la exposición de actos no solo corruptos, a veces solo “indebidos” para la moral de la sociedad, no resisten la permanencia de funcionarios o jefes del gobierno. La lista es bastante amplia desde la dimisión de Richard M. Nixon en 1974; el Monicagate de Clinton en 1998 que, aunque no logro destituirlo fue acusado de perjurio y llevado a juicio político; la defenestración de la estrella demócrata en ascenso Eliot Spitzer por contratar a una escort de lujo o los intentos de impeachment a Trump en 2019 y 2021. La conformación de sus gabinetes generalmente obedece a un mínimo de pudor al escrutinio público.

- Publicidad - HP1

La administración gubernamental estadounidense cuenta con figuras como los city manager, funcionarios especializados en la administración eficaz de los servicios públicos de los condados, vigilados por los cabildos, pueden trascender a diferentes partidos y permiten a los alcaldes concentrarse en asuntos políticos. Las reformas administrativas norteamericanas acordes a su modelo de desarrollo han permitido la adopción de un enfoque y de herramientas de la administración empresarial basada en resultados, que por si misma y en su contexto particular, son un aliciente para la transparencia y rendición de cuentas. El impulso a la Governance (Buen Gobierno) incorpora a la sociedad civil y al sector privado en el diseño e implementación de las políticas públicas con economía-eficiencia-eficacia y produce bienes y servicios de calidad que agregan valor público a la comunidad. La Democracia liberal occidental puede ser soportada en este concepto de administración pública post burocrática.

En México gran parte de los problemas públicos encuentran explicación en las deficiencias en el servicio público: ineficacia, ineficiencia, incapacidad, amiguismo, compadrazgo, nepotismo, prepotencia, influyentismo, etc. La corrupción dentro de las estructuras burocráticas traducida en complicidades o simple y llanamente como red de lealtades políticas ha ocasionado un grave daño al progreso de la Nación. Consolidar un servicio civil de carrera nacional (incluyendo Estados y municipios) permitiría por lo menos que quienes accedan a los puestos públicos cuenten con un perfil adecuado a sus funciones y no solo como un pago de favores políticos. Un adecuado sistema de rendición de cuentas que cuente con un blindaje a la simulación permitiría evaluar a los funcionarios públicos de primer nivel en su permanencia y dar oportunidad a los jóvenes preparados en la materia de desarrollarse en el servicio público.

El sistema político mexicano del siglo XX apostaba su legitimación a la eficacia de sus instituciones, la gestión social del partido hegemónico, el relevo sexenal y la incorporación política más menos de todos los sectores de la sociedad. La creciente evidencia de corrupción en el gobierno y sus nocivos efectos elevaron el reclamo de un cambio de partido en el poder; la alternancia del 2000 deja expectativas insatisfechas y la percepción de ineficacia en el sexenio calderonista presagiaba el retorno de la dominación priista; pero de nuevo los escándalos de corrupción en el gobierno federal y estatales, así como del candidato blanquiazul, encauzaron la amplia victoria del presidente López Obrador y su movimiento.

El control gubernamental es pues un factor importante de cambio político, la incapacidad de un gobierno para resolver los asuntos de su competencia o de limitar la corrupción en sus estructuras desemboca en el descarte de su opción política y en el acceso al poder de otra.

El reclamo ha sido: “dejen de robar” y “si no pueden váyanse”.

El antiguo testamento recuerda hacer una política digna y honrada:

Entonces los administradores y los sátrapas empezaron a buscar algún motivo para acusar a Daniel de malos manejos en los negocios del reino. Sin embargo, no encontraron de qué acusarlo porque, lejos de ser corrupto o negligente, Daniel era un hombre digno de confianza. (Daniel 6: 1 – 4).

Entonces el rey mandó traer a los que falsamente lo habían acusado y ordenó que los arrojaran al foso de los leones, junto con sus esposas y sus hijos. ¡No habían tocado el suelo cuando ya los leones habían caído sobre ellos y les habían triturado los huesos! (Daniel 6: 24).

8a8a66ac2f032673c7c83f886a85e662?s=150&d=mp&r=g
Moisés Hernández Félix
Subdirector en Conalep Juárez III

Lic. en Administración Pública y Ciencia Política con Maestría en Administración en curso. Ha sido funcionario público federal y docente en nivel media básica y medio superior.  Actualmente subdirector CONALEP Juárez III.


Las opiniones expresadas por los columnistas en la sección Plumas, así como los comentarios de los lectores, son responsabilidad de quien los expresa y no reflejan, necesariamente, la opinión de esta casa editorial.

InHouse